Desperté temprano, llevaba una semana de castigo después de que mi Amo me vendiera como puta, el cinturón de castidad seguía en su lugar, solo me permitía quitarmelo cuando era hora de ducharme, siempre bajo su vigilancia y el Amo era quien se encargaba de lavarme el coño calentandome un poco y dejándome caliente para volver a ponerme el cinturón
Mi Amo estaba en su estudio, yo me encargaba de limpiar la casa, ya había terminado con la la parte de abajo y estaba ordenando el cuarto donde dormíamos siempre que no estuviese castigada.
— zorra — llamo mi Amo, deje lo que estaba haciendo y fui hacia donde se encontraba, entre y lo pude ver jugar, estaba sentado en el sofá dándome la espalda
— si Amo — me quede en la entrada de la habitación pues era el único lugar al que tenía prohibido pasar a excepción de que el me lo permitiera
— pasa Zorra — ordenó y me hizo una seña para que me pusiera cerca de el a un lado de la pantalla, no me había dado cuenta que estaba desnudo de la cintura para abajo hasta que lo observé un poco mejor — quiero tu boca en mi verga —
Obedecí en cuanto recibí la orden, me puse de rodillas entre sus piernas, su polla estaba semi erecta, lleve mi mano a su polla y justo antes de tomarlo recibí un golpe en la mejilla
— dije tu boca... Acaso no fui claro zorra — quite la mano, solo lo tome con la boca y comencé a meterlo en mi boca, sentí como fue despertando completamente en mi boca hasta el punto de estar completamente erecto, el seguía jugando
— Vendrá D.? — preguntó mi Amo al micrófono — aún no se lo he dicho, está ocupada por el momento — mi boca llevaba en su verga bastante tiempo, la sentía tocar el fondo de mi garganta, la dejaba al fondo hasta que necesitaba respirar que era cuando la sacaba para tomar aire
De pronto sentí que me detuvo cuando tenía su polla hasta adentro, comenzó a follar mi boca con fuerza, seguramente había perdido pues al tipo de juegos que tenía no le permitían poner pausa o bien lo había dejado para poder follarme, sentía las arcadas en la boca y su verga hasta el fondo
— verás zorra, tendremos visitas... — menciono mientras me ponía de pie, tenía las llaves del cinturón siempre con el por lo que le fue fácil quitarlo
Me giró dándole la espalda y entro en mi coño, sentí su mano en mi cabello mientras que la otra estaba en mi cintura atrayendo mi culo hacia el — unos amigos míos vendrán y quiero que los atiendas bien... Les he hablado de lo zorra que es mi chica y no me harás quedar en mal, quiero listo el sótano y sobre todo te quiero lista a ti — su plática era tan normal a pesar de estarme follando, sentía sus embestidas cada vez más profundas, me llenaba su verga y yo estaba a punto de venirme
— Amo por favor.... — suplique ayudándole a rebotar mis nalgas en su verga y moviendome en pequeños círculos
— tu castigo aún no termina Zorra, así que sabes la respuesta — no tardó mucho en alejarme, sabía que lo que deseaba era venirse en mi boca si no no se hubiese detenido, tirando de mi cabello me hizo arrodillarme para quedar a la altura de su polla que masturbaba para venirse
Vi como su semen salió de su verga con fuerza y choco en mi rostro, no me había indicado que abriese la boca por lo que solo deje que mi Amo me marcara como suya con su semen caliente en mi cara
Y ahí estaba yo, cogida caliente y sin mi orgasmo como había ocurrido desde que me follo en el estacionamiento, sin oportunidad de tener nada más que ganas de llegar a terminar en un orgasmo que sabía tardaría más de una semana
— es una excelente vista — pude ver el flash de su cámara tomándome una foto de la cara cubierta de semen — esta foto quedará guardada con las otras — argumento poniéndome de pie y volviendo a colocar el cinturón en su lugar
