50. D. & L. Club Nyx (Parte 3)

 

Algo en ellas me hizo sentirme intimidada, eran imponentes a su manera aún cuando venían platicando tan tranquilas en dirección a mi

Quien iba al centro era una mujer bastante mayor seguida a su derecha de una rubia con cara de pocos amigos y una morena alta que se veía mas intimidante que cualquiera al menos físicamente

Yo seguía rendida, recuperando el aliento y descansando un poco en la misma posición en la que me habían dejado, estaba agotada físicamente de una forma nunca antes experimentada a pesar de las muchas cosas que había hecho con Darius y sus amigos aunque a decir verdad nunca había sido follada por tantos hombres

De solo pensar en el modo en el que me usaron, como tomaron cada parte de mi cuerpo usándolo solo para su placer, jugaría que aún podía sentir sus miembros en mi coño, mi culo ser fuertemente usado para su placer únicamente y el semen aún en el fondo de mi garganta mientras que mi respiración demostraba lo agitada que aún estaba

Mis piernas seguían temblando aún con vestigios de los muchos orgasmos que habían recorrido mi cuerpo, me sentía usada pero no en una forma que me fuera desagradable, al contrario, me sentía en otro nivel de sumisión y entrega después de esto, el saber que cada hombre que me había follado lo había visto Darius usando a su puta me calentaba

En los años que tenía con Darius no habiamos llegado a esto, si había hecho escenas públicas en Qadesh o con amigos pero jamás a este nivel de sumisión y superioridad por parte de el

El que me mostrará a qué punto podía llegar y dejarme ver qué tanta entrega podía yo tener a su voluntad, el enseñarme que yo disfrutaba de esto, que yo lo aceptaba y me doblegaba a el como Amo

No sabía dónde estaba, no estaba en mi campo de visión pero sabía que jamás se apartaba de mi lado siempre atento a lo que me hacían

Las mujeres pagaron a Ander por mi, podía ver el gran fajo de dinero que aquel hombre estaba juntando a expensas de mi cuerpo, eso también era nuevo, el saber que me estaban vendiendo y que quien pagaba tenía derecho a usarme para su placer, el me había convertido en una puta en lo más explícito de la palabra hacia que mi coño se humedeciera de nuevo

Las mujeres fueron hacia donde estaban algunas fustas, varas y latigos, ví como recorrían con sus dedos todos aquellos artefactos, me concentre en el bullicio de los que admiraban el espectáculo

Podía escuchar y ver como algunos reían, hablaban mientras que otros más follaban a sus sumisos o algún otro que les prestasen para calmar ese deseo de dominio, usaban uno o todos sus agujeros disponibles

— Darren — llamo la mujer mayor llamando mi atención, por lo que lleve mi vista hacia ella, venía en mi dirección jugando con una fusta de tiras en el aire

— que sucede Alice? — pregunto una voz de hombre, lo ubique en mi campo de vision, sentado en un sofá individual de tela negra, tenía un vaso con hielos y alguna bebida color ambar

— ya que tú inútil mascota no sirvió para follarse a la chica y apenas y logró tener una erección... — escuché a la multitud reir mientras las miradas iban al sumiso que estaba a un lado del tal Darren luchando por quizá controlar su orgasmo pues el hombre masturbaba al chico con su mano libre

— a mi niño no le gustan las chicas pero si que recibe la verga de papi con mucho entusiasmo, no es así? — al terminar su pregunta le dió un gran golpe a su polla que la hizo bailotear de un lado a otro y que hizo respingar al chico encogiéndose ante el repentino dolor

— si papi — respondió apenas audible pues tenía la boca ocupada sosteniendo la jaula que había estado en su polla

— y tu recibes su diminuta verga Darren? — pregunto algún Amo burlándose del hombre que seguía jugando con la polla del chico mientras surcaban lágrimas de desesperación quizá a tanta sensibilidad y que ya llevaba un buen rato frotando la polla del chico

— que dices si lo envias aqui a qué nos asista, te prometo no apartarlo mucho tiempo de tu lado — dijo la mujer sin prestarme la más mínima atención a pesar de estar a un lado mio

Las otras dos mujeres por su lado platicaban sobre algo que no alcanzaba a escuchar mientras tomaban diferentes objetos para usarlos conmigo seguramente

— mi niño hará lo que tú pidas Alice, solo no tiene permitido correrse — respondió al mismo tiempo que hacia una señal a su chico que fuese con ella, no sin antes darle una palmada nuevamente en la polla que el se había encargado de dejar dura

