Llegamos a casa pues debía darme una ducha, durante todo el camino fuimos platicando sobre Lovatt, que no estaba mal pero no había sido mejor que algún otro que si estaba más entrenado en el arte de la dominación
Entramos a casa donde recibí un par de nalgadas mientras Darius me desnudaba casi arrancando mi ropa en dirección al baño donde me hizo arrodillarme dentro de la ducha entre un par de besos pero los detuvo antes de que termináramos follando otra vez
— abre la boca putita — bajo su pantalón y saco su polla flácida del boxer, me hizo beber lo que caía en mi boca pero la mayoría de su orina chocaba en mi cara y caía por mi cuerpo
— eres mía cierto? — el líquido amarillo y caliente seguía llegando a mi rostro y bajaba por mi cuerpo
— si Amo, soy su puta — disfrutaba que el me tratara de esta forma, un dominante duro e inflexible cuando debía serlo pero cariñoso y totalmente respetuoso como esposo
— y a mí me gusta marcar y compartir lo que es mío — ya no subió su ropa si no que se desnudo para entrar a bañarse
Me quedé de rodillas pues no dió orden de levantarme, lo ví asear su cuerpo, sin mucha más interacción, solo cuando salió del baño me ordenó ducharme yo, después de un baño rápido nos cambiamos, me eligió un vestido negro que llegaba hasta arriba de la rodilla y algo escotado con unos tacones negros con detalles en plata para que cambiarán con el bolso, a decir verdad Darius tenía muy buen gusto y había aprendido a combinar mis atuendos
Me hizo un ademán con el dedo para que me diera la vuelta cuando termine de maquillarme y me empujó la espalda para quedar inclinada, los tacones me daban soporte para no caerme, sentí como el plug entro en mi abriéndome a su paso, no hubo mucha dificultad después de mi encuentro en la oficina
— estás lista — menciono colocando su saco, era en casa de Theo pero habría más personas por lo que debíamos ir formales, subimos al auto y salimos en dirección a casa de mi mejor amiga
Estábamos en el auto, esperando que la luz roja cambiará, mientras llegábamos comencé a ver mi celular mientras el ponía música en el auto, teníamos los vidrios polarizados por lo que no me extraño cuando llevo su mano a mi pierna y comenzó a subir, haciendo lo mismo con mi vestido
— saca un lápiz de tu maquillaje — saque mi delineador de ojos negro, se lo di cuando llegamos a un semáforo en rojo, rápidamente lo abrió y comenzó a escribir en mis piernas, en ambas escribió la palabra "Puta", algo tan simple como eso me hizo sentir caliente
Después de eso no hizo nada más, me lo entrego y siguió conduciendo mientras cantaba las canciones de su playlist, a decir verdad a veces se me olvidaba lo joven que era, tenía solo treinta y dos años pero su lado dominante lo hacía ver a veces mayor o al menos eso me parecía en ocasiones
Doblo en la esquina para entrar a la casa de mi mejor amiga, abrió el enrejado con un código que tenía en el teléfono, seguramente venía en la invitación que a decir verdad no revise más allá de la fecha y hora del evento, entramos tomados de la mano, quien nos recibió fue Theo
— Lorena! te ves divina — me abrazo fuerte, teníamos ya varios meses sin vernos, pero siempre platicábamos sobre como nos iba en el trabajo en la vida y tenía una pequeña afición por escuchar de mis aventuras con Darius y nuestro peculiar gusto por el BDSM
— Lo mismo digo cariño, te ves hermosa, te sientan bien los veintisiete — susurré besando sus mejillas
La cena era en su casa, ví a sus padres, sus hermanas y un par de amigos de la universidad a los cuales me dió gusto verlos, aunque por lo visto no les dió mucho gusto ver a su antiguo profesor que había reprobado a varios de ellos, aún así a Darius no pareció molestarle algunas caras de disgusto, platique con un par antes de quedarme hablando solo con Darius, Theo por otra parte estuvo bastante ocupada con las visitas, la comida estuvo muy rica y el pastel otro tanto
Procurando que nadie nos viera me hizo subir a las habitaciones que tenía Theo en el piso de arriba, llegamos a la primera que encontramos y cerró la puerta detrás de el, llegamos a la cama, sin pensarlo mucho primero abrió el pantalón y me subió el vestido, era perfecto para una follada pues le daba acceso a mis pechos y a mi coño lo que seguramente había previsto al momento de elegirlo
