Baje las escaleras completamente desnudo buscando a Darius como me lo había indicado Sara, mi polla se movía de un lado al otro al ritmo de mis pasos, era bastante satisfactorio poder estar libre de la jaula aunque seguía con ganas de poder correrme, siempre deseaba hacerlo
Estaba completamente erecto antes de bajar las escaleras pero eso no le había importado mucho en realidad a Sara, me haría ver cómo su amigo Darius iba a follarla y seguramente me dejaria con las ganas
Cuando llegue al comedor pude ver a Lorena y Darius sentados en la mesa del comedor leyendo unos papeles y platicando seguramente de trabajo, el usaba unos jeans y una playera negra mientras su mujer estaba desnuda
— buenos días señor — saludé bajando la mirada parándome frente a ellos, la verdad es que no les extraño en lo absoluto ver a un "desconocido" desnudo en su comedor
— buen día — respondió el hombre a mi saludo para seguir prestándole atención a Lorena y los documentos que tenían frente a ellos
— señor yo... — no quería molestar pero tampoco quería que mi Ama viera que había sido un cachorro desobediente
— que quieres chico? — pregunto Darius recorriendome con la mirada
— mi Ama me envió señor — en cuando mencioné aquello tuve toda la atención de Darius y de Lorena
— a qué te envío? —
— mi Ama me mandó decir que necesita un hombre de verdad que la satisfaga ya que mi inútil y diminuta polla no sirve para complacerla — trate de repetir sus palabras aunque no estaba seguro que lo dijese textual
Pude oír su risa al escucharme decir aquello, sabíamos todos que Sara no estaría con alguien que no la complaciera y aunque fuese presumido decirlo mi polla la mantenía lo suficientemente satisfecha
— pues ve y dile a tu Ama que no puede solo mandarme un mensajito con su inútil cachorro y esperar a que suba, así que dile que baje a mi sótano o se tendrá que conformar con tu polla — Darius sonreía mientras decía todo aquello
No sabía cómo lo tomaría mi Ama cuando subiera sin Darius, aún así sabía que el hombre frente a mi no me acompañaría, di la vuelta y me dirigí hacia la habitación
Estaba cerrado por lo que toque esperando que Sara me diera permiso para entrar
— adelante — en cuanto lleve mi vista a ella me di cuenta que se estaba masturbando con un vibrador — más te vale que venga Darius contigo cachorrito —
— señora... — ví su rostro tornarse en molestia — el Amo Darius me dijo que el no subiría solo por qué lo mandé llamar conmigo, que si desea jugar lo harán en el sótano —
Apartó el vibrador de su coño y lo arrojo sobre la cama, se puso de pie y acomodo sus bragas y sostén que tenía en la maleta para no estar desnuda en su totalidad
— vamos entonces cachorro —
Fui tras ella, llegamos al comedor donde seguían Darius y Lorena, está última seguía concentrada en los papeles solo que de pie e inclinada sobre la mesa mientras Darius se la follaba desde atrás
— buenos días Darius — saludo Sara sentándose en la mesa mientras Darius seguía con su sumisa ocupado y está estaba cada vez menos concentrada en los documentos
— tu chico me dijo que quieres una polla de verdad — ella asintió acercándose a Darius para llevar su boca a la del hombre
Ellos se besaban mientras Darius seguía follando a Lorena y yo solo miraba la situación con la polla dura y ganas de hacer algo más que solo ver
— Darius deja el coño de ella y vamos abajo que mi cachorro necesita ver que un hombre de verdad me folle y le enseñe como tratar a una mujer como yo— Darius le dió un par de embestidas más a Lorena para después alejarse de su cuerpo
— ve a preparar la comida, en un rato subimos — no lo dijo de forma despectiva, inclusive la había besado después de ordenarlo y ella no puso objeción alguna al saber que su hombre se cogeria a otra
Los tres nos dirigimos al sótano, guiaba Darius, después Sara y detrás de ellos iba yo
— De rodillas — ordeno Darius sin mirarnos, ni a Sara ni a mi, ella me miró esperando que obedeciera por lo que me arrodille ante ellos
— debes ser más rápido cachorro — me alboroto el cabello — no lo crees Darius? — sonreía divertida
