Se encaminó a nuestra habitación especial dejando la copa casi sin beber, mi amo me ordenó dejar el vino en el hielo y seguirlos
— divirtámonos putita — añadió llevándome frente a el seguramente para admirar mi cuerpo desnudo frente a el
Entramos cuando Elizabeth ya estaba amarrando a Kate a una especie de "A" de madera, para que quedara inclinada, con el trasero levantado y disponible para que cualquiera tuviese acceso a su coño
Darius me llevo al sofá y después de sentarse me hizo ponerme entre sus piernas, estaba de rodillas viendo cómo la prominente erección dentro de su pantalón estaba pidiendo ser liberada
Mi mano fue a su pantalón y lo abrí, cuando tuve su verga en mis manos primero comencé a masturbarlo, recorría todo su largo con mi mano
Mi lengua y labios fueron a su punta que ya tenía una pequeña gota perlada de semen, la limpie disfrutando de su sabor salado
— te gusta putita? — preguntó recogiendo mi cabello que comenzaba a estorbarle pues no podía ver bien todo el espectáculo de mi boca tomando su verga
— si Amo, a su puta le encanta la polla de su Amo —
Podía escuchar a Kate pasarla peor que yo, parecía que Elizabeth había tenido una mala semana pues por lo visto se desquitaba con Kate, estaba con una pala golpeando su trasero bastante fuerte y la chica rubia solo lloraba y gimoteaba pidiendo por favor quizá un poco de clemencia
— sube — ordenó Darius, monte sobre sus piernas y sentí como con su mano se ayudo a meter su verga en mi coño, estaba tan caliente que casi tuve un orgasmo en ese mismo momento
— baila putita — senti como tiro con fuerza de mi cabello, cada vez me follaba con mas fuerza, era rudo, me aferraba mas fuerte que de costumbre y un par de golpes en mis senos y mi rostro me hicieron comenzar a gemir con mayor intensidad, a pesar de disfrutar el dolor comencé a sentir como pequeñas lágrimas salían de mis ojos más por inercia que por dolor real, no era un dolor insoportable, era un dolor dulce, que me gustaba
El pequeño llanto dio paso a un placer que fue aumentando al ritmo de sus embestidas. El culo me ardía debido a que de vez en cuando bajaba su mano para azotar mi trasero, las muñecas que aferraba con la otra mano libre me quemaban del agarre tan fuerte aunque era exitante, pero poco a poco senti cómo mi coño respondía a aquel trato tan rudo mientras su verga se adentraba con fuerza hasta el fondo
—Dime que te gusta que te lo haga así, dime que es por eso por lo que estas tan húmeda y dejando mi verga llena de tus fluidos putita — decía sujetandome del cuello para mirarlo
—No pare Amo Darius, dígame follando como a una puta — suplique ignorando por completo que sucedía a nuestro rededor
—Dime que lo gozas como una puta, el tener mi verga dentro, el que te folle así, que tome cada parte de tu ser —dijo, y lamió sus pezones.
Oírme gemir sobre el, el que notará mis caderas balancearse sobre su verga y sentir sus duras embestidas así como tener mis pechos rebotando en su cara lo volvieron loco.