— solo te quiero caliente putita así que no puedes correrte — sentenció haciéndome ponerme en cuatro sobre la cama mientras introducía su verga en mi coño con fuerza, tuve que mantenerme callada pues no queríamos que nadie nos escuchará en el piso de abajo
Nalgueaba mi trasero y movía en círculos el plug dentro de mi mientras embestia mi coño, las sensaciones eran únicas y estaba a nada de venirme cuando lo sentí salir del interior de mi
— Amo no pare por favor — suplique sintiendo como mi coño anhelaba más el ser follado, quería que siguiera, que me cogiera hasta terminar ambos
— nada de venirte — sabía lo que hacía, me follaba hasta el punto de casi llegar al orgasmo y se detenía, sus manos aferraban mis caderas, tomo mis brazos y haciéndolos hacia atrás me comenzó a embestir, ahora mi cuerpo era sujetado de esa forma
No podíamos hacer mucho pues el ruido nos delataría y aunque sabía que no había problema por Theo de usar su habitación para esto si sería algo incómodo el bajar después de que escucharán mis gritos
— de rodillas putita — baje de la cama en un abrir y cerrar de ojos y me arrodille frente a el, lo ví masturbarse mientras solo podía sentir el vacío en mi coño anhelando su verga nuevamente entre mis piernas — abre tu linda boquita puta —
Abrí mi boca, sacando la lengua en espera de su semen caliente en mi boca, lo veía agitado y moviendo su mano rápidamente mientras pequeños gruñidos y jadeos salían de su garganta
— por favor Amo.... — suplique mientras mi boca buscaron sus testículos, comencé a chuparlos; primero uno y después el otro
— por favor que... — preguntó sin detenerse en ningún momento de masturbarse
— quiero que mi Amo tenga su orgasmo — me exitaba mucho al verlo venirse y al estar tan concentrada en eso dije sin pensar — no te detengas Darius—
— cállate puta, yo sabré si paro o no — sentí un golpe en la mejilla, no fue insoportable pero si quedó escociendo mi mejilla — no vuelvas a faltarle al respeto a tu Amo... Lo has entendido? — esto último lo dijo en mi cara mientras me hacía unas pinzas con la mano en las mejillas
— si Amo, su puta lo lamenta — había olvidado llamarlo Amo y aún así de que el golpe en mi mejilla fue fuerte me calentó como ninguna otra cosa ese acto de violencia
— levántate y viste — no menciono más
Lo ví acomodar su traje mientras acomodaba mi vestido y mi cabello que se había alborotado, salimos de la habitación cuando estuvimos más decentes y bajamos las escaleras
— Lorena... —
— ahora soy Lorena? — dije sonriéndole — primero de das sin más a mi socio, me follas en los cuartos, me reprendes con un golpe bastante provocador y ahora soy Lorena — me gustaba mucho hacerle este tipo de escenas a Darius, no lo hice gritando si no susurrándole
— me deje llevar cariño... — me guiño un ojo — estás cansada? — preguntó Darius llevandome a un rincón medio apartado de la multitud — después de lo de tu oficina? —
— un poco solamente... y muy caliente — sabía que algo se traía entre manos, conocía a mi esposo lo suficiente — así como tú, seguramente el no venirte no ayuda a que pienses con la cabeza fría Darius —
El había mencionado el término Blue Balls que era un dolor que le generaba el no venirse o el quedarse caliente y sabía que en este momento le estaba pasando eso
— quiero estar listo para lo que te quiero proponer —
— si me dices que planeas quizá de pronto se me quite lo cansada — le guiñe un ojo sonriéndole con picardía
— un regalo de cumpleaños para tu querida amiga Theo —
Hacia un tiempo en una cena en mi casa habíamos bebido más vino del debido y terminamos en un trío sin mucha dominación con Theo, así que por ese lado sabía que no nos diría que no, a decir verdad creo que los tres teníamos ganas de que se volviese a repetir
— nosotros tres? — pregunté mirando la hora, eran las diez de la noche y sus invitados comenzaban a irse pero su familia seguía aquí — suena bastante bien aunque seguramente será otro día por qué ella acabará bastante tarde y seguramente agotada —
— precisamente por eso preguntaba si tú estabas cansada, podríamos esperar a que todos se vayan y llevarla a casa para jugar un poco — me guiño un ojo, este hombre no tenía saciedad nunca y la verdad era que yo tampoco
— tendremos que proponérselo y ver si quiere acompañarnos a casa... — le di un sorbo a mi bebida — por cierto... Interesante lo de Lovatt, solo espero y sepa cerrar la boca —
