45. S. & L. Por la mañana...

 

Desperté cuando sentí su boca húmeda al rededor de mi polla chupándola hasta la base, la mujer estaba sobre mis piernas manteniendolas juntas

— buenos días cachorro — saludo Sara antes de volver a llevar mi polla a su boca jugueteando con su lengua en la punta

— buenos días señora — me permití rozar mis dedos en su mejilla antes de que me ordenara no tocarla, sujete su cabello que caía a un lado de su rostro

— espero y estés listo para el día de hoy cachorro — asentí mientras ella masturbaba mi verga con una lentitud agobiante

Podía ver su mano con una perfecta manicura rodear mi polla, subía y bajaba al ritmo que quería, estaba desnuda por lo que suponia que en cuanto habia despertado decidio que eta buena idea juguetear con mi cuerpo

— te gusta cuando juego contigo cachorrito? — me límite a asentir esperando que no se detuviera

— señora... — un jadeo salió de mis labios sin siquiera intentar contenerlo

— si cachorro? — pregunto sin detenerse, subía y bajaba una de sus manos mientras la otra comenzaba a juguetear con mis bolas

— puede su cachorro correrse? — no sabía cuánto tiempo podría aguantar pero sabía que no mucho si seguía tocandome de aquella forma

— si cachorro —

Era extraño que Sara me diese permiso tan fácil a poder correrme, normalmente me decía que no hasta que lo hacía sin su aprobación y así poder enjaularme la polla

— ya olvidaste que debes de responder cachorro? — Recibí un palmetazo en mis bolas que me hizo respingar debido al repentino dolor

— lo lamento señora... — me disculpe — gracias por permitirle a su cachorro correrse —

— espero que la siguiente vez respondas más a prisa cachorro o te dejare sin correrte hasta que aprendas la lección —

— no volverá a suceder señora, lo lamento —

La ví ponerse de pie e ir hacia donde estaban nuestras maletas, saco el bolso negro donde habíamos empacado algunos juguetes de casa

Cuando volvió a la cama comenzó a sacar algunos objetos, entre ellos una mordaza que tanto en la parte externa como interna tenía una polla de silicón que usaba para cerrarme la boca y obligarme a follarla, unas quince o veinte pinzas de ropa hechas de madera, una vela junto con unos fósforos, un látigo de tiras, un pequeño aparato encargado de dar descargas eléctricas así como unos cuantos plugs con diferentes diseños y tamaños

— vamos a jugar un poco cachorrito — mientras colocaba los receptores del aparato en diferentes partes de mi cuerpo

Uno sobre cada pezón, otros dos en mi pelvis muy cerca de mi polla, dos en el interior de mis muslos y el último sobre mis bolas

Cuando estuvieron conectados todos al pequeño aparato que parecía un control remoto y Sara lo encendió sentí la primer descarga leve en mi cuerpo, estaba en el nivel uno así que era bastante tolerable

Sentí como fue subiendo el nivel hasta quizá un cuatro o cinco lo que hacía que se notarán más las descargas, mis músculos se contraían haciendo bambolear mi polla sin control

— te gusta cachorrito? — mientras mis músculos se tenzaban cada pocos segundos y la corriente recorría mi cuerpo su boca siguió tomando mi polla

— si señora — asentí mientras la descarga se intensificó lo suficiente para hacerme jadear con fuerza, en cuanto me escucho se aparto de mi

La ví encender la vela y dejarla sobre el pequeño mueble que estaba a lado de la cama, mientras está se comenzaba a derretir jugaba con los niveles y la intensidad

Mis gemidos eran escandalosos, no me importaba quien pudiese estar escuchando, al contrario, imaginar a nuestros anfitriones oírme gemir me hacía ponerme aún más duro

Cuando la vela junto la cera líquida suficiente Sara la tomo y la vertió en mi vientre y pecho despacio, sin prisa, logré sentir cada gota, el ardor causado fue bastante placentero y me hizo gemir así como jadear cuando la cera caliente se acercó más a mi pelvis

— quieres más cachorro? — pregunto dejando la vela nuevamente sobre el pequeño mueble para permitir que se juntara más cera

