Recorrimos lentamente el club, podía ver chicas y chicos con sus amos en muchas situaciones, me hicieron subir unas escaleras, iba delante de ellos, podía oírlos platicar sobre mi como si no estuviese presente, Sara mencionaba que mi culo era algo digno de admirar y que se vería mucho mejor después de un par de azotes
Darius por su parte le mencionaba como me había conocido, dijo ser mi profesor y que siempre había tenido ganas de follarme pero se había frenado hasta que legalmente no fuera mi profesor
Por lo que pude oír Sara era jefa en una agencia de publicidad, tenía cara de jefa a decir verdad
Mi atención se centro en el pasillo en el que pude ver muchas puertas enumeradas cerradas de dónde provenían toda clase de ruidos, desde gemidos, jadeos, súplicas hasta la piel siendo azotada o llantos en verdad alarmantes
— no te asustes putita — menciono Darius guiñándome un ojo
— unque no lo parezca todas ellas lo disfrutan... Y ellos también — la rubia hablo antes de ordenar detenerme y abrir una puerta, al entrar a la habitación oscura que parecía tener todas sus paredes de cristal me quedé esperando que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad pero uno de ellos encendió la luz
Me pude ver reflejada para donde fuese que mirará, era un poco intimidante verme tantas veces y más aun ver más de un Darius y una Sara junto a mi
— tu Amo te llama puta, cierto? — pregunto caminando por la habitación sin mirarme dejando sus pertenencias en una pequeña cómoda
— si señora — respondí mordiendo mi labio, estaba nerviosa pues nunca había interactuado con alguien así, menos en una situación como sumisa y no sabia mucho de como debia comportarme
— te gusta ser llamada así? o prefieres otro sobrenombre — no sabía que decir, me gustaba que Darius me llamara así cuando me follaba pero no sabía si ella podía llamarme del mismo modo, mi vista se dirigió a Darius pidiendo ayuda
— respondele a Sara, ella está hablando contigo — ordenó haciéndo una seña en dirección a la rubia que estaba recargada en un mueble mirándome
— me gustaría dejar esa palabra solo para mí Amo si a la señora no le molesta —
— bien entonces tendré que encontrar alguna palabra para dirigirme a ti, te parece bien? — solo asentí mientras ella siguió — pero primero voy a preguntarte por qué? —
Ella noto mi cara de desconcierto, no sabía que responder pues no entendí su pregunta, a qué se refería con ese por qué?
— por qué entre todas las opciones que te dió Darius me elegiste a mi? —
— nunca he tenido nada con ninguna mujer y usted era la que menos me intimidaba de todos los que mi Amo sugirió — fui sincera en mi respuesta y pareció agradarle
— gracias por tomarme en cuenta Darius — hablo la mujer que en tres pasos llegó frente a mi — nos dejaras a solas? —
— sabes que no — respondió Darius, me sentí aliviada de que se quedaría conmigo
— lo suponía... Quizá en otra ocasión tu Amo nos deje estar a solas tu yo — se acercó más a mi si eso era posible y su mano recorrió mis clavículas, mis hombros y mi espalda al mismo tiempo que ella me rodeaba, al quedar atrás de mi aparto mi cabello y comenzó a besar mi cuello
Sus besos eran suaves, más "dulces" y ligeros a comparación de los besos rudos que me daba Darius, incline un poco mi cabeza para darle aún más acceso a mi cuello
Sus manos que acariciaban mis brazos y cuello eran delgadas, delicadas y firmes en su propósito, cuando mordió mi oreja levemente un jadeo salió de mi boca sin poder reprimirlo
— tenemos una pequeña gatita ansiosa — menciono riéndose, me había llamado gatita y sonaba tierno aunque su voz daba un leve atisbo de maldad pero buena — te desnudaras para mí pequeña gatita así como lo haces para tu Amo? —
— si señora — su voz era melosa y suave pero detonaba autoridad
— bien entonces quita tu ropa, quiero que solo uses ese bonito collar en tu cuello — mis manos fueron al nudo tras mi cuello que sostenía el sostén, una vez suelto lo deje caer y quedaron al descubierto mis pechos, pude sentir sus dedos en uno de mis pezones tirando de el
