Por fin estábamos en casa, después de pasar unas largas vacaciones con Darius y Lorena
— desempacas mañana cachorro — ordenó Sara mientras me hacía soltar las maletas en un rincón de la habitación
— si señora —
La vi desnudarse en dirección al baño que estaba en la habitación, su ropa la dejo caer donde fuese pues ya sabía yo que tenia que recogerla y dejarla en el cesto
Tomé su pantalón, sus calcetines, sus tenis deportivos seguido de su blusa, bragas y sostén, los deje en el cesto de ropa y sus tenis en el armario
Abrió las llaves de la ducha y dejó que corriera el agua para que el agua caliente saliera
— como lo pasaste en casa de Darius y Lorena? —
— bien señora — no era mentira, habían sido unas vacaciones bastante buenas, ellos me habían parecido una pareja bastante agradable
Entro a la ducha y dejó que el agua mojara su piel, tomo un poco de shampoo y comenzó a lavar su cabello
— bañate conmigo Luke — ordenó haciéndome espacio
Quite mi ropa y entre, ya saliendo la recogería del suelo, deje que el agua también mojara mi piel y mi cabello
— dulce y bello cachorrito — mencionó cuándo su mano tocó mi verga que hasta entonces estaba dormida
— si señora — espere alguna indicación pero está no llego, solo comenzó a frotar mi polla lentamente
— quieres jugar cachorro? — preguntó
— siempre señora — admití sintiendo como mi erección comenzaba a crecer
— lávate bien cachorro —
Terminamos de bañarnos sin más interacción que su mano tocando mi verga para no perder firmeza
Salí yo primero, me seque el cuerpo y después tome su toalla para secarla
Me puse de rodillas y comencé a secar su piel con toques suaves absorbiendo toda el agua
Una vez que terminamos colgué la toalla en el tubo que estaba en el baño, más tarde las meteríamos a la secadora
En la habitación ambos quedamos desnudos, no hacía falta vestirnos
La vi sentarse en un pequeño sillón individual ue teníamos en la habitación
— ven aquí cachorrito — ordenó señalando justo entre sus piernas
me arrodillé y después baje las manos al piso para ir en cuatro
— buen chico — acaricio mi cabello en cuanto llegue como a cualquier animal que hace una gracia
En lugar de ofenderme hizo que mi verga se pusiera aún más dura
— vas a ser un buen cachorro? — preguntó haciéndome verla
— si señora — asentí
— quédate ahí — ordenó levantando un dedo en indicación de quieto
Se me perdió de mi campo de visión, escuché ue abría cajones, seguramente los que tenían nuestros juguetes
Vi como una ball gag se quedó justo frente a mi boca
— abre — en cuanto abrí mi boca la hizo encajar en ella y después atarla justo en mi nuca
Era algo estorbosa por qué me impedía hablar, pasar saliva y cerrar la boca
— manos en la espalda — ordenó Sara mientras aún seguía fuera de mi campo de visión
En cuanto lleve ambas a la espalda me sujeto primero una y después la otra a un par de esposas que estaban conectadas mediante una tira que recorría mi espalda hasta la mordaza de mi boca
— te gusta estar asi? —
Ahora estaba de rodillas, amordazado y con las manos en la espalda totalmente vulnerable ante Sara
Asentí sintiendo como hasta ese movimiento era limitado por el modo en que mis manos tiraban de la mordaza
Sara se volvió a sentar frente a mi, la vi con un anillo de silicón algo pequeño
Tanto mi verga y mis bolas las paso por el anillo dejándome bastante ajustado, la sensación era extraña pero placentera
Aferro mi polla con su mano derecha, en la izquierda tenía un pequeño frasco de lubricante
Un aceite que servía para eso o al menos esa era su consistencia, tenía un sabor y olor ligero a fresa
Después de vaciar unas cuantas gotas sobre mi verga comenzó a deslizar su mano
Me masturbaba de una forma lenta y casi sin presión, solo frotandola muy débilmente, aún así la sensación era bastante agradable, aunque sabía que no me vendría asi
— de pie cachorro — obedecí, me puse de pie con ella aún sujetando mi verga
De pronto vi como su rostro fue justo a mi verga, sus labios atraparon la punta
Sentí su lengua recorrerla haciendo círculos, podía sentir su calor y su saliva mojando mi polla
Embesti su boca muy levemente, pensé por un segundo que no lo había notado pero obvio que si
— quieto cachorro inquieto — ordenó dando una palmada bastante fuerte en mi polla, me tomo por sorpresa y di un gran respingo que hizo bambolear mi verga antes de ser nuevamente atrapada por su mano
