10. E. & N. Zorra o Puta (Parte 2)



 — si ya teníamos el gusto — mire quien había dicho aquello, era nada más y nada menos que Carlo y Dominic, los hombres a los que mi Amo me había vendido cuál puta — hola putita, gusto en verte de nuevo —

Estaba asombrada y seguramente se notaba, eso quería decir que todo lo había organizado mi Amo, que nunca me había vendido a dos desconocidos o bien, habían Sido dos desconocidos hasta después de venderme a ellos, cualquier escenario era posible.

— no sabes saludar? O te comió la lengua el ratón? — preguntó Dominic acercándose a mi

— buenas tardes Amos, bienvenidos a la casa del Amo Eric — saludé bajando la mirada, podía sentir las miradas de los dos hombres

— hola Eric, gracias por invitarnos — menciono Carlo, traía unas bolsas — dejaré esto en la cocina, ven acá zorra y dime dónde dejo esto —

Mire a Eric, lo ví asentir antes de que sonara el timbre nuevamente, fui tras Carlo, entro primero a la cocina y dejo las bolsas en la encimera

— hola Puta — me saludo aferrando mis pezones entre sus dedos

— hola Amo Carlo — le saludé, no quería que me acusara con Eric de hacer Sido grosera o me castigarían

— se verán muy bien con lo que tenemos para ti — no entendí a qué se refería, solo podía sentir sus dedos aferrando mis pezones con fuerza, los retorcía y tiraba de ellos poniéndolos muy sensibles

— zorra! — me llamo mi Amo, quería ir a su encuentro pero Carlo seguía aferrando mis pezones

— el Amo me llama — le dije para que me soltara, pero no lo hizo, seguía jugando y torturando mis pezones que comenzaban a doler

— ve entonces con tu Amo pequeña Puta — dijo sin detenerse, por lo que tuve que alejarme de el, sintiendo aún más el tirón en mis pezones que aferraba para tenerlos lo más posible entre sus dedos

— carajo Zorra te estoy llamando, sabes que me gusta que acudas rápido a mi — no podía acusar o culpar a Carlo por qué mi Amo no entendería eso como una escusa, me dió un golpe en mi mejilla que me saco de balance — deja de ser una zorra desobediente frente a los invitados — ordenó

— lo siento Amo — susurré cuando escuché la voz de Darius, sabía que Lorena estaría cerca pero no me atrevi a buscarla con la mirada

— pero si la puta sigue portandose mal — dijo Darius burlándose de mi, no lo ví en mi rango de visión pero pude sentir la nalgada en mi culo — un día Eric me va a dejar enseñarte buenos modales Putita y serás completamente mía —

Seguí sin moverme hasta que mi Amo me ordenó llevar el vino y las copas a los invitados que se sentaron en la sala, estaban Dominic y Carlo en un sofá, mi Amo en el individual, en el último estaban Darius y Elizabeth con sus respectivas sumisas a los lados en el piso de rodillas

Serví las copas, y las fui entregando a los invitados, una vez que todos tuvieron una tome lugar junto a mi Amo, Lorena estaba casi a un lado mío, le dedique una leve sonrisa y un hola pequeño con la mano

— he decidido poner mi marca en mi zorra, un pequeño símbolo de que ella es de mi propiedad — mi Amo comenzó a decirlo y recordé que hacía unos días me había preguntado al respecto, había aceptado pero no me había dicho que haría para marcarme, prefirió que fuese sorpresa

— como la marcarás? — preguntó Elizabeth, que sonreía hacia mi disfrutando quizá de lo que estaban a punto de hacerme

— lo estuve pensando bastante Liz, pero aquí mis nuevos amigos Dominic y Carlo se ofrecieron muy amablemente a ayudar con esto, a cambio de poder volver a follarse a mi zorra —

— ya lo han hecho antes? — preguntó Darius curioso removiendose en su asiento, lo ví más interesado cuando Carlo y Dominic le dijeron que si dedicándose miradas cómplices — como? —

Comencé a escuchar a Carlo relatarle toda la escena que había visto en el estacionamiento, al parecer si eran desconocidos de mi Amo

— yo no hubiese pagado por una puta tan barata... — afirmo Darius — mi puta es mejor... Deberían probarla en algún momento — les invito

— bueno Darius, yo era quien hablaba... Cómo decía, ellos se encargará de marcarla así que si pudiesen acompañarnos al sotano — invito dándoles paso a todos, quedamos el y yo al final

— Amo... — le llamé pero me hizo callar con un gesto de su mano en sus labios

— eres una zorrita muy valiente, ahora llevarás mi marca mostrando siempre a quien perteneces — me hizo caminar hacia el sótano detrás de el

