26. A & T. Domar una mascota

 

Tenía el teléfono en la mano, veía su número en la pantalla pero cada que estaba a punto de marcar lo apagaba pensando si realmente era buena idea llamarle, lo hice varias veces en el día aunque nunca complete la acción de llamarle

Decidí antes de medio día mandarle un mensaje para dar oportunidad de que fuese el quien decidiera contestar, escribía y borraba el mensaje tratando de buscar las palabras adecuadas, que le podía decir al hombre que me había dado el mejor sexo de mi vida

MdT: Hola, no he podido dejar de pensar en esa noche

Escribi y le di clic al botón de enviar antes de que me arrepintiera para borrarlo otra vez, estuve atenta al teléfono por si sonaba pero no fue así, seguramente no quería saber nada de mi y mi inexperto conocimiento de el estilo de vida que compartía Aldric con Darius y Lorena

Estaba viendo una película cuando mi teléfono sono, lo mire sin mucho entusiasmo hasta que ví su nombre en mi pantalla

Aldric

Abrí el mensaje y leí lentamente palabra por palabra imaginando su voz decirlas

MdT: Pero si es mi mascota Favorita, sabía que no me equivoqué contigo, supongo que quieres más, escríbeme solo si planeas aceptar ser mi nueva mascota

Respondí su mensaje, no por aceptar su oferta y trate de dejarlo muy en claro

MdT: No estoy aceptando, tengo un par de dudas al respecto, necesito aclararlas... Te invito a cenar, a las 8

Envié el mensaje esperaba una respuesta pero no fue así, seguramente tendría mejores cosas que hacer que venir a cenar conmigo

Eran las siete y media cuando aún en ropa comoda me levanté para calentar mi cena, quería cenar quizá viendo esa nueva serie que estaba tan de moda

De pronto tocaron el timbre de mi casa, me acerque a la puerta y al abrirla me tope a nada más y nada menos que Aldric, vestía unos jeans y una camisa azul rey

— hola mascota — me saludo mirándome de pies a cabeza, yo estaba en pantalón deportivo y un suéter olgado que ocupaba para estar en casa cómoda

— hola Aldric — saludé nerviosa

— me gusta más Amo Aldric — menciono mientras me mostraba unas bolsas sonriendo — traje comida china... me invitaras a pasar mascota? O planeas quizá dejarme aquí —

— si... Yo... Lo siento, pasa — Fui a la cocina por platos y cubiertos por si hacían falta, pensé que se sentaría en el comedor pero en su lugar se sentó en la sala, encendió el televisor

— espero tengas hambre mascota — me senté a un lado de el, saco el recipiente de comida y unos palillos que me entrego para después sacar el suyo

— por qué no me dijiste que vendrías? — pregunté, quizá me hubiese arreglado mejor — como supiste dónde vivía —

— debes acostumbrarte mascota, de ser mi sumisa deberás estar siempre lista y no esperar a que te avise que hago — comió un poco antes de responder — llame a la puta de Darius, ella me dió tu dirección —

— en verdad crees que podría ser tu sumisa? — pregunté sin tomar bocado pensando en que le llamaría a Lorena y agradecerle por darle mi dirección a este hombre

— si mascota, en verdad creo que tienes madera de sumisa y en verdad me gustaría ser yo quien te dome — anuncio abriendo mi recipiente y dándole un bocado al suyo

— domarme? — eso sonaba como a un caballo, como a un animal al que le enseñarían trucos

— si mascota, domarte... Entrenarte... — lo veía comer mientras mi comida solo estaba en mi mano pero aún no probaba bocado

— y si yo no quisiera ser domada? — pregunté imaginandome nuevamente en un cuarto como el de Lorena y Darius, siendo usada por el hombre frente a mi

— claro que lo quieres, estás nerviosa y puedo notar como te remueves en tu lugar lo que me hace pensar que comienzas a sentir tus fluidos entre tus piernas causados por tu volatil imaginación al recordar quizá nuestro tan caliente y divertido encuentro en casa de Darius y su puta —

— como sabes todo eso? — pregunté pues menciono exactamente lo que pasaba por mi cabeza

Dejo su comida en la mesa junto a nosotros, bebió un poco de la lata más próxima a el

