— puta - me llamo Darius, me aparte de Theo y fui en cuatro hacia mi Amo
- quiero tu coño mientras ellos se divierten -
No sabía muy bien que hacer a esa mención, normalmente me decía o hacía hacer lo que el quería, solo me acerque a él y me coloque entre sus piernas de rodillas esperando alguna otra indicación
— sube — ordenó Darius al mismo tiempo que soltaba su verga erecta, me puse de pie y coloque una rodilla de cada lado de sus piernas, el se ayudo con una mano para introducirse en mi sin la mayor dificultad
A pesar de yo estar sobre el, Darius era quien llevaba el ritmo, me hacía subir y bajar con la fuerza y velocidad que el quería
De mi boca no salía otra cosa que no fuesen jadeos y gemidos, su boca que estaba a la altura de mis pechos se ocupó de mis pezones, los alternaba
— Aldric está muy interesado en tu amiga — susurro cerca de mi oído, quien me estaba hablando era mi esposo
— no arruines el momento, follame... Se lo suplico Amo — mis labios fueron a los suyos al mismo tiempo que mis manos aferraban su cabello, creí que había logrado mi objetivo pues su ritmo aumentó, pero de pronto paro de la nada
— trae hielo putita — ordenó apartandome de encima de el
Salí de la habitación y camine completamente desnuda hasta la cocina donde tome una hielera de cristal, accione la palanca del congelador hasta que arrojo el hielo, llene por completo el recipiente para volver a prisa
Ambos hombres estaban con la boca en sus pechos, lo tomaban con esmero como lo haría cualquier bebé hambriento
— Amo Darius — le llamé acercando la hielera hacia el, seguían ambos atendiendo con esmero los pezones de Theo, seguramente le quedarían adoloridos unos cuantos días
—ve al banco de azotes pequeña puta — golpeó mi trasero con fuerza cuando me alejé, al llegar al banco subí colocándo mis rodillas y brazos en dónde correspondía y recargando el resto de mi cuerpo en la parte más alta
Darius me ató sin dificultad impidiendo totalmente mi movilidad, el tamaño de aquel banco era perfecto, la altura le daba acceso a mi coño, mi culo y mi boca sin la mayor dificultad
— por favor — suplique, sabía lo que quería pero deseaba también hacerlo enojar, siempre era gratificante esa "furia" así me dejara sin acabar
— por favor que? — preguntó acercándose a mi rostro, me impedía ver lo que sucedía con Theo pero por lo que podía escuchar estaba bien atendida por Aldric que seguramente seguiría con los pezones de mi amiga
— por favor Darius... Quiero que me... — no me dejó terminar, el golpe en mi mejilla me lo impidió
— como me llamaste? — preguntó molesto
— Darius — un nuevo golpe llegó a mi mejilla, tomo mi cabello tirando de el para elevar mi rostro, tomo mis mejillas entre sus manos y las sujeto con fuerza
— pídeme que te folle como es debido puta —
— quiero tu verga follandome, Darius — no lo llamaría amo, al menos no todavía
Me dejó ahí atada, se alejo simplemente de mi en dirección a Aldric y a Theo, no era lo que buscaba, quería que me castigará, que me azotará, que me follara
— carajo Darius — menciono Aldric al mismo tiempo que se alejaba de Theo — a pesar de no estar entrenada ha logrado controlar el orgasmo con un poco de ayuda, aunque no por mucho tiempo, está a punto de correrse —
— te gustó nuestro regalo? — preguntó Darius mientras tocaba el coño de Theo que estaba a rebosar de fluidos, podía observar toda la escena desde donde estaba atada
— si Amo — por lo visto estaba más que caliente, ansiaba un orgasmo al igual que yo y al ser su cumpleaños sabía que se lo concederían aunque lo harían después de jugar con ella
— querías probar nuestro estilo de vida, cierto? — asintió rápidamente Theo al mismo tiempo que Darius introdujo sus dedos en ella
