17. D. & L. Un Pequeño Secreto (Parte 1)

Estábamos en casa, Darius me ayudaba a analizar un par de casos que tenia en puerta para después de volver de vacaciones, por lo que estábamos en la mesa del comedor, tendríamos invitados mas tarde pero ya tenia todo listo, había despertado temprano para recibir a la mujer de limpieza

Darius hacia un tiempo me había quitado esa tarea a menos que me portase mal y fuese un castigo, menciono que la comida la pediría a un restaurante italiano cercano a casa, ambos teníamos tareas con nuestros respectivos casos por lo que estábamos mas concentrados en eso que en alguna otra cosa

— Amo...?— levante la vista, el seguía analizando un caso, pero me permití interrumpirlo pues necesitaba ir al baño pero seguía con la imposición de horarios y permisos

— si? — pregunto sin levantar la vista del documento

— me permite ir al baño? — sonrió por fin levantando la vista de la hoja solo para ver su reloj

— recuerdame cuales son tus horarios — ordeno mirándome fijamente

— a las seis de la mañana — dijo que esta hora era para hacerme despertar temprano y tener oportunidad de ir al baño antes de ir al trabajo — a las doce — mi única oportunidad de ir al baño en mi horario laboral — cinco de la tarde — era mi hora aproximada de llegar a casa — y por ultimo a las once de la noche — justo antes de dormir

— bien putita , si los recuerdas... pensé que no — volvió a leer su expediente, me aclare la garganta, bajo el expediente algo molesto — que hora es? — pregunto poniéndose de pie y acercándose a mi rostro, su tono de voz era de alguien irritado, aun no podía acostumbrarme a los horarios del todo

— las diez de la mañana Amo — respondí bajando la mirada

— y esa hora la mencionaste hace un momento? — negué con la cabeza en respuesta, no me atreví a hablarle pues sabia que se molestaría — ahí tienes tu respuesta puta, deberás esperar a que sea la hora de ir al baño —

— pero Amo... — lo dije sin pensar, iba a decirle que en verdad lo necesitaba hasta que recapacite en la tontería que acababa de decirle

— pero? Que fue lo que dijiste puta? — me puso de pie tirando de mi cabello, me arrastro al baño, pensé que me permitiría ir al baño, en lugar de eso me paro en el marco de la puerta y lo vi abrir su pantalón

Comenzó a orinar en el inodoro, no se que era lo que mas me jodía, el no poder orinar, el verlo a el hacerlo o que no lo hiciera en mi boca, sabia por que era y lo estaba logrando, comence a sentir la necesidad de usar yo el inodoro

— Amo por favor — suplique, lo ví terminar, guardo su miembro dentro del pantalón y volvimos a la mesa después de que el lavar sus manos

— espera a que sea tu hora de orinar putita — ordenó y no volví a decir nada

— si Amo, gracias — seguimos analizando cómo si nada pasara, me hizo ver un par de cosas en los casos que yo había omitido

Estuve al pendiente de la hora, en cuanto llegó el momento, salí casi corriendo al baño hasta que Darius me grito que no corriera y fuera despacio por lo que comencé a caminar hasta llegar al baño

— putita — me llamo, estaba en el marco de la puerta mirándome — Eric y Nell quizá no vendrán, parece que se ocuparán en un asunto familiar de Nell y si vienen será más noche —

Era una lastima si no venían, el que viniera Nell me emocionaba, se había vuelto una de mis mejores amigas y era con ellos con quién mejor química teníamos sexualmente hablando

— Amo entonces quien vendrá? — pregunté levantándome del baño y tirando de la cadena, el respondió mientras lavaba mis manos

— por lo pronto Elizabeth y su zorra —

Esa mujer no me agradaba del todo pero sabía también parte de su vida por lo poco que me contaba Darius y era bastante lamentable, se casó con un hombre que solo la quería como su siguiente trofeo, bastante mayor que ella y que se la vivía viajando o viviendo la mayor parte del tiempo fuera de la ciudad con alguna otra mujer

— Amo a qué hora llegarán? — pregunté caminando detrás de el para volver a sentarnos en la mesa

— en quizá cuarenta minutos — respondió — deberíamos terminar por hoy con esto e ir a ducharnos para estar listos para las visitas —

Guardamos nuestras carpetas y expedientes en la oficina que teníamos compartida en casa y fuimos a darnos una ducha

— lindas marcas — añadió señalando a mis nalgas que tenían moretones del cinturón

— gracias Amo — se acercó a mi y beso mis labios bajo el agua corriente que caía sobre nosotros, sentí su verga cerca de mi entrepierna por lo que intensifiqur más el beso, era una lucha entre ambos por entrar a los labios del otro

— pidemelo — ordenó alejándose de mi y dejándome con ganas de más, siempre quería más de el

— follame Darius — no quise llamarlo Amo, sabía que eso lo molestaria pero esa era la intención

— llámame como es debido putita — sujeto mi cuello y le recargo contra la pared mientras sus dedos torturaba mis pezones