— dime mascota... Quieres que te muestre de lo que puedo causar en tu mente, tu cuerpo y de lo que tú eres capaz al doblegarte a mi —

No supe que responder, en verdad deseaba que se repitiera lo de mi cumpleaños pero no sabía si estaba diapuesta a doblegarme a un hombre de esa forma

— párate frente a mi pequeña mascota — ordenó Aldric disfrutando quizá de mi nerviosismo — vamos no tengo todo el día —

Me levanté y coloque frente a el, su voz era imponente y a pesar de no gritar causo lo mismo en mi

— quítate la ropa mascota — se acomodo aún más en mi sofá, me quedé dudosa pues bajo el suéter no llevaba prenda alguna, aún así le obedeci

Lentamente saque primero el pantalón para quedarme únicamente en bragas, después saque el suéter dejando mis pechos al descubierto, con el cambio de clima en mi piel se endurecieron mis pezones

— las bragas también mascota — las quite para después arrojarlas al bulto que era mi ropa — de rodillas — Aldric abrió su camisa un par de botones y subió sus mangas doblando estás perfectamente

Me arrodille frente a el y trate de recordar la postura con la que me había dejado Lorena en su cuarto de juegos, separé las rodillas y coloque las manos en las piernas

— lo ves mascota, toda una sumisa — menciono Aldric tomando entre sus dedos mis pezones, tiraba de ellos, lo cual me hizo gemir y jadear un poco ante la sensación

Si algo tenían estos hombres era que sabían tocar mejor a una mujer y provocar sensaciones que otros no, pues la mayoría de hombres con los que había estado solo buscan placer propio

— vas a ser una mascota obediente?— preguntó el pelirrojo frente a mi, al mismo tiempo que sacaba su cinturón del pantalón dejandolo a un lado de el

— si Aldric... — recibí un golpe en mi mejilla

— sabes cómo prefiero que me llames — menciono al mismo tiempo que tomo mis mejillas entre su mano

— lo lamento Amo Aldric —

— mucho mejor — abrió su pantalón sin bajarlo del todo — lo deseas? Deseas ser follada por mi? —

La verdad era que si, desde hacía dos semanas lo único en lo que podía pensar era en cómo me había hecho sentir Aldric

— si Amo Aldric — pude ver al hombre frente a mi con una erección casi total bajo su ropa interior, el también lo deseaba, deseaba poseerme

— iremos poco a poco, con algo más básico mascota — tomo su cinturón y después de soltar el cuero simplemente lo paso por la hebilla para después pasarlo por mi cabeza para dejarlo en mi cuello quedándose el con la punta del mismo— vamos a ir a mi casa, así que vámonos máscota —

Me había hecho un collar con el cinturón y sabía que esto solo implicaba el tener que ir en cuatro pero por lo visto me haría salir desnuda hasta su auto, esperaba que me permitiera vestirme antes

— vamos mascota no tengo todo el día, camina a la puerta — ordenó el pelirrojo — si te preocupa el auto, me tomé la libertad de meterlo a tu garaje por lo que nadie te verá —

Si me generaba amayor tranquilidad el que ningún vecino me viera en esta situación

— espera mascota, vamos a calentarte un poco — Estaba deseando saber que haría, cuál sería su siguiente movimiento pero estaba segura que no me lo diría

Sentí como sus dedos entraron en mi coño sin dificultad debido a mi notoria exitacion, pude sentir como entraba y salía de mi, mis gemidos no se hicieron esperar

— eres una mascota obediente y muy caliente — menciono — creí que ocuparía de tu saliva para lubricarte pero con tu coño es más que suficiente —

Sentí como algo frío tocó mis pliegues y fue introducido en mi coño, lo cual me llenaba bastante

— que es? — pregunté sin querer a lo que recibí nuevamente un golpe en mi mejilla

— no tienes por qué preguntar y yo no tengo por qué decirte mascota, solo disfruta y cierra la boca a menos que quieras probar una linda mordaza — tiro de mi por lo que baje las palmas de mis manos al piso y comencé a dirigirme a mi garage el tiraba del cinturón lo suficiente para que estuviese ajustado sin llegar a lastimarme

— sube al auto mascota — Aldric tenía un bonito auto color negro bastante amplio, la verdad era que no sabía de autos pero era muy bello