Al entrar estaban todos mirándonos, mi Amo me llevo hasta la mesa que había comprado dónde me habían follado anteriormente sus amigos, me ató manos, piernas y atravesó dos correas en mi pecho, una por debajo de los senos y la otra por encima dejándome a Merced de todos ellos

— bien zorrita, solo será un momento — no sabía que me harían, estaba nerviosa, podía notarlo en mi respiración agitada — por última vez te lo pregunto, aceptarás mi marca? —

— si Amo — la verdad era que no estaba siquiera segura de que me harían pero aceptaría sin problema esto, sabía que por mucho, no me haría nada que estuviera fuera de los límites establecidos — toda suya Carlo —

— espera Eric, si me permites... Hagamos esto más misterioso para ella y un poco más doloroso — obviamente si aquí alguien quería torturarme era Darius, lo disfrutaba, pude verlo sonriendo con malicia

Fue por algo arriba, teniendo en cuanta que no teníamos nada de juguetes por lo que supuse el traía alguno quizá en el auto, volvio con una especie de caja y varios cables

Pude ver cómo pegaba en el interior de mis muslos una especie de parches conectados a la caja por medio de los cables

— no Amo, por favor — suplique, sabía que me haría y no estaba segura de quererlo

— conoces tu palabra — anuncio mi Amo esperando atento por si la pronunciaba

— Lorena, dile — exigió Darius a su mujer que estaba en la misma posición desde hacía rato

— no es tan malo, pruebalos antes de que la digas... — menciono mirándome, me guiño un ojo levemente para después bajar la mirada

Seguía pegando más y más, un par en el vientre bajo, otros cuatro en mis pechos y por último en mi trasero, no sabía que esperar así que solo aguarde el momento en el que comenzará a hacerlo

Sentí la primer descarga, fue rápida, paso por todo mi cuerpo, fue tan intensa que mis músculos por reflejo se contrajeron y un grito salió de mi cuerpo, a pesar de que la sensación era extraña y era algo nuevo para mi, no fue tan desagradable como para decir mi palabra segura

Volvio a recorrer la electricidad en mi cuerpo, está vez la dejo más tiempo, me permiti gritar y gimotear un poco, me retorcía en mis ataduras sin poder soltarme, la apago y me relaje, era curiosa la sensación

Esperaba cuando la fuese a activar, la dejo en niveles más bajos, pero constante, el hormigueo en mi cuerpo era extraño, pude ver cómo se abrió el pantalón y sin oportunidad de pensar en algo entro en mi coño que hasta ese momento me di cuenta de cuan húmedo estaba

Sentía su polla dura entrando en mi coño, subió un nivel más los toques y los dejo encendidos, la sensación era extraña

— está puta nunca deja de sorprenderme, está tan mojada y caliente — Darius aferraba mis piernas para poder embestir mi coño al aire y follarme sin reparo

Busque con la mirada a mi Amo, estaba sentado mirando fijamente la escena, sabía que le gustaba verme siendo follada por sus amigos, busque su pantalón y Vi como tenía tenso el pantalón debido a su prominente erección

— puta — llamo de pronto Darius, tanto Lorena como yo volteamos a verlo — ve con Eric — hablaba a Lorena que se puso de pie y se acercó a mi Amo, pude verlo como le dió vuelta para tenerla de espaldas y hacerla sentarse en su verga, podía alcanzar a ver cómo su verga se India en el coño de Lorena perfectamente depilado, ella gemia y mi Amo solo podía ver lo que Darius me hacía

Sentí como volvio a aumentar la descarga, mi cuerpo cada vez se tensaba más debido al constante flujo de energía

— deberías sentir las descargas que tú caliente coño le da a mi verga puta — decía Darius, estaba a punto de venirme, mi orgasmo estaba cerca, aún así no había pedido permiso por lo que me permiti hablar entre gritos

— Amo Darius! Por favor! Amo Darius! Permite a....ah — entre gritos y gemidos trataba de hilar palabras — Amo Darius! Le suplico —

— no Puta — sentenció aumentando su velocidad, si seguía así no tardaría mucho en llegar al climax con o sin permiso — vas en el nivel cinco y planeo llegar al diez — sentenció para aumentar aún mas las descargas, cada vez eran más fuertes, eran intensas y podía sentir mi cuerpo tenso debido a la corriente

Sentí su semen caliente golpear el fondo de mi coño, aún así siguió follandome, todo una varita conectada a los mismos cables y la punta la acercó a mi pezón, sentí la descarga directamente en el pezón el cual si ya estaba duro se puso aún más, alternaba la punta de la varita metálica entre mis dos pezones