— Putita quiero que... — Darius comenzó a hablarme al tiempo que se aproximaba, estaba a nada de tocarme cuando su mano fue retenida y apartada por Sara que lo interrumpió
— Darius, yo entiendo que es tu chica y que me invitaste a jugar pero me gustaría que guardarás silencio, te límites a observar y me dejes jugar con ella un poco, después será toda tuya —
No sabía si Darius se enojaría, si me haría vestirme y salir de ahí dejando a Sara molesta pero el solo le dedicó un asentimiento de cabeza y se fue a sentar a un sillón en el rincon
No sé le veía molesto, al contrario estaba bastante atento a mi y a la mujer frente a mi
— pequeña gatita sigo esperando que te desnudez — con lo que había pasado me detuve pero en cuanto su atención se centro en mi otra vez me termine quitando la ropa quedando solo con el collar como lo había ordenado, me habia quedado descalza y desnuda
— listo Señora — me hizo una seña con su dedo para que me acercara a una X de madera mientras ella desenredaba una cuerda
— tienes una palabra de seguridad? — asentí mientras ella jugaba con la cuerda — cuál es? —
— arena señora —
— bien, en cualquier momento puedes decirla y me detendré — me mostró la cuerda — voy a ponerte está cuerda, no planeo dañarte, solo que tienes una linda figura y deseo resaltar esos pechos, entendido —
Asentí mientras la cuerda comenzaba a recorrer mi piel, la comenzó a anudar pasándola por encima de mis pechos y por abajo formando un "sostén" levantando mis senos
— voy a sujetarte a esta cruz, planeo jugar contigo y no deseo que te muevas mucho — sabía que Darius estaba al pendiente, me concentre en sus manos mientras me ataban los brazos sobre la cabeza y siguió con mis pies que quedaron también extendidos
— dulce gatita indefensa, te gusta que te aten? — no sabía si mi voz saldría por lo que asentí mientras ella se dirigía a donde estaban varios latigos parecidos a los que estaban en casa de Darius, había unos con muchas tiras, largas y otros con muy pocas más delgados
Tomo uno y comenzó a moverlo con movimientos rápidos de su muñeca quizá para calentar un poco o para acostumbrarse al peso
— tu Amo ha usado uno de estos contigo gatita? — me límite a asentir por lo que con una sonrisa se aproximó a mi — solo quiero poner de un lindo color rojo tu piel gatita —
Recibí el primer azote con las tiras me di cuenta que no dolía, al menos no a que fuese insoportable, eran más un juego que un castigo por lo que comencé a disfrutar del roce constante del cuero en mi piel
— te gusta? — Sara seguía jugueteando con el flogger en mi piel, azotaba mis pechos, mi vientre y mis muslos que estaban ahora bastante sensibles
— si... —
— si que? — pregunto Sara golpeando un poco más fuerte
— si señora —
— no olvides ser educada gatita o tendrás un castigo entendido? — sus constancia en los azotes sobre mi piel desnuda hacían que estuviese dentro de un mar de sensaciones pues mi piel podía jurar que estaba caliente y ardía cada vez más el roce del cuero pero a su vez sabía que mi coño estaba sumamente exitado
— si señora — mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, no era un llanto de dolor pero las lágrimas comenzaron a salir, mordía mis labios o los apretaba para no ser tan ruidosa
— Sara... — la voz de mi Amo inundó la habitación — ella... —
— ella Darius tiene su palabra cierto gatita? — asentí mientras ella seguía — así que estamos bien y ella me detendrá si es demasiado para tolerar, verdad que la usarás gatita? —
— si señora — pude sentir las lágrimas que a decir verdad no sabía por qué estaban saliendo de mis ojos rodar por mis mejillas
Los azotes duraron un poco más, llegó un momento en el que me fue imposible contener los ruidos que salían de entre mis labios, una mezcla de jadeos, gemidos y gritos