— lo que creo es que no sabes acatar órdenes... Dije de rodillas — Darius la miro directamente sin atisbo de emociones en su rostro
— pero... — la ví extrañada de ser a ella a la que le ordenaban arrodillarse
— ya te lo dije, si me invitas a jugar será bajo mis reglas y si digo de rodillas, tu dices si señor — lo ví aproximarse a ella sujetando sus mejillas
— Darius yo... — ella titubeó un poco apartando la mano del hombre de tu rostro
— o sigues en mi juego o aquí detenemos todo Sara — sentenció, no parecía molesto pero si dejaba en claro su plan de juego
— bien — acepto Sara cruzándose de brazos
— lo diré una última vez... De rodillas — vi a Sara caer de rodillas muy cerca de mi, este hombre era imponente y podia doblegar hasta un dominante como Sara
Darius camino hasta un mueble de dónde tomo unas tijeras y comenzó a jugar con ellas haciéndolas girar en sus dedos, al llegar con ella corto sin mayor esfuerzo su ropa dejándola desnuda
— pero que... — Sara comenzó a quejarse cuando de la nada Darius la sujeto del cuello haciéndola enmudecer al instante
— no te di permiso de hablar o si? — pregunto sin elevar su voz
— no señor — ver en esta faceta a Sara era extraño, normalmente me dominaba ella o si invitaba a alguien más ambos me dominaban a mi
— entonces cierra la boca y habla cuando yo lo pida, soy claro? —
— si señor — la oi dar un jadeo cuando los dedos de Darius pellizcaron uno de sus pezones
— buena chica — podía ver toda la escena frente a mi, Sara respiraba agitada, su pecho subía y bajaba
El hombre se ocupó de preparar algunos juguetes, fustas, vibradores, pinzas y otras cosas más que ya no pude ver
— se una buena chica y ve a la cruz — ella se levantó y camino en dirección hacia donde le habían ordenado
De haber yo recibido esa orden hubiese ido en cuatro pero estaba más impuesto que Sara a obedecer
— tu — me señaló Darius pidiéndome acercarme para que Sara no escuchará lo que me iba a ordenar — ve a sujetarla, quiero su cuerpo cubierto con algún aceite, además puedes jugar un poco con ella, pero solo con tu boca o tus dedos y no quiero que se corra —
Camine hasta donde tenían varias botellas de aceites y lubricantes, tome un aceite con aroma fresco y comencé a untarlo por su cuerpo
Podía ver su piel brillar con el paso del aceite, hice un leve masaje en sus pechos, sus pezones se endurecieron al instante, mis manos bajaron hasta su abdomen, me puse de rodillas quedando muy cerca de su coño
Con ayuda de mis dedos separe sus pliegues para tener acceso a su clítoris, podía sentir sus fluidos en mi lengua, sus dedos aferrando mi cabello impidiendo que me aparte
— suéltalo Sara o recibirás un castigo — escuche la voz de Darius advirtiéndole
— quiero correrme — informo sin soltarme, no sabía muy bien a cual de los dos obedecer, después de todo ella era mi Ama pero Darius la dominaba
— si te comportas quizá deje que te corras — el hombre se acercó a nosotros y colocó su mano sobre la de ella que me mantenía aferrado del cabello — suéltalo Sara —
Darius me ordenó apartarme y fue el quien la sujeto una vez que la hizo darnos la espalda, solo sujeto sus muñecas
— tu palabra es? —
— tinta — era la misma palabra que ocupaba conmigo, aunque nunca había sido necesaria
— bien — Darius camino a la mesa y tomo un cinturón de cuero negro — sabes contar Sara? —
— claro que se contar Dari... — el cinturón se estrelló en su piel antes de que pudiese terminar de hablar, pude escucharla quejarse y ver su piel enrojeciendose
— se responde si señor — menciono Darius masajeando su trasero que había recibido el impacto
— si señor —
— buena chica — Darius seguía jugando con el cinturón en la piel de Sara sin golpear solo deslizandolo — veamos que tan buena eres contando al veinte —
El hombre comenzó a golpear su trasero con el cinturón, después de cada impacto Sara pronunciaba el número de azote
Su trasero cada vez más rojo indicaba que Darius en verdad no se estaba midiendo ni un poco por ella no ser una sumisa