— Amo, alguna indicación en particular para recibir a sus amigos —
— quiero el sótano listo, todos los cajones abiertos para tener acceso a ellos con facilidad, la comida ellos la traerán y te quiero en el baño en... — miro el reloj en su muñeca — treinta minutos, para asearte —
No dió más indicaciones así que salí de su estudio, no podía limpiar mi cara, así que baje al sótano abrí los cajones listos para que mi Amo y sus amigos tuvieran acceso a todo, seguramente vería a Darius, Lorena, Elizabeth y los demás, me emociono el pensar en ver a Lorena
Después subí a la cocina y puse a enfriar botellas de vino, las que mi Amo tenía exclusivamente para sus amigos, una vez que todo estuvo listo llegué al baño antes del tiempo estimado, me mire al espejo y pude ver un mar de moretones en mis muñecas y en mis pechos, quien me viese podría incluso decir que Eric me golpeaba... Que a decir verdad si lo hacía pero con mi consentimiento, cada marca en mi cuerpo era exitante para mí, eran recordatorios de mi comportamiento y de mi educación como sumisa, toque mis pechos y los pequeños moretones que tenia
— todo bien? — escuché a mi Amo llegar y aparte rápidamente la mano
— si Amo — susurré esperando no ser reprendida por estar tocandome, aunque no lo hice con la intención de proporcionarme algún placer mi Amo bien podía mal interpretar la situación
— que hacías? — preguntó tomando mi cuello aún estando detrás de mi, sentí como comenzó a besar mi cuello
— nada Amo, yo solo... — me distraía con el juego de sus besos y aparte fui interrumpida por el
— no mientas a tu Amo zorrita, estabas haciendo algo, dime qué estabas haciendo — ordenó mirándome por el espejo
— su zorra solo veía las marcas en su cuerpo Amo — mencioné — lo siento Amo, no volverá a ocurrir —
— sabes que significan esas marcas en tu cuerpo zorra? — asentí mientras el seguía tocando mi cuerpo y comenzaba a jugar con mis pezones — son marcas que muestran cuan desobediente, caliente y sucia que puedes ser zorra, por qué te gusta que te castiguen, que te dominen y que tú Amo controle todo en tu vida —
— si Amo, me gusta ser su zorra, me gusta que me folle usted y sus amigos, que me utilice como mejor le parezca, que controle mi mente y mi cuerpo para su placer y el mío si lo merezco así como los castigos a pesar de no disfrutarlos del todo... Muy en el fondo lo hago puesto que es parte de no pertenecerme y ser solo suya Amo — había soltado el cinturón, lo escuché caer a mis pies y me hizo poner las manos sobre el lavamanos dejando mi culo levantado
Lo ví quitar su ropa, sus tatuajes en sus brazos y pecho eran lo que más resaltaban en su figura, estaba sintiendo sus manos jugar con mi coño sin apartar en ningún momento la vista de mi a través del espejo, sus dedos comenzaron a entrar en mi coño húmedo, creo que nunca había momento en que no estuviese mi coño listo para su toque
— eres una zorrita muy caliente Nell, siempre lista para tu Amo — sentí como golpeó mis talones con sus pies para separar mis piernas un poco más, dándole libre acceso a todo mi cuerpo, me permiti verme en el espejo, mi pecho subía y bajaba al ritmo de mi agitada respiración, me lami los labios sintiendo el sabor de su semen sobre mi piel
— Amo... — gemi cuando sentí su erección entre mis piernas cerca de mi coño
— solo cierra la boca putita, si te portas bien quizá tú castigo termine antes de lo esperado — sentí como me penetro hasta el fondo, comenzó a follarme aferrándose a mis caderas — mirate al espejo —