— follame duro Darius — sonreí para hacerlo molestar aún mas y lo logré pues soltó mi cuello y me dió un golpe en la mejilla rápido y fuerte sin llegar a ser excesivo o lastimarme

— quieres enfurecer a tu Amo putita? — estaba molesto pero aún así sonreía cuando me atrajo hacia el y me inclinó la cabeza para que quedara mirando a la ducha

Sentí el agua entrar por mi nariz justo antes de que me tapara con una pinza de los dedos, abrí la boca pero inmediatamente se llenó de agua impidiendome respirar, era agobiante el no poder tomar aire y más por la nariz que molestaba al haber entrado agua en ella

De pronto me soltó, pude tirar el agua y jalar aire, comencé a toser un poco antes de que me hiciera girar y quedar de espaldas a el, sentí su verga entrar en mi coño, entro sin dificultades, sentí como me embestía, sentía su verga dura en el fondo de mi coño, me sujetaba con fuerza, me follaba a su antojo, cerro la ducha para no desperdiciar agua

— te gusta no es cierto puta? Ve lo fácil que puedo hundirme en tu coñito — menciono dándome unas cuantas nalgadas, me hizo gemir al sentir como entraba hasta el fondo y pellizcaba mis pezones al mismo tiempo

Sentía sus dientes clavarse en mis hombros, tiraba de mi cabello y escuchaba sus jadeos cerca de mi oido, lo único que lograba era calentarme aún más, sentía su barba tocar mi piel desnuda

Este hombre era mío, solo mío, solo el lograba tenerme tan caliente, así de mojada y lista para cualquier forma que decidiera follarme, me gustaba que me compartiera pero no había nada mejor a qué el me follara estando solo nosotros

En cuanto senti como estaba a punto de venirse en mi coño me hizo ponerme de rodillas delante de su verga

— chúpamela zorra mientras me baño —

Estuve metiendo y sacando su verga de mi boca durante su baño, no pare incluso cuando comenzó a caer jabón en ella, se alejo cuando estuvo a punto de venirse y me dió la vuelta haciéndome tomar las llaves de la regadera y levantar mi culo

— te quiero lista putita en diez minutos — dijo esto mientras entraba en mi culo y se venía dentro de el después de unas cuantas embestidas

— si Amo Darius — añadí más que caliente y deseando que se repitiera... Quizá llamarle solo Darius era algo que haría más seguido

Termine de darme el baño y limpie mi interior con agua tibia, coloque mi collar, un plug en mi culo ahora más que limpio y baje junto con el que llevaba solo una camisa y su pantalón de mezclilla, nada formal

— Lista putita? — preguntó cuando tocaron a la puerta

Entraron Elizabeth seguida de Kate que venía desnuda al igual que yo, solo usando un collar y pinzas en los pezones

— Elizabeth — saludo mi Amo dándole un beso en la mejilla

— hola "D" — saludo dejando un beso demaciado cerca de sus labios, era estúpido que me enfureciera de esta manera cuando ya había visto a Darius follarse a muchas, Nell, Kate, Theo mi amiga de toda la vida y las otras sumisas que solo fueron algo casual en algún club al que llegamos a ir, pero esta mujer me hacía revolver el estómago — y tú zorra no sabe saludar? —

Mi amo me fulmino con la mirada, jamás había Sido tan grosera con algún amo, siempre saludaba y recibía a todos bien, incluso a ella

— lo lamento mucho Amo, bienvenida ama Elizabeth — simplemente me ignoro, solo me dió su bolso y camino hacia nuestra sala

— te aviso Eric que quizá no vendría? — preguntó Elizabeth sentándose, Kate se sentó a un lado de ella de rodillas en el suelo y mi Amo me ordenó traer bebidas

— si, por algo con Nell — respondio Darius mientras llenaba su copa con vino

— no entiendo por qué Eric es tan condescendiente con ella, le hace falta mano dura —

— oh vamos Liz — exclamó Darius — no es así, solo se les presento algo y — fue interrumpido por la mujer pelirroja

— siempre justificando a tu amigo y su poca autoridad sobre esa chica — la mujer bajo su mano al pecho desnudo de su sumisa y comenzó a jugar con sus pezones bastante rudo pero aún así envidiable

— veo que vienes de malas, será mejor que lo dejemos para otro dia — por lo visto ni mi amo tenía muchas ganas de estar a solas con esta mujer, la verdad? Nos hacían falta Nell y Eric

Me le quede viendo a mi Amo, baje la mirada cuando esté me fulmino con la suya, como Darius podía verlo cuanto quisiera pero como su puta debía bajar la mirada y obedecer a mi Amo

— y perdernos de los cuerpos de nuestras zorras... O como les llamas tu... Putas? — se mofo Elizabeth un poco y se puso de pie — vamos perra —

Se encaminó a nuestra habitación especial dejando la copa casi sin beber, mi amo me ordenó dejar el vino en el hielo y seguirlos

— divirtamonos putita — añadió llevándome frente a el seguramente para admirar mi cuerpo desnudo frente a el

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