52. C. D. & T. Si... o No? (Parte 2)

 

— tu turno Dominic — anuncio Carlo caminando hacia el sofá

Dominic que hasta ese momento solo observo de acercó a mi con la polla dura y lista para follarme, podía verlo frotarla para no perder la erección

— has sido una puta desobediente lo sabías? — pregunto tomando mi mano, me hizo levantarme de la cama y caminar hacia donde estaba Carlo sentado en el sofá

— si Amo — me quedé de pie frente a mis dos amos, Carlo me veía aún con la polla dura y Dominic quedó justo en mi espalda, su verga rozaba mi culo

— olvida la regla entendido, ahora puedes responder normal — ordeno Dominic tomándome por la cintura, su boca fue directo a besar mi cuello, podía sentir sus dientes dándome leves mordidas mientras sus manos subían hasta mis pechos y tomaba mis pezones entre sus dedos

Varios gemidos salieron de mi boca, Carlo que seguía masturbándose con la escena llevo su mano libre a mi coño, sus dedos avanzaron entre mis pliegues hasta frotar mi clítoris, provocandolo con caricias rudas me hizo jadear y mis piernas flaquearon

Ambos centraban sus atenciones en mi, sus caricias en mi y eso me volvía loca

El tener dos amos siempre había sido mejor que uno y ellos eran muy buenos en lo que hacían

— deseas que ambos te follemos? — pregunto Dominic justo en mi oído, mientras las caricias fuertes y constantes de Carlo me hacían jadear

— si Amo, es lo único que deseo — mi boca jadeba levemente, mientras gemidos salían entre mis labios apretados por las sensaciones de los dedos del hombre frente a mi

— entonces ven y sientate en mis piernas putita — menciono Carlo jalando mi mano y sentandome sobre sus muslos sin penetrarme, me sentó quedando de frente a Dominic recargandome en su pecho desnudo

— primero voy a azotar ese coño y dejarlo de un perfecto color rojo te parece? — anuncio este caminando hacia donde estaban las fustas mientras Carlo se reía de que Dominic había preguntado mi parecer

— a esta zorra le parece cualquier atención no es cierto? — tomo mi cuello levantando mi barbilla y dejando acceso para su boca que besaba y chupaba mi piel

— si Amo — en cuanto pronuncie aquello sentí el azote en mi coño, mis labios ardían y no precisamente los de la boca, el golpe había sido certero y con la fuerza justa para arrancar un grito de mi boca

— cuentalos putita — ordeno Carlo aferrando mis piernas dejándome más abierta para que Dominic tuviera acceso total a mi

— uno... — en cuanto pronuncie el número el siguiente azote llegó, un gemido salió de mi boca mientras mis piernas por reflejo trataron de cerrarse, lo cual era inposible ya que carlo las sugetaba con fuerza y ante cualquier intento de juntarlas las abría más

— vamos putita cuentalos... — dijo Dominic esperando a que el dos saliera de mis labios para continuar con los azotes

—sabes cual es mi numero favorito cariño, el dieciocho y va a ser un buen número para tu coño, asi que cuentalos y si lo haces bien prometo que te vas a ganar mi polla en tu culo... — mi voz no salía, el ardor en mi coño me enmudeció, sabía que en cuanto lo dijese una nueva ola de ardor llegaría

— cuéntalo... No te lo diré otra vez — dijo Dominic recorriendo mi piel con la fusta

— si no lo haces te aseguro serán más dieciocho y que no podrás sentarte en varias semanas puta... — tiro de mi cabello y mordió el lóbulo de mi oreja derecha — dilo —

— dos... — Comencé a contar, cada impacto venia acompañado de un número saliendo de mi boca, la fusta daba con certeza en mi coño, cuando llegue al diez carlo soltó mis piernas y sus manos fueron a mi coño

— veamos estos últimos ocho los quiero directo en tu centro putita — separo mis labios dejando al descubierto mi clítoris