Me hizo subir a la parte de atrás donde para mí sorpresa tenía el asiento con más cinturones que los reglamentarios, me hizo sentarme para después atar primero el cinturón de seguridad y después ató manos y pies a esposas añadidas tanto al techo como al piso del vehículo

— así no te tocaras sin mi permiso mascota — podía sentir algo en mi coño, quizá un vibrador o un objeto parecido, agradecí que tuviera los cristales polarizados y que fuese de noche

Me dejó ahí atada para el dirigirse a su respectivo asiento, encendió el auto y comenzó a conducir como si no trajera a una mujer desnuda en la parte trasera

— verás mascota, si aceptas mi propuesta tendrás que estar en mi casa la mayor parte del tiempo, al menos cuatro o cinco días a la semana para poder entrenarte como es debido — me mostró un pequeño control remoto en su mano, que al accionar pude sentir como comenzó a vibrar aquel objeto dentro de mi

— por favor — suplique, estaba caliente y deseando que pasará algo más que solamente el vibrador intenté juntar las piernas pero fue inútil

— debes aguantar mascota, ya te dió un consejo Darius sobre como hacerlo —

El hombre conducía tranquilo y sin prisa alguna por llegar mientras que yo anhelaba llegar y que me usará como le apeteciera

— en mi casa siempre estarás totalmente desnuda y deberás estar en el momento en el que yo llegue del trabajo amenos que tengas una buena escusa para no hacerlo —

No apagaba en ningún momento aquel objeto, solo lo hizo cuando se estacionó en el garage de una casa para después cerrar el portón, bajo del auto y al llegar a mi comenzó a desatarme, por instinto lleve mis manos a mi coño que estaba en agonía después del vibrador pero el las detuvo

— veo que aún no aprendes a controlar esas manos mascota — soltó una de las esposas que ataban mis manos al auto y me esposo las manos a la espalda — mucho mejor —

— Amo por favor — suplique mientras me bajaba del auto, encendió nuevamente aquel objeto que vibrabay me dirigío a la entrada de su casa

— mi cuarto especial no está en el sótano o en alguna habitación, el mío está en el ático y ahí es donde me esperarás mascota, cada que yo lo ordene — caminaba junto con el al irme sosteniendo del brazo quizá para no caerme

— Amo Aldric... — mi voz se entre corto debido al inevitable orgasmo que llegó a mi y que me hizo perder el equilibrio

— Que mala mascota eres pequeña Theo — me hizo caminar lo que intensifico aun mas las sensaciones que experimentaba en ese momento, hubiese deseado poder detenerme pero a su vez era algo nuevo el tener un orgasmo mientras me movía

llegamos a la entrada de su atico, me hizo subir las escaleras y me dejó en medio de la habitación

— que haremos contigo mascota? — preguntó al mismo tiempo que lo pude ver abriendo su camisa frente a mi, el estúpido vibrador no dejaba de funcionar lo que me hacía estar aún con ese atisbo de orgasmo

— Amo yo lo... —

— silencio mascota, no hablaras hasta que yo lo diga, entendido? — me permiti solo asentir, una vez que se quitó la camisa, rápidamente quito su pantalón quedando solo en boxers — siempre que tengas un orgasmo que yo no ordene que tuvieras deberás decírmelo entendido?

— si Amo Aldric — respondí a la vez que estaba asintiendo

— bien, entonces vamos a entrenar un poco tus órdenes mascota y al final me recordarás que te castigue —

Se acercó a dónde estaban muchas cadenas, lo ví tomar una que venía acompañado de un collar, cuál perro me lo colocó en el cuello y lo dejo atado, rodeó mi cuerpo y al quedar detrás de mi comenzó a soltarme las manos

— no quiero que te toques, me has entendido mascota? — nuevamente solo me permiti asentir pues había dicho que no quería que hablara

Tiro de mi gracias a la cadena sujeta al collar, me llevo hasta donde estaba un sofá muy bonito color negro en el cual se sentó dejándome de pie frente a el

— de rodillas mascota —

Me arrodille frente al hombre, me permiti verlo, estaba semi desnudo con esa barba y cabello tan rojos, no llevaba marca alguna en su piel de un blanco hermoso