— si señora — no decía ninguna mentira, quería más, deseaba más

— en dónde quieres la cera cachorro? — tomo la vela y comenzó a vertir pequeñas gotas en mi piel desnuda al rededor de mi pelvis sin tocar mi polla

— en dónde mi señora lo deseé — afirme sintiendo un par de gotas cerca de la base de mi polla

— en tus pezones cachorro...? — vertió la cera en mi pecho causando que mis pezones quedaran cubiertos de cera, el ardor, el calor seguido del endurecimiento de aquel líquido me hizo retorcerme bajo de ella

— si señora... — mi voz sonó diferente, mi voz contenia parte del ardor y "dolor" causado en mi piel

— en tu vientre...? — volvió a vertir la cera está vez al rededor de mi ombligo y vientre bajo

— si señora... — mis ojos estaban abiertos, sentía un deseo incontrolable de apartarla de arriba de mi, tumbarla en la cama y follarla hasta hacerla gemir mi nombre así me ganará un castigo después de aquello

— ni lo pienses cachorro, quieto o te juro que te amarrare y así estarás todo el día — seguramente ella vio mis intenciones en la mirada que le devolvía

— podría soportarlo señora si puedo undirme en su coño y vaciar mis bolas en esa boca — era grosero de mi parte hablarle así a mi Ama? Si seguramente me azotaria pero también sabía que a ella le gustaba que de vez en cuando la tomara de forma salvaje y después "reprenderme" por desobediente

— bien cachorro, entonces así será — se levantó y me ordenó hacer lo mismo, en cuanto moví mi cuerpo partes de cera se separaron de mi piel cayendo a la cama y al piso

En cuanto estuve de pie me hizo llevar mis manos a mi nuca, dónde las esposo al aro de mi collar para que no las pudiese mover de ahí

— quieres más cachorro insolente? — pregunto caminando a esa maleta que traía bastantes cosas

— si señora — ansiaba saber que más haría conmigo

— abre la boca cachorro — metio a mi boca una mordaza que tenía un aro que me impedía cerrarla, por lo que quedé sin la posibilidad de hablar

La ví colocarse su arnés, el que usaba siempre que ella me tomaba, el dildo era mas que realista

— me quieres dentro de ti cachorro? — ya que no podía hablar me límite a asentir

La ví tomar la vela que aún seguía con bastante cera líquida

— o mejor quieres la cera? — me tomo por el cabello, a pesar de la diferencia de alturas

A decir verdad cualquiera me agradaba, quería correrme y aunque ella me había dado permiso no había mucha estimulación para lograrlo

— de rodillas cachorrito —

En cuanto caí de rodillas me sentí tan pequeño a su lado, su cuerpo y su mirada irradiaban autoridad

Antes de darme cuenta ella vertió sobre mi polla la cera causando que mi jadeos ante el ardor en mi piel, aún así me hizo ponerme más duró

— así pequeño Luke, pronto pasa, lo sabes y te gusta debes admitirlo — en eso ella tenía razón, me gustaba el jugar con cera

Cuando el ardor paro me enderece otra vez aguardado su siguiente orden

— eres un buen cachorro, lo sabías? — asentí mientras veía como su mano se dirigió entre sus muslos para después llenar la polla de silicón con su humedad

Sabía lo que haría a continuación, aún así aguarde expectante, dió un par de pasos hacia mi antes de introducir la verga de silicón en mi boca por el aro que la mantenía abierta

Podía sentir su sabor en ella, mi Ama sostenía mi cabeza mientras su va y ven lento hacia que la punta tocara mi garganta, lo mantenía un par de segundos y luego la sacaba con la misma lentitud

— humedece mi polla cachorro que planeo follarte —

Mientras tanto mi boca era follada, mi saliva comenzaba a salir de mi boca quedando en la polla falsa y cayendo al suelo, a ninguno pareció importarnos por lo que siguió hasta que las arcadas comenzaron a aparecer

Salió de mi boca lo que me permitió jalar aire

— ven aquí cachorro —

Me llevo a los pies de la cama donde había un pequeño mueble que hacía un desnivel en la cama

— arrodíllate aquí cachorro, quiero tu culo levantado —antes de subir aparto la mordaza de mi boca lo que me permitió cerrarla