Dominic los dio con un poco mas de fuerza y más rápidos, haciéndome jadear, gemir y llorar debido a la intencidad de aquellos azotes en mi piel sensible, el ardor que dejaba cada impacto era abrumador y logro que comenzará a retorcerme buscando un poco de alivio

— siete... Ocho... — en cuanto aquel ocho salio de mis labios intente cerrar las piernas para mitigar un poco el mar de sensaciones que recorrían en mi coño pero Carlo me lo impido abriendolas mas

Dominic arrojo la fusta y para mi sorpresa cayó de rodillas frente a mi y como si de un fuerte iman se tratase, mi clítoris fue capturado por su boca, comenzó a chuparlo, aplacando un poco el ardor que tenia y causando muchas sensaciones que subieron por mi cuerpo en oleadas de calor y placer

sus manos separaron mis muslos mientras que las manos de Carlo fueron a mis pechos capturando mis pezones entres sus dedos, comenzó a tirar de ellos, a retorcerlos mientras sus dientes se clavaban en mi hombro con leves mordidas al tiempo que podía sentir su prominente erección entre mis nalgas

— deseo enterrarme en ti putita, follarte hasta hacerte llorar de placer y sentir como tu culo apretado aferra mi polla —susurro mordiéndome el lóbulo de la oreja con fuerza

La boca de Dominic era cada vez mas exigente, pedía mas de mi, su lengua recorría mis pliegues, podía oir mis fluidos combinados con su saliva entre sus labios, ansiaba que ambos me llenaran, que ambos me follaran, tenerlos a los dos usandome

— por favor —suplique llevando mis manos a sus respectivos cabellos, a Dominic para que no se alejara de mi coño y con Carlo para que siguiera recorriendo mi hombro y mi cuello con su boca, sus manos aferraban mis pechos, los sacudían, apretaban y estrujaban a placer

— por favor que putita? — pregunto Carlo tirando de mis pezones

—por favor, quiero sentirme usada por ustedes, quiero que usen sus pollas y me follen hasta que se sacien de mi —

— escucha a la perra Carlo, quiere que la follemos — Dominic aparto su boca dejando el clítoris hinchado y bastante rojo asi como sumamente sensible

— que dices? La complacemos? — Dominic se puso de pie y asintió al tiempo que llevaba una de mis manos a su polla

— primero quiero hacer algo, que nos ayudara a lo que tengo planeado — Carlo me quito de encima suyo y me dejo solo atendiendo a Dominic que disfrutaba de mis atenciones en su polla

Carlo volvió con un frasco de lubricante que dejo en la cama, me llevo a esta y me hizo recostarme, ambos se colocaron a un lado de mi, los vi mirándose, mis dos hombres se comunicaban con solo la mirada, no había necesidad de decirse nada, ambos entendían perfectamente sus palabras no dichas

Abrieron el lubricante y ambos tomaron bastante en una mano, lo siguiente que hicieron fue llevar ambos un dedo a mis labios vaginales donde juguetaron un poco con mi clitoris

La mano de Carlo llegó a mi coño, introdujo dos dedos, entraban y salían reclamando mi cuerpo, mis jadeos eran ruidosos y lo fueron más cuando introdujo un tercer dedo, la boca de ambos estaban en mis pezones, la mano libre de Dominic aferraba mi pecho mientras lamia mi pezón

— voy a meter mi mano completa en tu coñito puta — advirtió Carlo antes de introducir el cuarto dedo en mi coño

Podía escuchar como mi humedad era cada vez más, mientras que yo tenía la mano de Carlo dentro de mi coño

— suficiente Carlo — dijo Dominic, para después este ir un poco mas abajo, se posiciono con su dedo en mi estrecha entrada, en cuanto lo hizo Carlo saco su mano dejándome vacia

— relaja tu culito Tami — era extraño que me dijera mi nombre en diminutivo aunque hubiese sido mas raro que el que lo dijera fuera Carlo, aunque a decir verdad sonaba lindo en realidad me gustaba mas cuando usaban términos peyorativos cuando se referían a mi