— ojos abajo mascota — no pude seguir viendolo — las mascotas como tú tienen prohibido mirar a su Amo de esa manera, siempre es la mirada abajo, lo has entendido? — le asenti pero recibí un tiron en la cadena del cuello — responderas cada que te pregunte algo directamente con un si Amo o si señor... Entendido —

— si Amo —

— bien, ahora manos en la nuca — las lleve detrás de mi cabeza entrelazando los dedos — esa es ahora tu posición de inspección, ya sea de rodillas o de pie —

— si Amo — debía memorizar todas pues seguramente seguirían más

— baja hasta el piso dejando tu culo arriba mascota, las manos y brazos estiralos sobre tu cabeza — hice la posición que me ordenó — esa será tu posición de castigo, entendido? —

— si Amo —

— por el momento son las más importantes que necesito que sepas mascota, de rodillas mascota — me levanté y nuevamente me coloque de rodillas frente a el — ahora... que debías recordarme? —

— Que me castigue Amo Aldric — por el sonido que hizo podía jurar que se estaba riendo

— y por qué te voy a castigar mascota? —

— por qué yo... — me interrumpió

— cuando estemos aquí o bien yo te llamé mascota, no te referiras a ti como yo... Será "por qué su mascota..." Lo entiendes? —

— si Amo —

— entonces dilo de nuevo... Por qué te voy a castigar mascota? —

— por qué... — mi voz fue cortada por un segundo orgasmo, era imposible ignorar el vibrador dentro de mi, lo escuché reírse mientras mis jadeos eran profundos

— que sucedió? — preguntó divertido

— su mascota tuvo un nuevo orgasmo sin permiso Amo Aldric —

— ve a la cama y colócate en posición de castigo mascota — me levanté y me dirigí a la cama aún con la sensación del orgasmo en mi cuerpo, el caminar no ayudaba mucho

Observé que la cama estaba perfectamente hecha, subí en ella y me coloque tal cual me había indicado, esa posición lo único que provocaba era sentir aún más el vibrador que seguía funcionando en mi interior

— por qué te voy a castigar mascota? —

— por qué su mascota tuvo dos orgasmos sin su permiso Amo Aldric — mi respiración se agito, estaba algo nerviosa pues no sabía realmente que era un castigo

— serán veinte y quiero que las cuentes, entendido pequeña mascota? —

— Amo... —

— si? —

— puede su mascota preguntar cómo es que me castigará? —

— verás mascota, por ser la primera vez lo haré, pero es un privilegio del que no volverás a gozar... Tu culo aunque es muy tentador dejarlo en un rojo intenso aún es virgen en castigos por lo que solo serán nalgadas — me mostró la palma de la mano — y después de que resistas las veinte voy a follarte mascota —

Sentí como comenzó a frotar mi trasero desnudo dando círculos con su mano, era suave y lento al hacerlo, en cuanto separo la mano de mi trasero la impacto en una de mis nalgas, espere el siguiente pero no llego, en su lugar lo escuché hablar

— cuenta y hazlo rápido ó comenzarás desde uno las veces que sean necesarias — volví a recibir el golpe

— uno... dos... tres... — podía sentir el ardor en mi trasero, no eran tan fuertes como para que fuesen insoportables pero si causaban dolor para ser incómodas

— por qué dejaste de contar mascota? — mis pensamientos me habían hecho dejar de concentrarme y perdi la cuenta — inicia otra vez —

— uno... dos... tres... —

Siguieron cayendo los golpes en mi trasero, cuando iba por el quince el dolor comenzaba a notarse, aún así sabía que solo faltaban cinco

— veinte... —

— bien hecho mascota, el Amo está orgulloso de ti — a decir verdad me hizo sentir orgullosa el que dijera eso de mi pues no tenía mucho conocimiento sobre esto

Pensé en decir algo pero no era buena idea hablar y decir algo que lo molestará, sentí como apagó el vibrador, sus dedos entraron en mi coño

— estástan caliente mascota, tus fluidos salen de tu coño de una forma esquisita — lo ví recostarse a un lado mío, me hizo subir para quedar a horjadas sobre el, sentí su verga entrar en mi coño en un movimiento brusco y rápido, entro sin dificultad en mi coño, podía escuchar el choque de nuestra piel en cada embestida, comenzó un va y ven lento, intensificaba su ritmo, su boca tomo la mi acon rudeza, su lengua invadió mi boca dominando cada parte de ese beso