"lo lamento señora" al menos eso quise decir por qué realmente no se me había entendido absolutamente nada con la gran bola en mi boca
— que dijiste cachorro? — regunto nuevamente azotando está vez mis bolas que destacaban con aquel anillo que las mantenía aferradas junto a mi verga
" Lo lamento señora" repetí inútilmente, se había entendido exactamente lo mismo que la primera vez, nada
— tonto cachorro inútil — cada palabra fue acompañada de un palmetazo en mi verga
Comencé a quejarme, mi boca al estar forzada a estar abierta causaba más ruido
Su boca nuevamente atrapó mi polla, está vez la llevo hasta el fondo, pude sentir su garganta con la punta de mi verga, sentí aquella contracción en reflejo a la profundidad que había alcanzado
Deseaba mucho moverme, follar su boca pero debía estar quieto
Mi verga entraba y salía al ritmo que ella quería, la tortura más grande era cuando sus labios tocaban la base de mi verga y ahí se quedaba durante un par de segundos, justo cuando aquel reflejo llegaba
Sacaba mi verga llena de saliva y la masturbaba un par de segundos para volver a hacer lo mismo
— deseas usar está verga para follarme cachorro? — pregunto jugueteando con ella
" Si señora" respondí si es que a eso se le podía llamar respuesta pues ni yo entendía lo que salía de mi boca
— dilo cachorro, dime qué deseas follarme — su mano soltó mi verga y se dirigió a su coño
La vi separar los labios de su coño muy lentamente mostrándome
— deseas meter tu verga en mi coño cachorro? —
Asentí y en respuesta obtuve un palmetazo en mis bolas
— responde — ordenó, aunque no me entendía ella disfrutaba de oírme hablar o al menos intentarlo
" Si señora"
La vi levantarse, no sabía si debía seguirla por lo que me quedé quieto
— da la vuelta cachorrito —
Estaba de pie por lo que solo gire sobre mis talones, estaba en la cama, tumbada boca abajo, con las piernas cerradas y solo una almohada debajo de su pelvis que causaba que tuviera un poco más levantado el trasero
— follame cachorro, méteme tu verga y follame — ordenó
Me acerque a la cama, subí de rodillas aún maniatado
Mi verga estaba dura y lista para entrar en ella pero sin las manos era complicado por no decir imposible
Intenté dirigir mi verga a su coño pero no podía manipular el que entrara en la dirección correcta
— que pasa cachorro? No quieres follarme? —
" Si señora, si quiero" respondí desesperado, meter mi verga era imposible sin mis manos que la llevarán a su coño
— entonces follame Luke, metemela o te dejare enjaulado más que la última vez —
La última vez habían sido un par de meses y no quería más tiempo
Intentaba inútilmente entrar en su coño, no podía, lo lograría hacerlo sin mis manos
" Por favor señora"
— que pasa cachorro? No puedes? — pregunto Sara, la vi darse la vuelta quedando boca arriba
Sería mucho más fácil cuando abrió las piernas invitandome a follarla
Pude ver su coño mojado, ese cálido y húmedo coño provocando a mi verga
— es lo más que pienso ayudarte cachorro, ahora follame con tu patética e inútil polla si no quieres que te ponga un arnés y te haga follarme solo con el —
Avance de rodillas, en esa posición era mucho más fácil controlar mi polla, con las piernas abiertas era más sencillo, el acceso en esa posición era perfecto
La punta de mi verga tocó su coño, estaba lubricado y listo para ser follado
Moví mi cadera hacia el frente y después hacia atrás, en un va y ven lento
Podía sentir el calor de su coño rodeando mi verga
Sentía como entraba y salía mientras mis manos seguían atadas, mi boca amordazada
Todo la fuerza estaba en mis piernas y mi espalda que me hacían no perder el equilibrio
— así cachorro — la escuché gemir, comenzaba a disfrutarlo al igual que yo
Mis caderas eran las que tomaron el ritmo, mis manos las movía con desesperación tras mi espalda
El oírla gemir, jadear mientras daba leves gritos me hacía ponerme aún más duro
— te gusta cachorro — pregunto mirandome
" Si señora"
— quieres tocarme... No es cierto? — preguntó llevando sus manos a sus pechos
" Si señora"
— Sabes que no debes correrte dentro de mi verdad cachorro? —
" Si señora, lo sé"
Sus manos jugueteaban con sus pechos, sus dedos apretaban sus pezones
— quieres seguir follandome? —