Comenzó a hacer círculos en mi entrada, untando aquel lubricante, de pronto sentí la presión de la intromisión de un dedo, un jadeo salió de mi boca

— te gusta no es cierto? — pregunto Carlo mientras que su hermano hacía su dedo entrar y salir de mi interior

— si Amo — mis gemidos se intensificaron cuando sus bocas capturaron nuevamente mis pezones entre sus dientes

Chupaban ambos pezones, al mismo tiempo que el dedo de Dominic entraba y salía de mi culo cada vez más rápido y más profundo

Carlo sin dudarlo mucho se arrodilló frente a mi rostro y me dió leves golpes con su polla en los labios que estaban apretados conteniendo varios jadeos

— chupala putita — en cuanto abrí la boca aquella polla la invadió

Mi lengua recorría su longitud, lamia la punta de su verga que no tardó en estar al fondo de mi garganta

El dedo de Dominic cada vez entraba más rápido en mi culo, lo movía en círculos encargándose de dilatarme

Mis manos aferraban las sabanas de la cama mientras un segundo dedo entraba en mi culo generando nuevamente esa extraña presión en mi entrada

— no la dilates mucho Dominic, quiero hundir mi polla en su culo y que la apriete de lo estrecha que va a estar — dijo Carlo manteniendo su polla en el fondo de mi garganta, en cuanto me faltó el aire lo quité jadeando en busca de oxígeno

Dominic saco sus dedos para después recostarse a un lado mío, sentí como me dió un azote en el trasero

— vamos putita, sube y cabalga mi polla — ordeno dándome una palmada en mi trasero, Carlo saco su verga de mi boca para dejarme hacer lo que Dominic ordenaba

Dominic me ayudó a subir sobre el, tomo la verga de su hermano con la mano y la guío hasta mi coño

Senti como su polla se adentraba en mi coño sin inconveniente debido a la lubricación de este y a qué hacia un momento había tenido una mano llenando mi interior

Sus manos aferraron mis caderas y comenzo a guiarme en mis movimientos, hacia adelante y atrás sin sacar su polla de dentro de mi

Mis tetas se movían al ritmo de sus movimientos, hecho su cabeza hacia atrás disfrutando de mi coño, sus ojos denotaban lujuria en su estado más puro mientras gruñidos y jadeos salían de su boca

Carlo que no sabía dónde estaba de la nada sujeto mis pechos desde atrás, aferró mis pezones y comenzó a tirar de ellos, mientras Dominic seguía follandome como lo hace un animal, de forma salvaje

— inclinate puta — ordeno susurrando en mi oído, quedé en cuatro sobre Dominic que aún tenía su polla dentro de mi, mis tetas quedaron perfectas a la altura de su boca

— lindas tetas — dijo Dominic antes de capturar uno de mis pezones entre sus dientes, chupaba con fuerza, mientras su polla solo se mantenía dentro sin moverme mucho debido a lo que estaba haciendo Carlo

Este comenzó a meter su polla en mi coño que ya estaba ocupado por la polla de Dominic

No le fue difícil entrar en mi coño, me sentía llena por ambas pollas, mis jadeos eran muy fuertes, gemia en cada leve movimiento que hacían, al principio sentía como mi coño quedó tenso ante ambas intromisiones pero después de que me permitieron acoplarme a su presencia dentro de mi, fue Carlo quien comenzó con ese va y ven

Mis gemidos y jadeos fueron estruendosos, sentía mi cuerpo bañado en sudor, debido a la exitacion que me provocaban mis amos, su ritmo cada vez fue más fuerte, más demandante

Una mano de Carlo se enredo en mi cabello tirando de el

— gime puta — ordeno azotando mi trasero al tiempo que me follaba y tiraba de mi para entrar hasta el fondo con fuertes embestidas

Obedeci, no había movimiento que no causará algún gemido, algún jadeo, alguna suplica

— por favor Amo, no pare... por favor... Si así... Así... — suplique aunque parecía que Carlo siempre hacia todo lo contrario a lo que pedía, saco su polla de mi coño, dejándome con la sensación de vacío a pesar de tener la polla de Dominic dentro de mi aun