— confías en mí mascota? — preguntó sin frenar sus embestidas ni un segundo, este hombre era un dios del sexo o bien yo nunca había estado con alguien como el

— si Amo Aldric — me permiti mover mis caderas buscando un poco más de fricción, ansiaba venirme, quería sentir el orgasmo que cada vez estaba más cerca

De pronto sujeto mi cuello y sentí como me faltaba el aire, cuando mi desesperación pudo más, comencé a luchar por zafarme de su agarre, podía respirar, no era auna asfixia total pero incomodaba, era un mar de sensaciones, por un lado la falta de aire y por el otro el como se intensificó la sensación de su verga entrando y saliendo de mi coño

— mírame mascota — ordenó, sentía la cara roja, seguramente así estaba pero el ver si rostro entre sus muecas que lo único que dejaban ver era actuando estaba agozando de mi cuerpo y el no poder ignorar su polla dentro de mi, era una completa locura

— Amo... Puedo... Amo... — no podía hilar palabras con sentido

— no mascota, quiero que aguantes más... — sentí su verga erecta salir de mi coño

— no, por favor... — suplique, antes de poder decir más vi como abrió mis piernas y de una estocada su polla entro hasta el fondo, en cuanto lo hizo sentí su semen caliente golpear en mi interior deje de pensar y permití a el orgasmo invadirme

Estaba desprevenida, sintiendo el orgasmo invadirme cuando volvió a tomar mi cuello lo que intensificó este, fue muy poco lo que me tuvo sujeta, de pronto cuando sentí que el aire en verdad comenzaba a faltarme me soltó el cuello, sin detenerse en las embestidas, sentía como entraba y salía de mi, su boca se dirigió a mi pezón, me retorcí en la cama bajo de su peso hasta que el clímax dejo solo un leve rastro de su paso en mis piernas que seguían temblando

- maldición, eso fue... Bastante bueno mascota - me había dejado rendida — aunque aún no hemos terminado mascota, quiero mucho más de ti —

Sus embestidas que habían cesado volvieron a intensificarse, parecía que no se cansaba, yo estaba tan sensible que tenía un orgasmo tras otro

Sentí mis ojos llorar, no me dolía, no era por eso que lloraba pero el mar de sensaciones era más de loq ue conocía, no paraba, no frenaba a si estuviera al borde de la inconsciencia

— Amo... Amo por favor — suplique cuando un nuevo orgasmo estallo en mi ser

— dame uno más mi linda mascota, un orgasmo más y te juro será el mejor que tendrás en tu vida — cada palabra venía acompañada de una embestida

Sentí como su ritmo aumentó si es que eso era posible, mi coño era torturado mientras sus labios buscaron los míos justo cuando un gemido salía de mis labios

El climax fue devastador, mi cuerpo no dejaba de retorcerse bajo el, y el no frenaba no un segundo lo que alargó aún más el orgasmo

— mascota — me llamo Aldric, no podía abrir bien los ojos de lo agotada que estaba, mi cuerpo no estaba acostumbrado a este trato que a pesar de ser sumamente esquisito era muy rudo

— Amo... —

— Theo, serás mi mascota? — preguntó — quiero que estés conmigo y poder repetir esto —

— solo seré tu mascota? — pregunté acercándome a él

— serías mi novia ante todos y mi mascota en la cama, así como tu querida amiga Lorena con Darius —

— yo... —

— es que no te gusto? — preguntó besando mis labios

— si, me encanta — admití y era la verdad, nunca había hecho esto pero era totalmente alucinante y sumamente caliente

— entonces por qué lo debes pensar tanto? —

— y si de pronto ya no quisiera? —

— dejaríamos de hacerlo, no sé si Lorena te lo ha dicho pero las reglas siempre las ponen ustedes, no hacemos nada que no quieran — solo asentir pues si me lo había comentado, era ella quien le decía a Darius hasta donde estaba dispuesta a llegar

— si lo ha hecho —

— entonces? Serás mi mascota? O te tendré que convencer follandote de nuevo? — se subió a mi presionándome contra la cama mientras sonreía

— de acuerdo pero solo por qué coges rico —

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