" Si señora"
— ya te cansaste cachorro? —
"No señora"
— no pares cachorro, follame — ordenó
Mis embestidas eran duras, podía oír su piel y mi piel chocar
Sus tetas entre sus manos rebotaban al mismo ritmo
— quisieras tener mis tetas entre tus manos? — pregunto mostrándome como jugaba con ellas
" Si señora" asentí desesperado
Mi verga estaba dura, muy cerca del climax, sus provocaciones y su coño aferrándome no ayudaban
"Por favor" suplique inútilmente pues no se entendía prácticamente nada
— que pasa cachorro? —
" Por favor" repetí sin detenerme
— no pares hasta que yo lo ordené —
Su mano bajo en dirección a su clítoris, lo frotaba mientras aún la embestir
— quieres tocarme no es cierto cachorro? —
Asentí desesperado, jadeaba y gemía sin freno, el sonido que emanaba de mi boca era bastante escandaloso pues la bola en mi boca lo intensificaba
— estás desesperado por tocarme, cierto cachorro? — preguntó jugueteando con sus pezones, tirando de ellos
" Si señora" mis caderas lo daban todo, me ardían las piernas, sentía que temblaban pero el verla me hacía querer seguir, no detenerme
Su cara disfrutándolo era lo que me impulsaba a dar una embestida más y otra y otra
— vamos cachorro no te detengas — ordenó Sara mientras sostenia la mirada
Podía sentir como la saliva acumulada en mi boca y que me era imposible tragar salía entre mis labios y aquella bola que bloqueaba mi capacidad de decirle lo mucho que la deseaba, lo mucho que deseaba poder tocarla, decirle lo jodidamente atractiva que se veía o incluso solo suplicar por venirme dentro de ella
Mi verga estaba dura, sentía que estaba a unas cuantas embestidas más de vaciarme dentro de ella
" Por favor... Por favor..."
— que dices Cachorro? —
" Por favor... Por favor..."
— por favor que? cachorro — sabía que a pesar de no entenderse mucho, comprendia lo suficiente para darse cuenta que había comenzado a suplicar
" Por favor... Por favor..."
Quería detenerme, sabía que si no lo hacia no podía controlarme pero a la vez solo ansiaba más y más de ella, de hundirme en su coño una vez más, de sentir lo húmeda, caliente y deseosa de ser follada por mi
" Por favor... Puedo..."
— que cachorro? —
" Me voy a venir... Me voy a venir..." Mis jadeos, mi respiración agitada, mis ansias ante la sensación abrumadora de mi verga rosando dentro de su coño eran desesperantes
" Puedo?... Puedo?... Señora por favor... Por favor..."
— no cachorro, no quiero tu semen ensuciandome —
Mis jadeos y gemidos se transformaron casi en gritos de suplica, mis manos desesperadas luchando inútilmente de soltarse y mi verga a nada de venirse
— en cuanto te vayas a venir cachorro sales de mi coño, entendido? — seguir embistiendola un par de segundos más, a mi ritmo, a mi cansancio que me hacía seguir a pesar de estar exhausto
Había dejado de ser un acto de placer para convertirse en una urgencia violenta, casi dolorosa, un ansia salvaje que no atendía a razones
Cuando el momento me alcanzó, no quise cerrar los ojos, quería grabarme su mirada
Traté de frenarlo, juro que intenté contenerme un segundo más, pero la sensación de perder el control solo acelersbs más lo inevitable, cada músculo de mi cuerpo se tenso al límite cuando saque mi verga de su interior pues sabía que sucederia
Deje de sentir esa estimulación, esa fricción o roce en mi verga en su interior
Cuando el límite me sobrepasó, no hubo delicadeza, me vacié con una fuerza que me dejó sin aliento, en ráfagas torpes y convulsivas
Podía ver cómo la "ensuciaba" con mi semen
Fueron espasmos violentos que recorrieron mi cuerpo mientras salía un gemido desde el fondo de mi garganta que sonaba más a súplica que a triunfó
Mi orgasmo a pesar de tenerlo fue mínimo pues al no tener más estimulación salió muy poco de mi semen
Me quedé temblando, con los dientes apretados a aquella bola en mi boca y el corazón a todo lo que podía
— que buen chico —
Mi verga aún convulsionaba pero mi orgasmo había sido arruinado
— te gustó? — pregunto apartando la bola de mi boca bajandola a mi cuello, pero aún dejándome atado de las manos
— Si señora — admití, estaba sensible de mi polla, pude notarlo cuando su mano comenzó a tocarme de nuevo
— quieto cachorro inquieto, recuestate que aún no hemos acabado —
Comentarios
Publicar un comentario