— veamos que tan estrecho está ese lindo culito putita — susurro tirando de mi cabello hasta pegar mi espalda a su pecho lo que causó que la polla de Dominic entrara más profundo en mi

Carlo era brusco, rudo aunque nunca me lastimaba, al menos no a un nivel en que no me gustará, me exitaba el dolor y el lo sabía por lo que su polla que solo estaba lubricada por mis propios fluidos entro de forma brusca en mi estrecha entrada sacando un grito de mis labios, un gran jadeo y un par de muecas en lo que me acostumbraba a la gran intromisión de su polla

— eso puta, gime para mí como la perrita en celo que eres — pidió antes de soltarme para quedar en cuatro sobre Dominic que solo disfrutaba debajo mío

Sentía ambas pollas en mi interior, ambos entraban y salían en un ritmo agresivo, tomando mi cuerpo para su placer, para su satisfacción, tenían perfecta sincronía para sus embestidas, ambos entraban y salían al mismo tiempo causando dos sensaciones abrumadoras, primero un vacío que me hacía querer más y después una plenitud que me hacía querer estar ahí, así el resto de mi existencia

— amos por favor... — suplique sintiendo mi climax cada vez más cerca

— por favor que perra? — pregunto Dominic aferrando mis mejillas y atrayendome a sus labios mientras Carlo seguía tirando de mi cabello

Me sentía sumamente usada y humillada por este par y deseaba seguir sintiéndome así siempre

— aún no, aún no me sacio de tu culo puta y no te vas a correr antes que yo, así que controla tus ganas y se una perra complaciente — advirtió Carlo aumentando el ritmo de sus estocadas

Los dos me follaban, tomaban de mi lo que necesitaban, Dominic estaba frenético también debajo mío, su boca estaba libre y como buena chica lleve mis pechos a su rostro, los dejé suficientemente cerca para que aproximara su boca a mis pezones, en cuanto sus labios trataron de capturar uno lo aparte sonriéndole de forma desafiante, sabía que me ganaría un castigo por eso que acababa de hacer pero quería más, siempre quería más de ellos y sus castigos también me gustaban

No vi en qué momento su mano subió tan rápido, solo sentí ese ardor de la bofetada en mi mejilla

— parece que la puta quiere provocarnos Carlo — advirtió mientras tomaba mi cuello y lo sujetaba con fuerza causando que el aire me faltará aunque no del todo

— es cierto eso putita? — los labios de Carlo se plantaron con violencia cerca de mi mejilla, beso mi mejilla y la mordió mientras ninguno de los dos detenía o disminuía sus arremetidas en mi coño y mi culo

Mis jadeos sonaban ahogados al igual que mis gemidos debido a como me tenía Dominic del cuello

— me parece que esta puta no tiene derecho a gemir y jadear de forma tan escandalosa — dijo Dominic antes de hacerle una señal a su hermano, Carlo salió de forma brusca de mi culo dejando nuevamente esa sensación de vacío

Se acercó a unos cajones y trajo una mordaza que tenía un miembro de silicón de unos diez centímetros quizá

— abre puta, vamos a ocupar esa boquita en otra cosa mientras tomamos todo de ti — su voz estaba cargada de deseo aún contenido

Mi boca fue invadida por aquel miembro de silicón que la lleno casi por completo, sentía como casi tocaba el fondo de mi garganta pero era de la medida justa para no provocar arcadas

— Mucho mejor — dijo Carlo para volver a introducirse en mi interior

Ambos me tomaban, me hacían suya sin querer detenerse, me deje hacer, me deje llevar entre las sensaciones que provocaban

No tardaron mucho en ambos venirse dentro de mi, sentía su semen golpear mi interior, llenarme por completo mientras ellos daban estocadas finales descargando todo en mi

No pregunte, no pedí permiso, solo me deje ir al igual que ellos, disfrutando de estos dos hombres que me volvían loca y me complacían como ningún otro

— Gracias Amos —

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