— por favor Amo — suplico jadeante — no podré controlarlo mucho y quiero ser una mascota obediente — Por lo visto entendió bastante rápido el como responder
— distrae tu mente, piensa en todo menos en lo que sientes, concéntrate en lo que está a tu al rededor mascota — advertía Darius con voz suave mientras sus dedos lentos entraban y salían de ella
— por favor pare Amo — suplico, podía ver las lágrimas de Theo surcar sus mejillas — es demasiado —
— no es así, puedes hacerlo mascota... — saco sus dedos rápidamente cuando estaban hasta el fondo
Esa acción la hizo gemir y jadear como no lo había hecho hasta ahora, fue intenso y lleno de deseo de terminar, se retorció en dónde estaba atada, gimoteaba y lloraba suplicando
— no por favor... No... No... — su pelvis buscaba y quería algo que aliviará ese vacío causado — por favor —
— te diste cuenta de lo que ha pasado? — preguntó Darius, ella lloraba pero nunca pronunció la palabra de seguridad, solo nego con la cabeza
— recuerdas la palabra de seguridad? — Darius reforzó eso pues podía haberlo olvidado, ella solo asintió sin detenerse en ningún momento de llorar — quieres que pare? —
— no! — grito en parte — quiero que siga, quiero que ambos sigan —
— dime qué sentiste —
— sentí estar a punto de llegar al orgasmo, pero al momento que saco sus dedos de dentro de mi, fue nuevamente sentir ese vacío, con un leve atisbo de placer pero quiero más, quiero terminar.... por favor —
— a eso se le conoce como edging, es llevarte al borde del orgasmo y justo al momento antes de tenerlo parar para dejarte con más ganas... Cómo puedes notarlo — Darius tomo hielo en su mano y comenzó a pasarlo por el cuerpo de Theo, primero en sus pezones
— quiero correrme, quiero que me follen, quiero sentir alivio — Theo lloraba, suplicaba, a decir verdad sabía que lo disfrutaba si no ya hubiese parado esto
— primero jugaremos un poco mascota, practicaremos el edging un poco — aviso Aldric mientras tomaba un hielo que en lugar de llevarlo al otro pezón para igualar la sensación que provocaba Darius la hizo abrir la boca — sostenlo con los dientes —
Una vez que lo hizo su boca quedó abierta, Aldric tomo un nuevo hielo y lo llevo al coño de Theo que gemio, al tener la boca abierta resonó más fuerte su jadeo, el clítoris era torturado por la temperatura del hielo
— te gusta mascota? — preguntó cuando introdujo el hielo en su coño — que dices Darius, cuántos crees? —
— cuatro — menciono mi esposo
— yo pienso que seis — Aldric introdujo sus dedos y saco el pequeño trozo de hielo que se derretía con rapidez en su coño — que pasará si pierdes —
— si ganas Aldric, tendrás el orgasmo de esta zorra y podrás follarte a mi puta... Pero si yo gano, el orgasmo de tu nuevo prospecto de mascota es mío — se dieron la mano antes de mirar con mucho interés a Theo
Estaban apostando sobre cuántos hielos entraban en el coño de Theo, era una sensación bastante interesante pues el frío del hielo más el calor de tu cuerpo era abrumador sin hablar de lo llena y vacía que te sentías a la vez
Pude ver cómo introdujeron el primer hielo en su coño, los otros le siguieron muy de cerca pues debían meterlos antes de que se derritieran mucho
— tres... Cuatro... Cinco... — tenían el último hielo que haría desempatar esa apuesta, llevo el hielo al coño de Theo, pude ver cómo entro en ella sin problema — seis — sonrió satisfecho Aldric, no se detuvo si no que tomo otro y otro mas— siete... — el octavo quedó a la mitad, podía ver qué su coño escurría sin saber si eran fluidos o el agua de los hielos derretidos aunque bien podía ser una mezcla de ambos