— me parecio interesante hacerlo participe, sabía que te ibas a calentar, después de todo eres mi putita — la última palabra me la había susurrado al oído, su voz y su aliento caliente en mi cuello tuvieron el efecto deseado, me removí en mi asiento sintiendo mi coño humedecido y el plug en mi culo se hizo más evidente
— solo tuya — me incline y bese sus labios — aunque me gusta que me compartas —
— ve a proponerle a tu amiga el ir a jugar con nosotros — me di cuenta que ya no había tanta gente, solo sus padres y unas cuantas amigas que estaban despidiéndose, mire mi reloj y eral las once y media, a decir verdad su fiesta había acabado temprano pero eso nos convenía
— Lorena querida, fue un gusto haberte visto — se despidió la madre de Theo — siempre has Sido una gran amiga para mi niña —
— me dió gusto verla — bese sus mejillas
— las dejo para que platiquen —
Si está mujer supiera lo que estaba a punto de proponerle a su hija se escandalizaria, la acompañamos Theo y yo a la puerta, sus amigas aprovecharon su cercanía a la puerta y también se despidieron por lo que al cerrar solo nos quedamos Darius, Theo y yo
— que tal van tus aventuras con tu marido? — preguntó, no perdía un segundo en averiguar sobre mi vida sexual
— bastante bien diría yo, hoy estuve la tarde con el y un compañero de trabajo — admití recordando lo sucedido con Izan
— que vida la tuya, poder estar casada y aún así tener a varios — parecía que lo envidiaba — deberías de ser más recatada Lorenita y comportarte como tú madre te decía cada que podía —
— hay no... paso — dije sonriéndole — y en cuanto a comportarme no deberías sugerirlo por qué Darius precisamente sugiere un regalo de cumpleaños especial muy a su manera — Había entendido el plan y por la forma en que lamió sus labios me decía que le interesaba la propuesta de mi esposo
— que? Aquí? — preguntó mirándome con los ojos abiertos, se aproximo a mi y dejo un beso en mis labios, eran suaves, muy diferentes a los de Darius
— no — Darius estaba escuchando y seguramente viendonos pues le respondió a Theo — en nuestra casa, digamos que... Está mejor equipada — se colocó detrás de ella y tomo su cintura con las manos para besar un poco su cuello
— y cuál sería ese regalo de cumpleaños? — preguntó con un pequeño jadeo Theo dándole acceso a su cuello mientras se dejaba hacer por las manos de Darius, era fácil convencerla y mas por que ya sabia a lo que se podía arriesgar con nosotros
— nosotros tres y un amigo en nuestro cuarto especial, la ultima vez te quedaste con ganas de conocer ese cuarto... entonces? — pregunto Darius deteniendo sus caricias — aceptaras nuestro regalo? — siquiera respondió, solo asintió
No sabia de que amigo se trataba, quizá le llamara a Eric aunque eso significaba que Nell iría, no me preocuparía sobre eso, en cuando Theo acepto menciono ir por las llaves de su auto a lo que Darius la detuvo mencionando que iríamos en nuestro auto y que mañana la traería si no optaba por quedarse el fin de semana, por lo visto sería un fin de semana muy ocupado
Salimos de la casa de Theo los tres, fuimos al auto que estaba estacionado casi enfrente de su puerta
— ambas suban a la parte de atrás — ordenó Darius abriéndonos la puerta para subir al auto, lo vimos cerrar la puerta en cuanto Theo subió y le dió la vuelta al auto para subir al asiento delantero, traía el móvil cerca del rostro
— Darius... — le llamé pero levanto un dedo haciendo que me quedara callada seguramente por qué le habían tomado la llamada
— Aldric... — llamo Darius al hombre que le respondió — si lo se, disculpa la hora es solo que te tengo una propuesta sobre tu, yo y un par de putitas — Theo estaba quizá asombrada sobre como la llamaban pero yo ya estaba fantaseando con lo que vendría — si, mi mujer y su mejor amiga... Digamos que es un regalo de cumpleaños y pensé en ti, acepta o me quedaré con toda la diversión —
— conoces a ese Aldric — Darius me miró por el retrovisor y tan solo con sus ojos me dijo que me quedara callada por lo que no respondí más allá de una negativa de cabeza
— bien Aldric, te veo en mi casa en veinte minutos — colgó la llamada y salió al camino después de ver cerrar la puerta detrás del auto
Conducía despacio, sin prisa, mirando de vez en cuando la parte de atrás del vehículo
— Qué piensas hacer hoy con nosotras, Darius? —pregunto Theo, pensé que le ordenaria callarse pero le respondió