—Vamos, putita—me dijo sin detenerme en ningún momento —. Eso es… así… No dejes de moverte… —
De un movimiento me bajó de sus rodillas, me hizo ponerme de rodillas, tomó mi pelo metiendo su verga en mi boca que ahora tenía un sabor distinto pues era el de ambos, me follo la boca hasta que note en la garganta el calor de su semen golpeándome la campanilla
— vamos Elizabeth, tenle un poco de piedad a esa chica, no creo que hiciera algo tan malo como para tener el trasero así — menciono de pronto Darius
— cierra la boca Darius, yo no soy tan débil cuando se trata de educar a mi zorra... tu — Elizabeth me señalo — acércate para comerle el coño a mi zorra —
me separe de mi Amo, llegue a un lado de Elizabeth que me sujeto el rostro por las mejillas y me dió un beso, sentí su lengua invadir mi boca, dominaba el beso, solo me deje llevar, debía dejar de pensar y solo disfrutar al igual que siempre, seguramente ese beso sabía a semen de mi amo pero no me importo y por lo visto a ella tampoco
Tomo mi pezón izquierdo con sus dedos y tiro de el sin dejar de besar mis labios, era bastante ruda aunque sabía soportarlo, Darius muchas veces los trataba igual o peor, sobre todo cuando su intención era dejarlos tan adoloridos que llevar sostén me resultaba casi insoportable
La mujer se alejo de mi, me arrodille quedando de frente al trasero de Kate, estaba perfectamente posicionada por lo que mi lengua llego a su clitoris y su coño sin problema alguno, estaba bastante húmeda, sentía sus fluidos en mis labios, su trasero por otro lado estaba rojo, la carne bastante lastimada y seguramente le quedarían marcas permanentes
Mi lengua jugueteaba entre sus pliegues, su sabor era esquisito, ácido y dulce a la vez si eso era posible, mi lengua en su clítoris la hicieron retorcerse un poco más de lo que ya lo hacía y al pasar por su estrecho agujero y lamer todo su rededor me hicieron incluso mojarme más yo
Pude ver a mi Amo acercarse al rostro de Kate, seguramente para follarse su boca, a la que había perdido de vista era a Elizabeth, seguramente estaría observando la escena desde algún sofá
Nadie hablaba, en la habitación solo eran gemidos hasta que Elizabeth rompió el silencio
— zorra — llamo la mujer — ponte un arnés —
Me puse de pie y pude ver cómo ella tomaba la verga de mi Amo con su boca, gire y fui por un arnés, casi nunca lo ocupaba pero sabía cómo hacerlo, me lo puse rápido y volví a ponerme en la misma posición cerca de Kate
— ven acá zorra — se recostó sobre la cama — vas a follarme — me subí a la cama y me coloque entre sus piernas, solo lo había hecho un par de veces con la esposa de un amigo de Darius, Rachel
Comencé a cogerme a Elizabeth, seguía cada indicacion que ella me daba, la velocidad y profundidad con el que quería que la follara
Estaba a punto de venirse, se le notaba en la cara pero me hizo alejarme y ahora fui yo quien quedó recostada sobre la cama, pude ver a mi Amo usando el coño de Kate para hundir su verga
Elizabeth subió y ella misma se introdujo la verga de silicón en el coño, controlo el ritmo y yo seguía sin hacer mucho, veía sus senos redondos rebotar al ritmo que ella llevaba, me puse en posición erguida, solo un poco y fui yo ahora quien atrapó sus pezones, mis labios y dientes jugaban con el pezón derecho de ella mientras su ritmo provocaba que los mordiera con más fuerza para que no se escaparan
La mujer se apartó de arriba mío, me comenzó a atar las manos y pies a los extremos de la cama, camino hacia su bolso, de el saco algo que no pude ver, pero antes de poder vislumbrar que era llegó junto a mi
— vamos a jugar un juego zorra —
Antes de que pudiese decir algo sentí algo afilado recorrer mi pierna y un ardor
— basta por favor — no lo decía como sumisa si no como Lorena, me había dolido y el ardor era igual al de un corte, debido a como estaba atada no podía ver qué había hecho
— pero si vamos comenzando zorra — un nuevo ardor cerca del primero me llegó de nuevo
— basta por favor — suplique otra vez, busque a mi Amo, pero estaba tan concentrado jugando con Kate que no se había dado cuenta y mi voz no era tan alta
— cierra la boca o te amordazare — un tercer ardor llegó
— arena! — grite, era mi palabra de seguridad, solo una vez la había ocupado
— que sucede? — mi Amo llegó a mi lado y su cara estaba furica — que carajos haces Elizabeth? —
— solo jugaba con tu zorra al igual que tú con la mía —
— nunca dejamos marcas! — añadió soltandome — eso lo sabes perfectamente —
— Darius... — le llamo, está se acercó y trato de tomarle el hombro a lo que con un ademán se la quito de encima — es solo algo pequeño —
— por este tipo de situaciones es que ya no quise ser tu Amo, siempre saltandote reglas y desobedeciendo Elizabeth —
Que carajo estaba diciendo? El y Elizabeth habían tenido algo de esto? Cuando? Cómo? Y por qué es que nunca me lo había dicho?