Levanté la mirada, podía ver todo como si de una película pornografíca se tratara, mis manos en el lavabo, mis pechos rebotando al compás de sus embestidas, mi Amo cogiendome y viendo mi rostro en el espejo, mi rostro... Mi cara formaba una muñeca que lo único que demostraba era cuánto placer provocaba al follarme como lo hacía, sin freno, sin reparo, sin oportunidad de pensar en siquiera decir que no, pude escuchar el golpe en mi culo antes de sentirlo, sentí como escocio mi piel y podía jurar que estaba rojo desde el primer golpe, una lluvia de nalgadas en mi trasero me hicieron comenzar a gritar aún así no se detuvo, podía sentir su polla hasta el fondo de mi coño y por como se aferraba a mi sabía que no tardaría en llegar al orgasmo
— eres una puta... Mi puta personal zorrita — su voz era más ronca — sabemos que te encanta ser tratada de esta forma, te gusta el que pueda hacer contigo lo que desee no es cierto? —
Salió de mi coño y me hizo arrodillarme, seguramente se vendría nuevamente en mi cara, su semen ya seco seguía en mi rostro, me hizo abrir la boca y sentí su erección entrar entre mis labios, sentí algo caliente y espeso golpear en el interior de mi boca
— muéstrame — se inclino cerca de mi rostro, abrí la boca mostrándole su semen caliente en mi boca, lo siguiente que hizo me calentó aún más, sentí sus labios chocar con los míos, su lengua se aventuró dentro de mi boca, senti la lengua cerca de donde estaba ese líquido blanco, tomo un poco con la lengua y profundizó más el momento, era un beso bastante intenso, sabia que a él le gustaba aunque no lo hacía tan seguido, su sabor quedó en nuestras bocas y nuestros labios bastante lubricados
— Gracias Amo — susurré cuando recobre el aliento
— vamos a darte un baño zorrita, te necesito lista para mis amigos —abrio la ducha y me hizo entrar cuando el agua estuvo perfecta en temperatura
— Amo, puede su zorra preguntar si es el Amo Darius quien viene —
— toma — me entrego la esponja y el jabón, eso indicaba que quería que lo bañara, por lo que después de enjabonar la esponja fui lavando su cuerpo con sumo cuidado — viene Darius, obviamente Lorena, Elizabeth y Kate, aparte dos amigos más con sus respectivas parejas —
Llegué a dónde estaba su verga, yo me encontraba de rodillas pues lavaba sus pies, su erección había disminuido pero aún había rastros de ella
— te gusta lo que ves? —
— lo siento Amo — dije apartando la vista de su verga, para concentrarme en lo que restaba de su piel
— haz Sido una zorra muy complaciente — me hizo una seña para ponerme de pie — tu castigo será removido — mi corazón comenzó a latir con fuerza, me sentía la sumisa más dichosa al escúcharlo decir aquello
— gracias Amo — el comenzó ahora a bañarme, deje mis manos en la pared y sentí sus manos recorrer mi piel mojada
— relajada, vamos a darte una ducha en ese lindo culito para dejarte lista para mis amigos, quiero ver cómo te follan zorra — mi coño se humedecido al oírle decir aquello
Llevaba la manguerita de la ducha hacia mi, la introdujo en mi culo, Sentí el agua tibia entrar en mi interior, me hizo ir a la taza del baño para que saliera todo de mi interior, repitió el proceso hasta que el agua salió limpia
— estás lista — salió de la ducha para que yo ordenará un poco el baño, al salir el ya estaba vestido con unos jeans y una camisa casual, yo solo debía colocar mis accesorios — llegaron — menciono cuando el timbre de la casa sonó — te quiero abajo en dos minutos —
Salió de la habitación, coloque mi collar, mi plug de cola de zorra y fui hacia las escaleras
— aquí viene mi zorra — dijo mi Amo señalandome cuando bajaba
— si ya teníamos el gusto — mire quien había dicho aquello, era nada más y nada menos que Carlo y Dominic, los hombres a los que mi Amo me había vendido cuál puta — hola putita, gusto en verte de nuevo —

Comentarios
Publicar un comentario