49. D. & L. Club Nyx (Parte 2)

 

El hombre frente a mi me dedico una sonrisa, tenía unos cincuenta quizá, demasiado pálido y rubio en exceso se veia muy bien conservado aunque fuese mayor

Sus manos comenzaron a recorrer mi piel desnuda, primero mi mejilla y a su vez dibujando el contorno de mis labios que estaban en posición diferente por la mordaza

— esa boca se vería muy bien al rededor de mi polla — afirmó metiendo un dedo y jugando con mi lengua

Sus dedos húmedos por mi saliva bajaron por mi cuello hasta mis pezones que seguían aferrados a las pinzas con las que jugueteo hasta que quedaron aún más sensibles ante la constante tortura más la presión ya causada

— lindo culo puta — menciono después de caminar detrás mío en un peculiar acento ruso, podía ver muchos rostros observando lo que aquel hombre hacía

Tiro de mis caderas dejándome en una posición inclinada pegándome a su erección que era contenida por el pantalón

— así que la mujer de Darius Rinaldi ahora es usada como una puta... — menciono — es para lo único que sirven las mujeres, no es cierto? Para ser folladas y usadas — un par de dedos entraron en mi coño quizá para comprobar si estaba lo suficientemente húmeda y lista para recibir su polla

Se tomó su tiempo, entre caricias y palabras obscenas se fue desnudando sin importarle que los demás asistentes lo vieran

Vi como arrojaba su ropa a un lado de mi, su erección podía sentirla aún más cuando solo quedó en ropa interior pues cada vez se pegaba más a mi

— quieres que te folle puta? — pregunto tirando de mi cabello hacia atrás para acercar sus labios a mi oreja que sujeto con los dientes

Asentí a lo cual me termine ganando un tirón mas fuerte de cabello y un azote que resonó a pesar del bullicio

— si señor — en realidad no sabía si se me entendía mucho pues la mordaza me impedía articular bien las palabras pero en cuanto lo hice pude sentir como su mano libero su polla del boxer pues golpeó la piel de mi trasero

Colocó su verga en la entrada de mi coño y de una embestida se hundió en mi, no hubo mucha dificultad ya que la posición ayudaba bastante

Sentía como se enterraba una y otra vez hasta el fondo, sus dedos aferrando mi piel y tirando para acercarme aún más a el

Podía escuchar los gritos y Vítores cuando comenzó a cogerme, algunos nos señalaban y reían mientras que otros que seguramente se habían excitado por lo que veían usaban a sus respectivos sumisos y sumisas para encontrar alivio

Yo por otro lado el sentirme usada, el pensar que este hombre me estaba follando por dinero, que había pagado por cogerme y muchos de estos hombres harían lo mismo me hacía sentir como toda una puta en lo más explícito de la palabra

Darius había llevado a otro nivel esto y mi coño delataba lo mucho que me gustaba aquello, mis gemidos al no poder cerrar la boca eran aún más escandalosos

Las embestidas eran constantes, con ritmo y sin compasión alguna... El hombre aferró mi cabello y tiraba de el al ritmo de sus estocadas, podía sentir su polla entrar y salir de mi coño, su piel chocaba con la mia

Comencé a gemir aún más si es que era eso posible, jadeaba y trataba de mantenerme concentrada en el resto que nos observaba

Andel estaba juntando billetes de otros hombres que estaban pagandole por follarme, por usarme

Darius estaba en algún lugar fuera de mi campo de visión aunque seguramente yo no fuera del suyo, debía estar en primera fila observando

— tu Amo está follando con otra zorra mientras tu eres el juguete de todos puta — susurro el hombre que se hundía en mi coño con fuerza

Intenté buscar a Darius para corroborar si era cierto pero el hombre me lo impidió sujetando aún más mi cabello y riéndose de mi

— comparte a la zorra Ivan — dijo uno de los que acababan de pagar por mi

— llevemos a esta perra a los sofás y será más fácil follarla Nick — sugirió el otro que ya iba totalmente desnudo

Entre los tres sujetos comenzaron a soltarme, primero de las cadenas y después quitaron los arneses dejándome totalmente desnuda si se lo podía llamar estar vestida o cubierta con solo las cintas de cuero

Me levantaron sin la mayor dificultad para llevarme a los sofás que estaban en el centro de la sala, uno de ellos se sentó primero para colocarme a horcajadas sobre el, sin dificultad el hombre me lleno con su polla para comenzar a follarme, me hacía rebotar sobre sus piernas y el disfrutaba de una vista de mis tetas que bamboleaban en su cara

Entre nalgadas y mis pezones siendo sujetados por sus dientes logré sentir sus manos separarme las nalgas

— estás lista para dos pollas dentro de ti puta? — pregunto el hombre detrás de mi al mismo tiempo que sentía su verga forzar un poco su entrada en mi culo

Cuando estuvo dentro de mi me permitió acostumbrarme primero a su intromisión en mi culo, ambas pollas me llenaban de una forma abrumadora, sentía que me partirian en dos pues eran bastante gruesas