Sabía que de haberse excedido en algún momento Sara pronunciaría su palabra de seguridad, así que seguramente lo estaba disfrutando
— quince... — Darius me miró, estaba de pie tras ellos viendo todo el espectáculo que daban
— Luke — era raro ser llamado por mi nombre pero permanecí atento a su orden — ve por las pinzas que están unidas por un aro —
Obedecí, camine hasta donde estaban las mordazas y demás artículos, tome las pinzas unidas por un aro bastante amplio
— veinte... — en cuanto Sara pronunció el último número coloque las pinzas sujetando sus pezones
Darius la desató y la llevo al sofá donde el se sentó y la dejo de rodillas entre sus piernas, tomo el aro que colgaba por el centro de la cadena y metió su polla en este, eso la mantendría cerca y la haría tirar de la cadena en cada movimiento
— sabes lo que tienes que hacer con esa linda boquita... O no? — ví a Sara asentir y llevar sus manos al pantalón de Darius que ya estaba abierto
Libero la polla del hombre y la llevo a su boca, su lengua recorría toda la verga del hombre, desde la base hasta la punta
Sus pezones eran tirados por las pinzas en cada movimiento o cada que intentaba alejarse mucho
— te gusta Luke? — Darius sujetaba el cabello de Sara pero me miraba a mi
— si señor —
— te excita ver cómo tu Ama chupa mi polla? —
— si señor — respondí otra vez
— que dices Sara? Dejamos que tu chico se masturbe? — no logré escuchar que respondió
La imagen ante mi era una completa delicia y por consiguiente una tortura cruel, mi polla estaba ansiosa por poder hundirse en el coño de Sara, mis bolas deseaban ser vaciadas
Me excitaba el ver a Sara de rodillas, chupando una polla que no era mía y sentirme aún más humillado que antes
— mastúrbate Luke, pero no te puedes correr aún — mi mano que aún tenía un poco de aceite fue a mi polla, comencé a deslizarla en lo largo de mi polla con lentitud, disfrutaba de la sensación
Parecía que había pasado una eternidad desde que me habían dejado hacer algo tan simple como tocarme la polla, al menos en este contexto, solo la podía tocar para lavarla
Sara era la mujer más hermosa y sexy que había visto, ver su culo rojo y de rodillas frente a otro era otro nivel
No sé cuánto tiempo estuvimos así, su boca siendo follada por Darius y yo solo masturbándome aumentando la agonía de mi polla
Darius se puso de pie y fue a la cama, se recostó después de quitar toda su ropa, lo ví ahora a el masturbarse seguramente para mantener la erección en lo que Sara llegaba a dónde estaba
— sube Sara — ella subió a horcajadas y deslizó la polla del hombre en su coño — te gusta sentir la polla de un hombre dentro de ti? —
— si señor —
— describele a tu cachorro como te folla un hombre de verdad — Darius comenzó a embestirla
— siento la polla de Darius entrar en mi... — decía entre jadeos — es más grande... Más gruesa... Me llena — oírla decir aquello entre gemidos y jadeos me hacían sentir aún más duro
— dile que polla prefieres? — le aferró el cuello y la hizo mirarme
— la de usted señor — sus tetas rebotaban ante las embestidas, sus nalgas estaban muy rojas y ella disfrutaba de esto al igual que yo
— por qué? — Darius aumento el ritmo lo que la hizo jadear más, sabía que no tardaría en correrse si el hombre nos e detenia
— por qué la polla de mi cachorro es pequeña, no me complace, no sabe follarme... No como usted... Es un niño que no sabe follar a una mujer como yo — en lugar de sentirme mal o molestarme por su declaración sabia que no era del todo cierto, todo era parte del juego
— hace cuanto no te follan dos hombres Sara? —
Yo sabía la respuesta, desde hacía más de medio año cuando invitamos a un amigo de Sara a unirse en un trío sin nada sadomasoquista
— no lo se... — seguramente estaba mintiendo pero no iba a delatarla
— ven aquí Luke, necesito de tu diminuta polla para follarte el culo de tu Ama —
Hacía bastante que no me dejaba follarla por detrás y aunque eramos más partidarios de follar por su coño no pondría objeción alguna