— es toda tuya — menciono Darius alejándose aceptando su derrota, llegó conmigo y sin dudarlo me comenzó a follar el culo, sentí como me lleno por completo
El estarla viendo ser tratada de esa forma por ambos hombres y el que ahora mi amo me follaba tan rudamente fue mi perdición, no logré contener un segundo mas mi orgasmo, fue abrazador y muy diferente a cuando tenía una verga en mi coño
Pude sentir los espasmos en mi cuerpo, recorriendo todo mi cuerpo mientras mi amo no cesaba en sus embestidas lo que hacían que no terminará el mar de sensaciones
Cuando mi Amo logro llegar al climax sentí su última embestida más agresiva que las demás quedándose hasta el fondo de mi coño dónde logré sentir como su semen entraba en el fondo de mis entrañas
Se apartó de mi, dejándome aún atada y completamente rendida para ahora centrar su atención en mi amiga que seguía sin poder terminar siendo torturada por Aldric, Darius llegó a donde estaban ellos dos, iba a tocarla cuando el pelirrojo lo detuvo
— no la toques, es mía Darius mejor ve y toma asiento —
Aldric la llevaba al borde y la dejaba sin terminar, la última pude ver a Theo seguir llorando, sabía que ella lo disfrutaba pero las sensaciones provocadas eran mayores a su control
La soltó de sus ataduras y cuando llevo sus manos con desesperación a su coño para aliviar con desesperación su agonía Aldric la detuvo
— no lo hagas mascota, llevo mucho trabajo tenerte en este punto, no querrás arruinar tu verdadero regalo de cumpleaños —
La ayudo a llegar a la cama pues seguramente no podría dar ni un paso, la dejo en la cama y subió a su encuentro colocándose entre sus piernas
— pidemelo — ordenó Aldric
— follame Amo Aldric — suplico Theo, seguramente nunca en su vida había suplicado de esa forma pero estos hombres lograban que acturas como una verdadera puta
— como? — Aldric que se había desnudado en algún momento de la noche frotaba su verga erecta entre los pliegues de mi amiga
— quiero tu polla dentro de mi, quiero que me folles de cualquier forma pero quiero correrme —
— atenta a tus nuevas reglas mascota — se acercó a su rostro sin penetrarla — quiero que lo disfrutes, quiero que aferres mi espalda con tus uñas y con ellas me demuestres lo que estás sintiendo, no te preocupes, no me importa que tan fuerte lo hagas, solo déjate llevar, entendido? —
— si — respondió, sabía que sucederia
— si que? — su pregunta fue acompañado de un golpe en su mejilla
— si Amo — jadeaba y su pelvis buscaba mayor contacto
— serás mi nueva mascota? — preguntó el hombre tomando los pezones de mi amiga entre sus dedos
— si amo — creo que en este momento aceptaria y diría si a cualquier cosa que le pidiesen con tal de tener su orgasmo
— pídeme que te folle máscota — Aldric tomo su miembro entre su mano y la coloco justo en la entrada del coño de Theo
— follame Amo Aldric, te lo suplico —
Muchas cosas pasaron a la vez, Theo en cuanto fue embestida por el miembro de Aldric libero el climax retenido, debió ser el mejor orgasmo de su vida hasta ahora por qué el gemido fue en realidad impresionante, sus uñas aferraron la espalda del pelirrojo que al ir bajando fue arañando a su paso, seguramente a él le exitaba esto por qué en cuanto sintió las uñas en su espalda la embistió con mayor intensidad aún
Su orgasmo seguía y seguía podía notarse en su cuerpo temblando y en sus constantes gemidos, aferraba a Aldric y lo atraía más a ella, de la nada Aldric se giró aún dentro de ella para que quedara arriba
— muévete mascota... querías mi polla — tomo su cintura y comenzó a moverla en un va y ven — te gusta mi polla? Quieres mi polla? — en cada apregunta le daba una nalgada y la hacia mover más sus caderas