Subí a aquel mueble inclinandome sobre el colchón quedando con el culo levantado y expuesto y las manos aún atadas a la nuca, aguarde a sentir esa sensación peculiar de invasión en mi interior pero no llego

— pidemelo cachorro —

— por favor señora, folle a su cachorro, quiero tenerla dentro de mi y sentirme usado por usted —

No lo dudo mucho cuando comenzó a forzar la polla en mi entrada, sentí como lleno mi culo tratando de ir lento al principio en lo que me acostumbraba a la intromisión

Comenzó a tomar rápidez en sus embestidas, sentía sus manos nalguearme, sus uñas arañar parte de mi espalda y mi trasero que seguramente ya estaba enrojecido mientras seguia follandome, mi polla y bolas estaban cada vez más cerca del orgasmo

— señora me voy a venir — tenía su permiso pero me gustaba avisarle por si se le ocurria algo de último momento

— que no se tire nada en la cama cachorro — ordenó, no sabía muy bien que hacer con las manos atadas

— señora yo... — estaba cada vez más cerca, si no hacía algo pronto ensuciaria la cama

— eres un cachorro listo, algo se te ocurrirá — sus manos fueron a las mías y me soltó, en cuanto lo hizo lleve mi mano a la punta de mi polla acunandola para deter mi corrida

— por favor señora, no pare — suplique masturbando mi verga

— correte para mi cachorro — sus embestidas fueron duras, rápidas, logré sentir esa presión típica en mi cuerpo justo antes del climax

En cuanto mi corrida golpeó mi mano en repetidas ocasiones me asegure de intentar detener hasta la última gota

Ella no dejaba de embestirme por lo que mi orgasmo duró más de lo normal, cada vez estaba más sensible y podía sentir como mi corrida era sobre estimulada causando que mas semen fuese vaciado de mis bolas que ahora dolian por lo mismo de no contener nada

— quiero ver cómo limpias tu mano cachorro — mi lengua paso lentamente por mi mano, limpiando todo rastro de fluidos en ella hasta que solo quedo llena de saliva

— gracias Señora — salió de mi y sentí como me masturbaba, cada vez era más agonica, mi erección ya no se mantenía, mi orgasmo era cada vez menor, al menos en la cantidad de semen arrojado y estaba sumamente sensible

Estuvo bastante tiempo hasta que en verdad ya no salía nada de mi polla por más que me tocara

— follame Luke — lo dijo riendo, no entendía por qué pero no me importo

En cuanto dió aquella orden me puse de pie y cambiamos lugares, ella en cuatro sobre la cama, comencé a masturbarme la polla que se encontraba flácida después de mis múltiples orgasmos

Intenté entrar en ella pero no estaba lo suficientemente erecto para introducirme

— que pasa cachorro? — lo decía divertida, sabía lo que había causado, a decir verdad ambos lo sabíamos, me había dejado así a propósito

— señora yo... —

— cachorro malo, no puedes siquiera follarte a tu Ama? Solo buscas tu placer? —

— no señora... Yo... —

— deberías ser capaz de usar esa verga y tenerla dura y lista para mi coño cachorro —

— lo lamento señora — por más que intentaba levantarla aún estaba en semi reposo

— ve y busca a Darius, quizá el pueda enseñarte algo cachorro sobre como es que un hombre de verdad se folla a tu Ama — me guiño un ojo y me beso

— señora yo... — Se puso de pie y tomo mi polla tirando de ella hasta llevarme a la puerta de la habitación

— vas a ir desnudo, buscaras a Darius y le dirás que tú Ama necesita un hombre de verdad que la satisfaga puesto que tú diminuta e inútil polla no sirve para complacerla, lo has entendido? — mientras decía aquello mi polla ya casi había recuperado su erección debido a como me hablaba, me calentaba el hecho de imaginar la cogiendo con otro hombre mientras me recordaba que yo no podría hacerlo

— si señora — comencé a caminar hacia la planta baja dónde se oían voces

— y Luke... — me llamo antes de alejarme

— si señora? —

— si eres un buen cachorro quizá te deje limpiarme una vez que terminemos — me guiño un ojo antes de cerrar la puerta

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