— ahí los tenemos... — dijo divertida Sara — por qué te fue tan difícil dejarlos salir? —
— no lo sé señora — se detuvo dejando el flogger caer al piso para aproximarse a mi
— si lo sabes gatita — me dió un beso en la comisura de los labios donde habían desaparecido la mayoría de mis lágrimas — déjame decirte algo —
— Sara... — Darius se había quedado sentado pero estaba sumamente atento y su pantalón indicaba que igualmente exitado
— espera Darius, es una buena lección — Sara siguió mirándome — a nosotros los Amos nos gusta escucharlas, escuchar cada gemido, cada jadeo, cada grito que provocamos, deja de avergonzarte y deja que salgan, será más fácil y lo disfrutaremos ambas pequeñas gatita —
Comenzó a desatarme de aquella cruz, mis brazos fueron los últimos en ser soltados, me sostuvo y me acompaño a la cama
— de rodillas gatita — obedecí en lo que ordenó, me arrodille despacio frente a ella bajando la mirada
Ví su mano bajar hasta llegar a mi coño, sentí sus dedos deslizarse desde mi entrada hasta mi clitoris
— te gusta que te azoten? Te exita ser tratada así por un Amo? —
— si señora — decía la verdad, el que me azotará había hecho que me mojara
la ví alejarse pero no me permití ver más allá de mi campo de vision
— ya la has compartido con alguien antes Darius? — su voz era baja y bastante dominante
— vaya pensé que te habías olvidado que estaba aquí Sara — El sarcasmo de Darius fue notorio aunque no me pareció que en verdad se molestará por el poco interés de Sara en el
— cierra la boca y responde — se hablaban ambos con sarcasmo y siendo "groseros", sabía que si yo le llegaba a hablar de esa forma a alguno de ellos mi culo sería fuertemente castigado
— no soy un sumiso para que me hables de esa forma Sara —
— no actúes como un Amo ofendido y celoso, responder es sencillo —
— con Eric, el y yo la follamos hace un par de días — respondió Darius poniéndose de pie para servirse un trago de las botellas que estaban en la esquina
— solo con el? — pregunto Sara
— la traje aqui para un show público también hace unos días pero fue diferente por qué... —
— deja que ella me lo diga — le detuvo Sara, se acercó a mi y levanto mi rostro con un dedo delgado sujetando la punta de mi barbilla — dime pequeña gatita que es diferente a ese día? —
— ese día mi Amo había jugado conmigo, me había dejado muy caliente y no supe que estaba en este lugar hasta que el me quitó la música y la venda de los ojos —
— y ahora? —
— sabía a qué venía desde el principio y es algo en teoría nuevo para mí señora —
— te da miedo lo que pueda hacerte? — se agachó a mi altura, pude ver sus pechos libres de sujetadores y su piel desnuda frente a mi
— no señora — le decía la verdad — mi Amo no permitiría que me pasará nada y tengo mi palabra de seguridad —
— ya vamos entendiendonos tu y yo gatita — la mujer se alejo de mi y fue a sentarse junto a Darius — ven aquí gatita —
No me levanté, me quedé de rodillas hasta que lentamente baje mis palmas y comencé a andar en cuatro hasta donde estaban ambos, pude ver a Sara abrir sus piernas
— quiero tu boca en mi coño gatita — nunca había hecho un oral, no a una mujer y no sabia muy bien como hacerlo o que hacer — vamos gatita —
— señora yo... — no sabía que hacer y seguramente lo noto en mi cara
— hazlo, solo obedece y yo te iré diciendo que hacer — me hizo una seña con su dedo para que me acercara aún mas
aproxime mi rostro a su coño respirando el aroma de su piel
— usa tu lengua gatita —
Mi lengua recorrió su coño entrando lentamente hasta llegar a sus pliegues que estaban bastante húmedos, comencé a jugar con mi lengua, en cuanto toque su clítoris dió un leve respingo y supe que ese era el punto en el que debia concentrarme, trataba de imitar lo que sentia que hacia Darius conmigo cuando me hacia sexo oral
Un jadeo salió de su boca y su mano aferró mi cabello acercándome más
— hazlo lento gatita — ordenó acomodando mi rostro mientras separaba más sus piernas dándome acceso a todo su coño
