24. D. & L. Theo (Parte 2)

 

— vayamos dentro — ordenó Darius, estábamos entrando a la casa cuando el teléfono de mi amo sonó — esperen en la habitación, Aldric y yo iremos en un momento —

Lleve a Theo de la mano hacia nuestro cuarto especial, iba completamente desnuda y con la prisa sus pechos bamboleaban la ritmo de sus pasos

— maldición, puedo sentir mis muslos húmedos por tu culpa — dijo con una sonrisa pícara — debiste dejar que me corriese —

— y yo hubiese recibido un castigo — mencioné mientras ya dentro de la habitación buscaba entre los cajones el pequeño bote de aceite para poder untarlo en su cuerpo lo que causo que su piel tomara un bello color resaltando su bronceado y sus curvas

— Lorena... no se que hago aqui y como es que acepte — menciono un poco ruborizada

— sabes que tu curiosidad es la que te hace estar en esta habitación — le guiñe un ojo mientras mis labios fueron a los suyos, ese beso no paso mas alla de un choque de labios — espero en verdad disfrutes tu regalo de cumpleaños —

— ese tal Aldric... lo conoces? —

— la verdad es que no, pero lo he oido mencionar y por lo que se... Es guapísimo — la lleve ahora a la alfombra afelpada y la hice ponerse de rodillas, separé sus piernas un poco para colocarla en la posición correcta

— que van a hacernos? — preguntó mirando la puerta nerviosa pues se escuchaban las voces acercándose

— nada malo, eso te lo aseguro, en cualquier momento puedes parar diciendoles rojo y ellos se detendrán, disfrútalo, no lo pienses demasiado —

Antes de que pudiese acomodarme a un lado de Theo, entraron ellos, aún así me arrodille y baje la mirada

— mira Aldric, te presento a mi putita y su amiga — Darius se acercó a mi y levanto mi cabeza tirando un poco de mi cabello sin lastimarme

— que hermosos pechos tiene está — ví al hombre y era sumamente guapo, su cabello de un pelirrojo oscuro, con barba cerrada y de una musculatura bastante envidiable

— ella es la monada de la que te hable y la que tenía tantas ganas de presentarte — menciono mi Amo acercándose a Theo

Me permiti observar a pesar de que seguramente sería reprendida, puse ver a ambos hombres admirando el cuerpo desnudo de mi mejor amiga, tocaban su cuerpo, lo recorrían con sus manos

— preciosa... — admitió Aldric — conozco a su Amo? — preguntó, por lo visto Darius no le había dicho mucho

— no tiene, es una virgen en esto — Darius la hizo ponerse de pie y le dió la vuelta para que Theo le diera la espalda a Aldric — mira su culo, no ha Sido domada por un Amo —

— carajo, sabes con lo que me gusta el que no estén entrenadas — Aldric se pegó a ella, tomo sus pechos desde atrás y tiro un poco de sus pezones mientras frotaba su erección en el trasero

— por eso pensé en ti — menciono Darijs antes de fijarse en como observaba la escena — si me permites... —

Dejo a Theo con Aldric mientras se acercaba. Ami enfurecido, antes de pararse frente a mi me dió un golpe en la mejilla

— deja de fisgonear puta — menciono llevándome hacia la pared donde estaban instaladas las correas para dejarme atada con los brazos extendidos y las piernas totalmente abiertas lo que causó que sintiera aún más el vacío entre ellas

Me dejó ahí sin más, lo bueno era que podía ver perfectamente todo el espectáculo

Aldric llevo a Theo hacia nuestra silla de cruz, la cual la hacia tener los brazos extendidos hacia los lados y las piernas abiertas, entre ambos la ataron en un abrir y cerrar de ojos

— eres muy hermosa sabías? pequeña mascota — cada palabra iba acompañada de una caricia, desde sus pechos que subían y bajaban al compás de su agitación hasta su coño que. Apresar de la distancia se veía y se escuchaba que estaba a rebosar de fluidos

— tenle paciencia Aldric, no está entrenada — menciono Darius antes de proceder a sentarse en un sillón apartado de mi y de ellos que se quedaron solos

— dime mascota... Quieres tener un dueño? Quieres saber de lo que soy capaz de causar en tu cuerpo? — la vez de Aldric era melosa y a su vez muy grave

Podía ver como comenzó frontando su clítoris, despacio con la mano derecha, a la vez que su boca fue a su pezón izquierdo para comenzar a chupar y morderlo

Podía ver su cuerpo estremecerse, sabía que no tardaría mucho en correrse, pero si algo tenían los amos era que sabían perfectamente cuando detenerse para dejarte a punto y con ganas de mas

— quieres venirte mascota? — preguntó Aldric al mismo tiempo que quitaba su mano de su sexo, pude ver la cara de Theo, estaba llena de frustración, de irá y molestia por haber sido arruinado su orgasmo, Aldric llevo sus dedos cubiertos por los fluidos provenientes del coño de mi amiga a su boca — prueba a qué sabes mascota —

Si boca deboro sus dedos con esmero, sabía que estaba caliente, por qué si yo con solo estarlos viendo podía sentir mi coño húmedo no quería imaginar cómo estaba ella en este momento

— vuelve a tocarme, por favor Aldric — mala elección de palabras, lo supe antes de que Aldric se alejara de ella para volver con una pequeña parita de madera que a primera vista parecia inofensiva

— te permiti llamarme Aldric? — preguntó el pelirrojo

— No — respondió Theo, mientras su coño era azotado con fuerza moderada por la pala de madera, resonó en la habitación al igual que sus gemidos

