— maldición James, acabamos de perder el caso por tu maldita culpa — grite al hombre que tenía frente a mi
— lo siento mucho señorita Evans — se disculpo lo cual era totalmente inútil, mi cliente acababa de perder bastante dinero y pasaría una buena temporada en la cárcel por culpa de este hombre y su trabajo ineficiente.
— largo de mi vista — ordene señalando la puerta pues mi teléfono estaba sonando, lo tome mientras sacaba los papeles de mi maletín para examinar el caso antes de dar mis anotaciones finales
— con permiso señorita — no estaba de humor para atender la llamada pero sin fijarme en quien era quien marcaba conteste
— bueno, quien llama? — grite algo irritada encendiendo mi ordenador
— cuidado en como me hablas putita — mi respiración se cortó, mis ojos se abrieron y mi enfurecimiento se disminuyó
— discúlpeme Amo — pude llamarlo de esta manera pues estaba sola en mi oficina, acababa de cometer una tontería, aunque a decir verdad sabía que necesitaba de ese lado dulce y pervertido de mi esposo
— acaso dije que te disculparas? — hablaba tan tranquilo, seguramente su amigo estaría escuchando toda la conversación pues esos dos estaban siempre juntos
— no señor, pero... —
— entonces no entiendo por qué sigues hablando... Iré por ti en... Treinta minutos y si no mal recuerdo llevas en tu bolso un par de juguetitos cierto? —
— así es señor — mis ojos se dirigieron a la bolsa, que se veía tan inocente cerca de mi escritorio
— entonces quiero que uses todo, las pinzas... El plug... El vibrador y ese bonito collar, así saldrás de la oficina, entendido? —
— Amo... —
— dime aputita... Soy todo oidos — afirmó al otro lado del teléfono
— dónde debo ponerme los juguetes y respecto a mi ropa interior... —
— en tu oficina y ya sabes cómo me gusta, no es cierto? — claro que lo sabía, en este tipo de situaciones en las que venía por mi, debía salir a su encuentro sin sostén y bragas, usando solo los juguetes y la ropa que era obligatoria fuera de casa — en treinta minutos putita —
Había colgado, no podía ir al baño pues me había ordenado ponerme los juguetes aquí, me acerque a la puerta y baje las persianas para tener intimidad, iba a cerrar el botón de la puerta cuando me detuve, mi Amo le gustaría que hubiese algo de riesgo, así que solo me dirigí a mi bolso y saque todo lo que me había ordenado usar
Primero solté mi sostén, lo saqué sin quitar la blusa escotada que traía, la forma de mis pechos cambio al no ser detenidos por el sostén que ahora estaba en mi bolso, comencé a pellizcar mis pezones para ponerlos duros, acto seguido tome la primer pinza y asegurándome que se aferrarian bien las coloque ambas, eran nuevas y ajustaban más fuerte que las anteriores por lo que dolieron, aún así la sensación de la punta de mi pezón rozando la tela de la blusa era bastante agradable a pesar de estar presionado por la pinza
Después baje por mis piernas las bragas sin quitar la falda, eran negras, del mismo color y estilo que el sostén, aunque ya podía notarlas un poco húmedas para mí poca sorpresa
Primero lleve a mi boca el plug, era de buen tamaño asi que lo chupe para poderlo lubricar, estaba completamente lleno de mi saliva cuando lo lleve a la entrada estrecha de mi culo, lo sentí entrar lentamente abriéndome a su paso
Después de tenerlo dentro usé mi vibrador, era uno que entraba en mi coño y el resto llegaba a mi clítoris, ese no podía controlarlo, pues el único que tenía forma de usarlo era mi Amo
Me quedé de pie un momento sintiéndome llena por completo, quería adaptarme a la sensación antes de dar un paso, faltaban solo diez minutos para que el llegara por mi, mis pezones podía sentirlos palpitar un poco debido a la presión que sufrían, por último coloque el collar, era discreto pues eran dos tiras de cuero unidas por un aro pequeño
Camine a mi escritorio y estaba por sentarme cuando de la nada el vibrador de mi coño comenzó a vibrar, me removi un poco en la silla aunque lo único que logré fue sentirlo aún más intenso
De pronto lo apago, una vez apagado sonó mi teléfono, era el, sabía que estaba aquí por mi, tome mi bolsa y salí de mi oficina para ir a la salida
Caminar con todo puesto era bastante exitante, mi coño estaba húmedo y deseoso de tener su verga dentro, llegué al auto y no me dejó subir, solo bajo un poco la ventana del copiloto
— caminatas, solo sube tus cosas — ordenó bajando el vidrio del auto, subí mi bolso y los papeles que llevaba a casa para revisarlos de casos pendientes, después le di la vuelta al auto por enfrente moviendome probocativamente, llegué a su ventana y espere que la bajara
— Amo — susurré — su putita tiene ganas de que se la folle duro en algún lugar pronto — decía la verdad, quería que me follara, pero no sabía dónde
— camina entonces putita por la acera, ve lento, disfruta de tus juguetitos —