No me permitió responder pues mi rostro seguía entre sus piernas y mi lengua jugueteando con sus pliegues y su clítoris
Podía sentir su coño húmedo, lleno de sus fluidos y mi saliva, comenzaba a gustarme el tocarla de esa forma, oírla gemir, jadear era embriagador, ahora entendía por qué a muchos les gustaba
Cada vez sus gemidos eran más fuertes, movía su cuerpo al ritmo de mi lengua para una mayor fricción, seguramente estaba a nada de correrse, me extraño cuando tiró de mi cabello y me alejo
— para gatita — ordenó acomodandose nuevamente en el sillón — nunca lo habías hecho dijiste? —
— así es señora — confirme lamiendo mis labios sintiendo su sabor junto con el mío
— pues nada mal para tu primera vez pero quiero jugar un poco más contigo — me hizo una seña con su cabeza — a la cama —
Obedecí en lo que me ordenó, ella estaba detrás mío, en cuando llegue a la cama ella se sentó y me colocó entre sus piernas aunque esta vez yo de pie por lo que quedó a la altura perfecta de mis pechos
— lindas tetas gatita — menciono antes de llevar uno de mis pezones a su boca
Pude sentir su lengua juguetear con el poniéndolo duro, sus dientes aferrabandolo evitando que me apartará
No decía nada solo jugaba con mis pechos, en el espejo podía ver a Darius mirándonos, su pantalón estaba tenso conteniendo su polla
— puedo sentir tu coño caliente gatita — menciono Sara antes de hacerme subir a sus piernas, sentandome en ellas y casi de rodillas — besame —
Obedecí, deje mis labios en los suyos, me permití ser salvaje en el beso, mordi un poco sus labios y pareció agradarle pues tiró de mi cabello haciendo mi cabeza hacia atrás dejando disponible mi cuello
— quieres que te folle? — pregunto Sara haciéndome verla mientras que ambas manos aferraban mi trasero
— si señora —
— entonces pidemelo —
— por favor... — fui interrumpida por uno de sus dedos que entró en mi coño sin previo aviso, no fue molesto pues mi exitacion le permitió entrar en mi sin objeción — por favor... puede follarme señora —
Me tumbó en la cama dejándome casi al centro, se acercó a mi y beso mis labios, sus besos eran intensos aunque mas suaves que los de Darius, no por que fuera menos dominante que mi amo si no que sus labios eran mad suaves
— dejaras de guardarte todo y me mostraras cuánto te gusta lo que te hago? —
— si señora —
Sus labios bajaron lentamente, por mi cuello, entre mis pechos, mi vientre hasta que llegó a mi coño
El primer roce de su lengua me hizo jadear, no lo reprimi, entendí que le gustaba que fuese escandalosa así que me deje llevar
Su lengua tocaba mi clítoris con rapidez, me hacía estremecer cada que lo tocaba, sus manos se encargaban de separar mis piernas aferrando mis muslos
Podía sentir el orgasmo que comenzaba a formarse en mi interior mientras ella no dejaba ni un segundo de torturar mi coño
— estás lista para mi gatita? — pregunto alejándose, dejándome a medias y con ganas de terminar
— si señora —
La ví colocarse un cinturón que tenía una polla de silicón muy realista, casi podía jurar que era real, tomo un pequeño frasco con un líquido parecido a un gel rosa transparente que vertió sobre su mano para después comenzar a "masturbar" el miembro falso
— chupame la polla gatita — se aproximó a la cama y se recostó a un lado mío, me levanté un poco quedando a la altura, viendo aquel miembro falso, parecía estar circuncidado y tenia testículos aunque rigidos
Introduje la polla de silicona en mi boca, el sabor del silicón era muy bien disimulado por el gel rosado que sabía a cereza
Ella no sentía nada pero aún así me esmere como si fuese la verga de Darius la que estuviese follandome la boca
Comenzó con un va y ven lento pero fue aumentando su velocidad hasta que la polla chocaba en el fondo de mi garganta
El sonido proveniente de mi boca pareció excitarla pues aumento su velocidad, me cortaba la respiración cuando entraba y podía jalar aire cuando se apartaba de mi.