Darius la inclino hacia el, recargando sus tetas en su pecho para que quedara más accesible a mi, estaba dispuesto a subir detrás de ella cuando Darius le ordenó chuparme la polla por lo que me acerque a su rostro
Su boca cubrió mi verga, sentía su lengua juguetear con la punta e introducirla hasta el fondo
— vamos Sara, puedes hacerlo mejor — Darius tomo el ritmo de la situación haciendo que Sara se quedará en más de una ocasión con mi polla hasta el fondo, lo que le provocó varias acardas
— voy a venirme en su boca — advertí pues si seguía haciendo lo mismo no tardaría mucho en correrme, la alejo de mi polla
— pídele que te folle tu culo apretadito Sara — Darius no dejaba de embestirla,
— por favor cachorro, follame — Darius asintió por lo que me coloque detrás de ella para meter mi polla en su culo, al principio fui cuidadoso pues debia primero acostumbrarse a tenerme dentro
Sentía como aferraba mi polla dentro de ella, podía notar como entraba y salía la polla de Darius en su coño
No tardamos mucho en encontrar un ritmo que nos funcionará a ambos, Sara gemía sin freno, se podían escuchar sus súplicas en la habitación
— por favor Darius... No paren... Follenme — jadeaba, podía sentir su cuerpo temblando, aferraba mi polla, sus paredes se contraían al rededor de mi verga haciendo cada vez más difícil el no correrme
— quieres que tu chico se corra? — Darius pregunto haciéndola mirarlo, no sabía si Sara había escuchado algo con lo fuerte que gemia
— si... No... Si... — en verdad no sabía siquiera como podía hablar o al menos podía pronunciar algo medianamente entendible
— vamos chico, quiero que te vengas cuando yo te lo ordene por qué Sara está tan ocupada sintiendo como nuestras pollas la llenan que no sabe siquiera lo que dice —
Me permití ser un poco más libre en hacer un par de cosas, sujete uno de sus hombros para tirar de ella y mi mano libre la nalgueo un par de veces
Mi polla estaba lista para descargarse dentro de ella, Sara estaba cada vez más cansada y Darius la embestia con más fuerza mientras gemía con los dientes apretados aferrandola del cuello
— correte como la puta caliente que eres — le ordenó a Sara que obedientemente lo hizo, sentí su cuerpo retorcerse entre ambos, Darius también se vino dentro de ella y me ordenó hacer lo mismo
Pude sentir mi corrida salir de mi polla, fue absolutamente devastador en mi cuerpo, mis músculos se tenzaban y en lo único que podía concentrarme era en el cuerpo que convulsionaba sin control entre Darius y yo, sentía el coño de Sara contraerse y como su culo aferraba aún más mi polla
— espero haberte complacido Sarita — menciono Darius aún debajo de ella
— ambos lo hicieron — admitió respirando agitadamente
— bien, entonces que dicen si vamos a ver lo que mi chica preparo —
— apártate cachorro — saque mi polla semi erecta de dentro de ella, se alejo de Darius que fue directo a su ropa para comenzar a vestirse
— los veo arriba — salió mientras se colocaba la playera
— ven aquí cachorro — seguía Sara recostada, abrió las piernas mostrándome su coño con rastros del semen de Darius — limpiaras mi coño? —
— por supuesto señora — me arrodille entre sus piernas para posteriormente subirlas a mis hombros
Mi lengua recorrieron sus pliegues, sentía el sabor mezclado de sus fluidos y el semen del hombre que la acababa de follar
Mi lengua lamió cada gota causando un orgasmo en mi Ama
— ven aquí cachorro — su voz fue enérgica y tiró de mi cabello, me hizo acercarme a su pecho dónde aparto la pinza de su pezón y dirigió mi boca a este
En cuanto comencé a succionarlo con fuerza un gemido intenso salió de ella
— follame cachorro — mi polla entro en su coño que aún tenía rastro del otro hombre — rápido —
Gimió con fuerza, fue una follada rápida y sin mucho dominio, solo ella y yo follando y quitándonos las ganas de más orgasmos
Cuando su orgasmo llegó estaba yo a punto de seguírla cuando me ordenó salir de su coño
— pero señora... Yo creí... — me había quedado con las ganas una vez más
— creíste mal cachorro, te necesito caliente y listo para en la noche, ahora subamos —
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