Comencé a caminar, daba pasos lentos y suaves, sentía como el vibrador subía y bajaba la velocidad, el constante roce de mis pezones con la tela y el peso de las pinzas hacían que me exita aún más
De vez en cuando miraba a mi Amo que iba lento rodando por la calle, no estaba tan transitada por lo que podía darse el lujo de ir lento
— he putita — me llamo, era la única persona que podía llamarme de una forma tan "despectiva" y calentarme a tal grado de follar aquí mismo
Me acerque a el y mientras lo hacía encendió el vibrador, sonreí mientras me le ponía frente a la puerta del auto
— si Amo... Dígale a su puta lo que debe hacer —
— por qué no subes y vamos a algún lugar donde podamos follar, quiero hundirme en tu coño y cogerte hasta que no puedas dejar de gemir —
Camine hacia el asiento del auto, subí y condujo no muy lejos, era una casa apenas en construcción, por lo visto la habían dejado semi construida
— bajemos — ambos bajamos del auto, mi coño estaba tan húmedo que pude ver rastro de esa humedad en el asiento, me le quede viendo más de lo habitual y el se dió cuenta
— si la putita está más que caliente y lista para la verga de su Amo no es cierto? — dijo tomando mi mano y llevándome a la casa
Entramos, no estaba mal cuidada, solo parecía que habían pausado la obra recientemente, sobre todo por qué había aún material de construcción dentro
— así que la putita está muy caliente — asentí mientras miraba a mi Amo, mi vista llegó a su pantalón que mostraba una erección bajo el
— si Amo — afirme, estaba tan caliente, el usar tantos juguetes me había calentado aún más
— y que es lo que quieres? — preguntó soltando su cinturón, lo ví abrir su pantalón y dejar salir su miembro erecto y listo para el encuentro
— quiero que me folle Amo, folle me como solo usted sabe hacerlo —
Más tarde en decirlo que en lo que me hizo dar la vuelta para dejarme pegada a la pared
— abre las piernas putita — dijo para poder retirar el vibrador de mi coño, no había donde dejarlo así que estando apagado lo metió a mi boca, estaba húmedo el silicón, sabía a mis fluidos — no lo vayas a tirar —
Sentí como jalo un poco de mis caderas para inclinarme aún más, su verga se deslizó dentro de mi, comenzó a embestir me con fuerza, las pinzas al movimiento se mecian igual por lo que tiraban de mis pezones con fuerza en cada va y ven
— ese coño tuyo es tan húmedo caliente y perfecto para mí verga putita — sentí su mano aferrar mi cabello suelto para tirar de el, sus embestidas eran cada vez más fuertes y rapidas
No podía hablar con el juguete en mi boca, pero mis gemidos eran mis mejores palabras, deje de pensar en todo lo que no fuera su verga dentro de mi coño
— quieres la cámara? O le digo al hombre que nos está grabando que la guarde? — preguntó cerca de mi oido a lo que gire la vista en todas las direcciones hasta que lo ví, era un hombre de unos treinta y muchos o cuarenta y pocos filmandonos con su celular, antes de poder contestar quito el juguete de mi boca
— lo que mi Amo decida, yo no tengo problema — la verdad era que el que alguien nos estuviera viendo y aún más filmando, me calentó de una forma indescriptible
El amo me siguió follando y me hizo mirar a la cámara, el tipo la tenía dura bajo el pantalón deportivo, lo ví bajarse el pantalón y comenzar a masturbarse
— cuanto te cobro esa puta? — preguntó el hombre, quizá pensaba que en realidad era una prostituta y solo atendía al siguiente cliente en la fila
— mis cuentas bancarias y un anillo de matrimonio — contesto mi Amo, por como hablo sabía que no tardaría mucho en venirse, sus embestidas se hicieron más fuertes, duras y profundas, de pronto sentí como su semen caliente golpeó mi interior, no tuve tiempo de preguntar, solo me deje ir en el climax junto con mi Amo
— gracias Amo — susurré, apenas podía mantenerme en pie, el tipo se acercó a mi quizá con la intención de tocar o hacer algo más que solo grabar
— está vez no amigo — dijo mi Amo sacándome de ahí, al no traer nada bajo la falda, sentí su semen caliente recorrer mis piernas, me subió al auto y volvió con el hombre, estuvo con el un par de minutos, volvio y tenía en sus manos el teléfono del hombre
— un poco caro pero nadie tendrá videos tuyos putita, solo yo y quizá mis amigos — le había comprado el teléfono para obtener el vídeo — estás de mejor humor? — esa última pregunta no había Sido mi Amo quien la había hecho, sino mi esposo
— si, gracias Amo — aún así respondí con respeto — una buena manera de terminar el día Darius —
— y quién dijo que lo estamos terminando? — sonrió deslizando su mano desde mi rodilla hasta el interior de mi falda, sentí sus dedos jugando con mis pliegues aún húmedos y llenos de su semen — apenas vamos comenzando Lorena —

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