Cuando me adapte más a sentirlos en mi interior comenzaron a moverse, tardaron un poco pero cogieron un ritmo que les funcionaba a ambos para llenarme hasta el fondo al mismo tiempo

Alguien, seguramente el hombre que estaba detrás mío me quitó la mordaza permitiendome cerrar la boca y poder descansar un poco

Sus embestidas eran cada vez más rápidas y fuertes, tomaban diferentes ritmos, primero los dos salían y entraban, cambiaban y ahora mientras una polla salía la otra me llenaba hasta el fondo

Mis jadeos ante tal trato eran fuertes al menos hasta que fueron interrumpidos por una polla que se colocó frente a mi a la altura de mi boca, la tomé con una mano para poder introducirla en mi boca

Era follada por tres hombres aunque estaba segura que había más de seis manos recorriendo mi cuerpo, sentía como tiraban de mis pezones, me azotaban y después de un rato mis manos fueron colocadas al rededor de dos pollas que masturbe sin saber a quien pertenecían

El hombre que me tomaba por detrás se corrió después de poco tiempo, pude sentir como se vacío en mi interior y sus embestidas fueron más lentas

Más tardo en sacar su polla de mi culo que en lo que otra ocupo su lugar para seguir follandome

Podía escuchar algunos nombres pero solo les puse rostro a Iván que era el hombre Ruso, Nick que tenía una cicatriz en gran parte de la cara desde la ceja hasta el labio rodeando el ojo, un par de gemelos que los llamaban Zac y Leo, así como un moreno de ojos grises que llamaban Dereck, Ian que era bastante rudo a grado que podía saber perfectamente que era un sádico pues disfrutaba de mis quejidos cuando pellizcaba o azotaba mi cuerpo, Alan un chico más joven que yo que tenía una cadena en el cuello y un sumiso que siquiera sabía que hacía ahi

Me mantenían totalmente llena, las pollas en cuanto terminaban corriendose en mi eran reemplazadas por nuevas buscando alivio y saciedad en mi coño, mi culo o mi boca

Algunos de los hombres que estaban bastante excitados y no alcanzaban a follarme se corrían sobre mi, en mi rostro, mi pecho o en cualquier parte de mi cuerpo marcandome con su semen caliente como un animal marcando su territorio

sentí como una polla más se enterró en mi coño que estaba repleto de fluidos de estos hombres y que podía sentir como recorría mi coño hasta salir de el bajando por entre mis piernas

— alguien más? se los aseguro que no se arrepentirán caballeros — anuncio Andel que no había hablado o estaba tan ocupada con todos estos hombres que no me había concentrado en su voz

— vamos perra chupala — dijo de pronto un hombre sujetando su polla frente a mi boca que apenas había sido desocupada después de correrse en ella una polla más

Era usada a su antojo, me movían y acomodaban a conveniencia para su placer, a veces estaba arriba, otras abajo, me ponían enmedio de dos hombres, me levantaban para pillarme de pie, me sentaban sobre alguien o me hacían ponerme en cuatro

No sabía cuántos hombres ya me habían usado o cuantos serían al final del día, solo sabía que era usada como un objeto con tres agujeros húmedos y calientes en cuál podían saciar su verga y vaciar sus bolas en mi interior

— vean a la puta moverse, es toda una zorra — hasta que no lo menciono aquel hombre no me di cuenta que yo también me movía buscando mi propio placer

Sentía mis nalgas arder con cada azote, mi cabello ser tirado para dirigir mi boca a una nueva polla que chupar, mis pezones aún más adoloridos al ser tirados con dedos firmes, lamidos o atrapados entre dientes y el resto de mi cuerpo vibrar al ser invadida por constantes orgasmos que no supe en que momento comenzaron o cuando acabarían pues aún no terminaba uno cuando comenzaba a sentir la peculiar oleada de calor y placer recorrer mi cuerpo entero

De pronto fui casi dejada de lado en su totalidad, me quedé en la posición en la que me dejaron aquellos hombres agitada y agotada tomando un poco de aire

Me sentía exhausta, no podía moverme o al menos eso creía, podía sentir mis muslos y el resto de mi piel ser recorrida por aquel fluido blanquecino al mismo tiempo que tenían vestigios de los orgasmos seguidos que había tenido al recibir aquel trato

— vamos amigos, no me dirán que ya tuvieron suficiente de esta zorra — Andel seguía incitando a qué me siguieran usando

se acercó Andel a mi y alejo el micrófono por el que hablaba

— quieres más? — pregunto al mismo tiempo que me hacía salir de mi encimamiento

A decir verdad nada había rebasado mis límites y quería ver hasta donde podía llegar, sabía que podía seguir y se lo hice saber

— bien amigos, que dicen si hacemos que nuestras dominantes se hagan cargo de esta zorra y veamos mientras se recuperan un poco los caballeros —

Vi venir a tres mujeres en dirección a mi, una mujer rubia, otra de piel oscura y la última bastante mayor

Si algo había aprendido en estos años de sumisión era que a veces los dominantes más exigentes eran las mujeres y venían tres en dirección a mi para usarme a su antojo

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