— si Amo, quiero su polla, quiero sentir como se viene dentro de mi, quiero que me folle así... Así... — sus jadeos eran una locura
— detente cuando quieras... — Aldric llevo sus manos detrás de su cabeza y dejo que Theo buscará su placer, que se follara ella misma con la verga del hombre que siquiera se movía
— por favor Amo... — suplicaba tratando de igualar quizá el ritmo que había tenido Aldric — quiero que me folle, quiero que me tome y me haga gritar —
— ves por qué me gusta cuando no están entrenadas D — Aldric hablaba con mi Amo como si no tuviese a mi mejor amiga sobre el buscando un poco de placer con su verga
— prefiero cuando ya están mejor entrenadas — mi Amo me había entrenado pues yo no había tenido ningún otro dominante pero me había dicho que había dejado ir a ún par de mujeres novias por lo difícil que había sido entrenarlas
— no hay nada como ver a una mujer educada y recatada descubrir que tan puta puede actuar y cuánto puede suplicar por obtener un orgasmo — por la forma de moverse seguramente Theo estaba a punto de venirse otra vez, antes de lograrlo Aldric la apartó
— no Amo Aldric, por favor... — suplico Theo — quiero más, no quiero que pare... Haré lo que sea —
— de rodillas... — ordenó Aldric disfrutando de cuan obediente estaba Theo — ve a comerle el coño a la puta de tu amiga —
La vi acercarse a mi, senti como su lengua y boca deboraban mi coño, no pude evitar gemir mientras me hacía ponerme nuevamente caliente ante sus caricias
— ven aquí — Theo se aproximo nuevamente a el — de rodillas — se colocó de rodillas frente al hombre — ve a la cama y suplica que te folle — hacia lo que le ordenaban
— por favor Amo Aldric, quiero su polla dentro de mi, quiero ser follada y usada por usted — abrió las piernas para quedar totalmente expuesta ante el
Pude ver cómo Aldric volvio a la cama y entro nuevamente en Theo que gemía y jadeaba en cada embestida, estaba completamente perdida en ese placer
No tardaron mucho en llegar al climax al mismo tiempo, Darius comenzó a desatarme y me ayudó a levantarme pues me sentía bastante entumida
— estás bien? — pregunto
— caliente Amo a pesar de haber tenido un orgasmo... Siempre quiero más — me llevo al sofá que estaba casi enfrente de la cama, pude ver a nuestros amigos tumbarse completamente desnudos igual que nosotros
— espero y disfrutaras tu regalo de cumpleaños — le dije a mi amiga que estaba recargada en el cuerpo de Aldric
— bastante interesante, gracias a ambos... Y a ti Aldric — se ruborizó lo que me hizo reír en el fondo
— un placer Theo... Si quieres repetir esto... No dudes en llamarme Darius — acercó su rostro y beso la frente de mi amiga — o si tu quieres algo más de entrenamiento mascota, háblame Tienes mucho potencial como sumisa si es que te interesa llevar esto más allá —
— no dudes que te llamaré — admitió Theo — ha sido el mejor sexo de mi vida por mucho y en cuanto a adoptar está vida... es algo que he estado pensando demasiado después de escuchar todas las historias de Lorena y Darius —
— aquí tienes un voluntario — menciono Aldric mientras se acomodaba un poco — espero y no les importe, dormiré un poco —
— vayamos a las habitaciones — sugirió Darius
— cierra la boca D, dormiré aquí —
— quedémonos aquí cariño, la cama es suficientemente grande para todos —
Terminamos ambas acostadas en medio de la cama con nuestro respectivo hombre a un lado de nosotras
— gracias — susurro Theo tomándome la mano
— sabes que siempre que quieras eres bienvenida —
— cierren la boca ambas y duerman... Quizá las usemos un poco más tarde — amenazó Darius acomodando su rostro entre mi cabello
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