— voy a sorprenderte, ¡pero no puedo decir nada más! o arruinarte tu sorpresa — Darius le guiño el ojo
— eres un enigma Darius Rinaldi — Theo se acomodo en el asiento
— es parte de la magia — Darius con una sonrisa me miró antes de continuar — quítate la ropa putita... ambas —
Quite mi ropa por completo, sentí como mi piel tocó la del asiento y el plug se removio dentro de mi, Theo aunque dudo un poco quizá por el estar en el auto se desnudo, se quedó solo en ropa interior, un bonito cordinando color morado
— déjala a punto, la queremos lista para Aldric — ordenó Darius mirándome por el retrovisor, sin pensarlo mucho me acerque a ella
— debo quitar tu ropa interior — le dije besando sus labios al mismo tiempo que mis manos se dirigieron a la parte trasera de su sostén para quitarlo, al apartarlo libere sus senos, eran de un tamaño grande aunque más pequeños que los míos
Mis labios bajaron desde los suyos, por su cuello, hasta llegar a sus pechos, sus pezones eran de un color hermoso pues no eran muy oscuros pero lo suficiente para resaltar en su pecho, estaban semi erectos y en cuanto mi lengua comenzó a jugar con ellos despertaron en su totalidad
Aprovechando la luz roja Darius hizo el asiento del copiloto hacia enfrente para darme espacio en la parte trasera, recosté un poco a Theo, el que estuviera delgada y de complexión pequeña la hizo acomodarse fácilmente
Quite sus bragas con suavidad, coloque mi rostro entre sus piernas usaba mi lengua y mis labios entre sus pliegues lo que la hizo gemir de forma escandalosa mientras mi lengua no se dtenia en su cometido
— que no se corra putita — ordenó Darius, seguramente estaba inquieto en su asiento y podía jurar que su ereccion estaba en su máximo explendor
— quiero correrme — pidió Theo entre gemidos — por favor no pares — suplico, la vi llevar sus manos a sus pechos para jugar con sus pezones entre sus dedos, le detuve las manos y evite que siguiera tocándose, Darius la quería caliente y lista por lo que sabía que hacer
Mi lengua se aventuró un poco más abajo llegando a la entrada de su coño húmedo, recorría mi lengua todo su coño, desde su entrada hasta el clítoris, era un ritmo lento y tortuoso
Sentía su respiración agitada, acercaba su coño a mi cara, trataba de lograr más contacto de mi rostro, de mi lengua, tomo mi cabello y tiro de el para no poderme alejar de su clítoris cuando mi boca le dió suma atención
— llegamos — anuncio mi Amo metiendo el auto a la cochera, bajo del auto, como no ordenó lo contrario seguí haciendo lo que me había dicho, calentando a Theo sin darle oportunidad de venirse
Como estaba la cochera cerrada a prueba de mirones pudo hacernos bajar desnudas usando solo tacones, cuando baje me dió un beso en los labios bastante largo antes de dejarme a un lado para hacer lo mismo con Theo después de ayudarla a bajar, verlos besarse era sumamente exitante
— que caballeroso Darius — al llamarlo así el le dió la vuelta sobre los talones dejándola en menos de una fracción de segundo con la mirada a la puerta del auto y las manos recargadas en este
— así es como se me habla putita — preguntó Darius dirigiéndose a mi
— no Amo — respondí sin perderme ni un solo movimiento de el
— como me deben llamar? —
— Amo — respondí — o Amo Darius —
— y cuántas nalgadas has recibido cuando no lo haces? — me volteo a ver y me guiño un ojo, la verdad es que no me daba nalgadas, mis castigos eran más elevados
— diez — no podía decir muchas pues Theo no sabía hasta cuánto podría aguantar
— que dices Theo? Soportaras diez nalgadas de tu Amo Darius — sus manos jugaban con el cuerpo desnudo de mi amiga, sus dedos de la mano izquierda de aventuraron en su clítoris mientras la derecha frotaba su trasero virgen
— si... — dijo ella algo nerviosa — amo —
— si quieres que baje la fuerza dime amarillo y si quieres que pare solo di rojo, entendido? — preguntó, Theo solo asintió antes de recibir la primer nalgada
Darius esperaba bastante entre una y otra quizá aguardando que ella fíjese algo, después de la última nalgada bastante fuerte su trasero era de un perfecto color rosado
— vayamos dentro — ordenó Darius, estábamos entrando a la casa cuando el teléfono de mi amo sono — esperen en la habitación, Aldric y yo iremos en un momento —
Comentarios
Publicar un comentario