— tu das las órdenes aqui? — comenzó a darle golpes constantes sin ser muy agresivo pero si con la fuerza suficiente para incómodar

— No — Theo estaba moviéndose, intentando inútilmente de quitar su coño que comenzaba a tornarse de un color rosado

— te permiti hablar? — al oír eso supe que la única forma de que el se detuviera sería si Theo no le respondía pero seguía preguntándole más y más cosas

— no —

— entonces cierra la boca o seguiré azotando tu coño hasta que esté más rojo aún — se detuvo dejando a un lado la pala y metiendo dos de sus dedos dentro de ella — te referías a mi cómo tu Amo, lo haz entendido? —

— si Amo —

— eres un amascota obediente — la llevo al borde otra vez para dejarla igual de frustrada que la primera ocasión, la hizo limpiar sus dedos y comenzó a buscar algo que pidese usar en ella

— podrías ocupar las pinzas — sugirió Darius que había permanecido tan callado que no había llamado mi atención después del espectáculo que estaba presenciando por parte de Theo y Aldric — tengo unas muy buenas en ese cajón de arriba —

Mi mirada se centro en Darius mientras Aldric buscaba juguetes, estaba solo con el boxer que en este momento estaba hasta abajo y su erección era bastante apetecible, lo que me causo un profundo deseo de ser follada por el de cualquier forma que se le ocurriese, anhelaba tenerlo dentro de mi despues de dejarme caliente en casa de Theo

Aldric volvio con Theo, que estaba agitada y por como movía sus caderas estaba deseosa de tener algo dentro de ella que aliviará ese deseo con el que yo estaba tan familiarizada

— veamos mascota — coloco las pinzas unidas por una cadena metálica en sus pezones mientras dos de sus dedos entraron en su coño lo que le arrancó un gemido de los labios que mordía

Podía ver como movía sus caderas buscando más fricción o mayor velocidad ya que el solo entraba y salía de ella de forma lenta y pausada, sabía que jamás lograría llegar al orgasmo y eso la frustraba cada vez más

— quieres correrte mascota? Quieres venirte? — preguntó Aldric tirando de la pequeña cadena que unía las pinzas, sus pezones fueron atraídos por la fuerza y un gemido acompañado de un jadeo fue su única respuesta — pidemelo, pídeme que te folle... Pídeme tener mi verga dentro de ti —

— por favor... — susurro, la vi ruborizada, no estaba acostumbrada a pedirlo, a ser "humillada" de esa forma

— por favor que? — tiro más de la cadena para colocarla entre sus dientes — cuidado y se caiga por qué no podrás correrte — advirtió antes de girar hacia Darius que solo observaba todo a su al rededor mientras se masturbaba sin intención de venirse, al menos no todavía

Lo ví ahora mirándome fijamente, se acercó a mi y sus dedos entraron en mi sin la mayor dificultad debido a mi abundante humedad

— tu puta está caliente... Me permites? — Darius solo asintió con la cabeza ahora prestando toda su atención a dónde me encontraba

— le mostraras a tu amiga como es que actúan las putas como tú? — asenti

Sentí como sus dedos jugaban en mi interior mientras palmeaba mis pechos haciéndolos rebotar y tornarse de un rojo leve poco a poco

— por favor — suplique mientras sentía casi su mano completa dentro mío

— por favor que puta? — sujeto mi cuello para hacerme verlo mientras sacaba sus dedos de mi interior

— quiero que el Amo Aldric me folle, deseo tener su verga dentro de mi y que se corra usando mi coño, mi boca o mi culo — suplique, deseaba asentir un poco de alivio

— quieres mi polla? — preguntó Aldric, a lo que asenti con desesperación

— quiero su polla Amo, la quiero dentro de mi — comenzó a soltarme hasta que quede libre de mis ataduras, aún así no me permitió cerrar las piernas

— de rodillas puta — caí al suelo y abrí mi boca esperando que comenzará a follarme la boca, comenzó a reírse

— si quieres mi polla tendrás que venir por ella, suplica por ella puta —

Di un "paso" de rodillas hacia el frente que era lo que me separaba de su verga, cuando estuve a punto de meterla a mi boca se hizo hacia atrás

— vamos puta, ven por la verga que quieres que te folle —

Me estuvo llamando y cada aque me acercaba el se hacía hacia atrás, aún así no me detuve en ningún momento

Bajo hasta que su rostro estuvo cerca al mio y me dió una bofetada que me hizo perder el equilibrio

— me ayudarás a que la linda mascota suplique por un orgasmo — asenti mirándolo fijamente, era muy guapo y yo deseaba sentir alivio a esta frustración — vas a comerle el coño a tu amiguita como y cuánto yo lo diga —

Me hizo acercarme a Theo que estaba agitada y por lo visto disfrutando de todo lo que le ocurría y lo que observaba pues sus fluidos habían caído hasta el suelo

— quiero tu lengua en su coño hasta que te ordene parar —

Mi rostro entre sus piernas la hicieron gemir, podía saborear el exceso de humedad entre sus pliegues, no lo hacía tan rudo o rápido pues se vendría y arruinaría la diversión

— Aldric — le llamo Darius — follate su boca, te garantizo no te arrepentirás —

Debido a que el armatoste era metálico pudo subir sin problema

— abre tu boquita mascota, tendrás el placer de comerte mi polla —

Pude escuchar como comenzó a follar su boca, ella gemía bastante, así que me permiti observar, descubrí que había colocado la cadena sobre su verga erecta por lo que en cada embestida también tiraba de sus pezones

— puta — me llamo Darius, me aparte de Theo y fui en cuatro hacia mi Amo

— quiero tu coño mientras ellos se divierten —

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