— Amo Darius! Le suplico! — gritaba, las sensaciones en mi cuerpo eran demasiadas, primero los toques en mi cuerpo, en mis pezones, su verga en mi interior y ver de vez en cuando a mi Amo follando con Lorena era más de lo que podía soportar, no aguantaria mucho tiempo

— correte Puta y disfruta esto — en cuanto deje el orgasmo invadirme Darius saco su verga de mi interior, iba a replicar cuando llevo la varita a mi interior, sentí un orgasmo aún más intenso, las descargas se fusionaban con mi orgasmo y las contracciones de mi coño, mi cuerpo duro convulsionando más de lo habitual, era el orgasmoas intenso que había tenido nunca y el continuar con las descargas dentro de el hacían que continuará, sentí como subió el nivel pues fue aún más fuerte

— en qué nivel está? — preguntó Elizabeth, la busque con la mirada y la Vi ocupando a su sumisa para su propio placer al igual que mi Amo usaba a Lorena

— va en el ocho — aseguro Darius

— si logra llegar al diez tendrá una recompensa — afirmo mi Amo que seguía follando a Lorena, ahora la tenía recostada sobre de el, para follar su culo

— quieres llegar al diez Putita? — preguntó Darius mirándome que seguía con el cuerpo tenso y mi coño aún con un orgasmo tan otro

— si Amo Darius — sentí que subió al nueve, mi cuerpo estaba tan entumido y parecía que ardía — listos chicos? — preguntó Darius, busque con la mirada a Carlo y Dominic pero sentí un golpe en mi mejilla — tus ojos en mi puta si no haré que Eric te deje este juguetito toda la noche — no quería arriesgarme a qué lo hicieran

Estaba a punto de tener un orgasmo cuando ví a los dos hombres acercarse a cada lado de mi y sentí como pellizcaron mis pezones con algo, seguramente metálico por qué sentí la corriente más fuerte en mis pezones, parecían pinzas

— disfruta tus marcas puta — dijo Darius mirándome fijamente y subiendo el nivel a diez, mi cuerpo no tardó mucho en llegar a un orgasmo, estaba a mitad de el cuando varias cosas sucedieron a la vez, sentí los toques apagarse lo que hicieron que mi cuerpo se soltara casi al instante, sentí aún más fuerte la presión en mis pezones por las pinzas, por lo visto las descargas los habían entumecido

De pronto un dolor grande en un pezón y luego el otro me hicieron removerme en mis ataduras y grite, no con desesperación pero si con dolor, Darius seguía mirándome y no alcanzaba a ver qué me hacían, no quería arriesgarme a qué me castigarán aún peor

— listo Eric — dijeron apartándose de mi, mi Amo se acercó a mi e inspeccionó mis pechos, sentí como tocó mis pezones y estos dolieron

— me gustan — afirmo, mi mirada seguía en Darius pero pude ver a Elizabeth aproximarse a dónde estaba

— que significan esas letras? — preguntó la mujer tomando mi pezón y causando el mismo dolor que había provocado mi Amo

— E de Eric y una Z por zorra — respondió mi Amo, no sabía de qué hablaban aunque me lo suponía

— yo le hubiera puesto una P — respondió Darius dejando de tener el contacto visual conmigo, aún así yo no moví ni un poco los ojos a pesar de que me daba curiosidad ver qué habían hecho

— para ti todas son Putas Darius — se mofo Elizabeth alejándose

— que eres? — preguntó de pronto Darius pellizcando mi pezón y sacando un par de gritos de mi boca

— Amo Darius.... — suplique, sabía que no me dejaría hasta que respondiera y debía responder bien o seguiría — soy la zorra de mi Amo y la puta de quién con mi Amo me comparta —

— bien dicho — afirmo soltandome, mi Amo estaba sentado mirando toda la escena

— Eric, cumplimos... Podemos? — preguntaron Carlo y Dominic

— toda suya — Vi a mi Amo asentirles y ellos se aproximaron a mi, mi Amo seguía jugando con Lorena, está tenía la verga de mi Amo en la boca y pude ver a Darius acercándose a Lorena quizá para follarla por el coño

— lista puta? — preguntó Carlo antes de comenzar a soltarme, esto aún no había terminado, pero mi cuerpo está completamente rendido, aún así me hicieron ponerme de pie, sentí mis piernas temblar y temía no soportar mi peso

Por otro lado mis pezones punzaban, pude verlos perfectamente perforados, eran color metálico las piezas y tenían unas letras colgadas que bamboleaban conforme mi pecho subía y abajaba al compás de mi respiración

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