— vamos Darius, sabes que siempre te gustó eso de mi, es algo que está no te da — la escena era bastante ruda y se veía extraña debido a que todos estabamos desnudos
Me levanté y Vi mi pierna con cortes que no eran profundos ni graves pero dolían mucho, este era un límite mío y Darius lo sabía
— no creo que le importe, además solo sirve para esto —
— que dijiste? — mi esposo está hecho una furia, siquiera cuando hacía algo en verdad malo sobre mis reglas se ponía como ahora
— maldita loca — dije poniéndome de pie — sabes tan bien como yo las reglas que tenemos todos dentro de estos cuartos — me acerque a ella y sin pensarlo un momento más golpee su rostro con mi mano
— zorra! — grito la mujer frotando su mejilla — te voy a castigar por esto —
— Lorena! — llamo Darius interponiendose entre ambas — te quiero fuera de esta habitación —
— no me voy a ir a ningún lado — dije molesta
— obedece — su mirada, esa mirada fulminante era de mi Amo, pero no quería que fuera eso para mí, no ahora, era mi esposo antes que nada
— quiero a esta maldita loca fuera de mi casa Darius —
— se irá pero sal de aquí ahora! — ordenó nuevamente, molesta salí en dirección a mi habitación aunque me quedé en la puerta escuchando
— que mierda te pasa Elizabeth, lo que tú y tu chica hagan es cosa de ustedes pero no vuelvas a dañar a mi mujer — Darius estaba vistiendose
— por qué ella Darius? Que tiene ella que no tenga yo? —
— todo, tu estás amargada con un matrimonio del que solo obtienes dinero, en cambio lo que tengo con Lorena no lo cambiaría por nada —
Ya no seguí escuchando, subí y me encerré en la habitación, no quería saber nada de nadie, siquiera de Darius, como es que nunca me lo había dicho, siempre nos contábamos todo
Tardó un rato en subir, seguramente sacando a Elizabeth y a Kate de la casa, lo pude oír subir las escaleras y ponerse justo del otro lado de la puerta
— Lorena — llamo a la puerta cuando vio que no pudo entrar
— vete —
— vamos abreme — pidió, sabía que era mi esposo el que hablaba pues no me llamaba como acostumbraba — necesito saber cómo estás y hablar contigo —
— y de que quieres hablar? De cómo te follabas a Elizabeth seguramente —
— eso fue hace años — respondió
— cuanto? — pregunté, llevaba con el seis años, por lo que más le valía no dar una cifra menor a ese tiempo
— Lorena, ella no me importa, entiéndelo, tu eres mi mujer y lamento lo que ocurrió hoy, necesito que me abras esta puerta o juro que iré por las llaves —
Lo ignore, no quería abrirle a mi Amo, pero quería a mi Darius alado de mi, seguramente había ido por las llaves puesto que abrió, lo ví entrar a la habitación
— cuanto? — volví a preguntar, no sabía si quería saberlo
— siete años — dijo sentándose a un lado mío — escúchame por favor —
— que quieres que escuche? —
— ella es parte de mi pasado, creo que todos tenemos uno, pero tú eres mi presente y mi futuro... Eres mi mujer, mi mejor amiga y mi putita, si no quieres volver a ver a Elizabeth lo entiendo y no volverá a poner un pie en la casa —
— pero es amiga tuya y de Eric —
— pero está es tu casa y aquí mandas tu... Y yo en la cama — me guiño un ojo al mismo tiempo que me dedico una risa juguetona — nunca haría nada que te dañará y jamás permitiré que alguien lo haga —
— Darius... — bese sus labios
— sabes que es lo mejor de todo... — preguntó intensificando el beso
— que? —
— el sexo de reconciliación —
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