— recuestate boca arriba y deja colgando tu cabeza a la orilla de la cama gatita — ordenó, en cuanto me aparte ella volvió a masturbar la verga falsa que ahora tenía más saliva que aquel gel, antes de que sucediera más se inclino y me beso — tu boca es muy dulce gatita —
Introdujo la polla en mi boca, el angulo de mi cuello hacia que entrara aún más, ella lo sabía por qué la escuché mencionarlo
— sabes Darius no hay mejor vista que ver cómo se marca la polla en el cuello de tu chica — se inclino un poco más sobre mi y sentí como un vibrador entro en mi coño
— Sara, maldita sea déjame jugar con ustedes — pidió Darius, ella se alejo y pude ver a mi Amo a través del reflejo, estaba con los pantalones hatda la rodilla y su verga en las manos completamente duro
— lo haré si me dejas usar su culo — ví a mi Amo reír de forma burlona
— claro que no — fue un no rotundo, aún así Sara continúo
— la prepararé para ti, sabes que a veces ustedes los hombres son muy rudos, yo sin embargo puedo ponerla a punto para tu polla —
— no Wolff, gracias pero su culo es mío — Sara se recostó a un lado mío enmedio de la cama
— sube gatita — me invitó sonriéndome — quiero enterrarme en ti para que tú Amo pueda ver —
Me coloque a horcajadas sobre la mujer, ella con ayuda de su mano introdujo la verga de goma en mi interior llenandome por completo
— muevete para mi gatita, quiero verte cabalgandome — Sara me tomo de la cintura y me ayudó a moverme, adelante y atrás así como arriba y abajo
Los movimientos eran fuertes, rápidos, sabía cómo moverse y me hacía gemir bastante
— Darius — le llamo Sara — ven a ver la cara de esta gatita que está a punto de correrse —
Darius se acercó a nosotros, Sara me tumbó en la cama sin salir de mi interior, comenzó a follarme ella tomando el ritmo
— has visto a tu Amo con otra? — pregunto haciéndome mirarla aferrando mi rostro con una de sus manos
— No... No... No señora — mi voz era entre cortada por las embestidas, podía sentir el orgasmo a escasos minutos de invadir mi cuerpo
— Darius tu eres su Amo pero me gustaría ver cómo le mantienes ocupada la boca con tu polla —
Darius obedeció al instante, aparto su pantalón que ya estaba a media pierna y subió a la cama acercando su polla a mi rostro
— chupa putita — estábamos los tres follando en aquella habitación, pude ver entre las embestidas como Darius y Sara se besaban
Fue una sensación muy extraña y difícil de explicar con palabras, me gustaba ver a Darius besándola pero también era esa sensación de posesión de saber que era solo mío
— veo que a la gatita no le gusta que toquen lo que es suyo... Cierto? —
— señora yo... —
— pero te diré algo pequeña gatita... — bajo hasta mi rostro colocándose en cuatro sobre mi sin dejar de follarme — el no me interesa en lo absoluto, es tuyo y de nadie más, todos aquí lo sabemos —
— quiero que te corras putita — ordenó Darius al introducir nuevamente su polla en mi boca
Mi cuerpo como si hubiese estado esperando esa señal fue invadido por un orgasmo que me hizo gritar, gemir y temblar
Sara no se detenía en sus embestidas y yo no podía pedir que parará pues tenía la polla de Darius en mi boca
— no lo tragues aún — ordenó Darius masturbandose sobre mi boca con rapidez hasta que su semen llegó a mi lengua
Obedecí y permanencio en mi boca, Sara se acercó y me beso tomando parte de aquel líquido blanquecino con su lengua
Fue un beso que jamás había experimentado ni con el ni con nadie, estaba cansada pero la experiencia con Sara había Sido buena a decir verdad
— linda gatita, deberías estar suplicando por más — menciono Sara al tiempo que dos de sus dedos entraban en mi coño
— la noche es muy joven aún Sara, dale un respiro — menciono Darius besandome
— bien pero me gustaría saber que opina tu puta de que acaba de dar un espectáculo a unos cuantos —
Gire mis ojos en dirección a mi Amo, era cierto? O solo lo decía Sara para jugar conmigo
— te molesta que no te avisará? — pregunto Darius, la verdad era que no, al contrario, pude sentir entre mis piernas una extraña sensación de calor y humedad causado cuando trate de imaginar cuántos nos habrían estado viendo y como
— las paredes no son espejos ordinarios, muchos nos ven desde atrás de ellos — menciono Sara acercándose a nosotros pues se había puesto de pie para beber algo
— lista para el segundo Round gatita exhibicionista? — pregunto Sara
— si señora —
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