Me di cuenta que el chico estaba ansioso por encontrar la liberación de su polla y que llevaba en su culo un plug del que pendia una cadena de la base hasta el asa que sujetaba Darren en la mano

Nunca había visto a alguien que usará otra forma de traer encadenado a su sumiso, pues normalmente se usaba el collar con correa

La tal Alice tenía aproximadamente unos sesenta pero tenia una figura casi perfecta aparte de demostrar que tenía todo bajo control, no sabía si tenía algún sumiso o sumisa, o quizá acudía sola para jugar con los de los demás

— Alguna idea Alice? — pregunto la mujer de color ignorandome por completo tal cual lo había hecho su amiga

— unas cuantas pero digamos Raina que no es muy atractivo ver y usar a la chica con tantos... Fluidos sobre ella, por lo que el juguete de Darren la limpiará para nosotros y después podremos hacer que está niña suplique por sus orgasmos y un par de azotes —

Seguramente daba una imagen bastante interesante, pensé en lo que ellas estaban viendo al observarme, una chica desnuda hecha un ovillo recostada en el la cama hecha de sofás repleta del semen caliente de todos los hombres que me habían usado, tanto sobre mi como dentro de mi ese líquido blanquecino me marcaba como una propiedad, como un objeto o juguete que su único fin era satisfacer a todos aquellos que gastaban su dinero para poder cogerme

— ven aquí chico, veo que tu polla despierta solo con el trato rudo de tu Amo pero no planeo usar tu verga — la mayor de las tres hablo tirando de las bolas del chico lo que lo hizo caminar de puntas y acelerar el paso

En cuanto el chico se acercó lo suficiente lo tomo del cabello y lo hizo caer de rodillas cerca de mi, se veía joven, bastante, no aparentaba más de veinte o máximo veintidós años

— utiliza solo tu lengua y limpia a la chica, no quiero ni un solo rastro de semen en ella o le diré a tu Amo que me deje castigarte —

El chico se acercó a mi rostro, primero limpio mis mejillas, seguido de la comisura de los labios, saboreaba cada gota que recogía dejando solo un rastro de saliva sobre mi piel

— vamos chico no tenemos todo el día — bajo a mis pechos dando grandes lamidas llenando su lengua de aquel fluido para después tragarlo, sentí como chupaba mis pezones, no era nada sexual pero aún así no pude evitar gemir pues estos estaban sensibles después de ser tratados tan rudamente por los hombres que recuperaban el aliento en sus lugares y estaban atentos a lo que me harían estás mujeres

Cuando la rubia lo incito a apresurarse dando unos cuantos golpes con una vara en su trasero el chico lo hizo aún más rápido, ella por su parte se encargo de quitar gran parte de su ropa

En mi cabeza era algo extraño pero a pesar de que tanto Amos como Amas estuviesen desnudos aún así seguían demostrando ese nivel de superioridad a diferencia de nosotros como sumisos

Las otras dos mujeres le siguieron quedando las tres solo en tacones, sostén y ropa interior

La rubia que aún no tenía nombre se acercó a mi y para llamar mi atención me dió un par de golpes en las piernas con la misma vara pero alguien hablo antes que ella

— deja que mi cachorro le ayude al sumiso de Darren — esa voz la reconoceria dónde fuese, era Sara, no sabía dónde estaba pero de pronto ví aparecer a Luke que al igual que el otro comenzó a limpiar todo rastro de fluidos de mi piel

— tu chico es muy lindo Sara — grito el tal Darren

— pero bien lo dijiste, es mi cachorro, así que quedate con el tuyo y aleja tus deseos de lo que es mío — anuncio Sara

Mi atención fue requerida con la rubia cuando me azotó nuevamente para que me concentrará en ella

— espero y sepas hacer bien tu trabajo puta por qué pague mucho dinero por usar al juguete de Darius — todos decían lo mismo, que esperaban que su dinero fuese gastado con provecho y no decepcionarse de mi

La rubia después de quitar sus bragas dejo mi cabeza entre sus piernas mientras ella prácticamente se sentaba en mi cara dejando su coño a la altura perfecta de mi boca

No tuvo que decir más, mi lengua comenzó a recorrer sus pliegues sintiendo lo húmeda que estaba, su clítoris fue facil de encontrar el cual recibía toda mi atención

Chupaba y lamía su coño, recorría cada punto sintiendo y degustando su sabor salado en mi lengua, sentí como aferraba mi cabello para evitar que me moviese o que dejara de hacerle un oral

Podía sentir como se frotaba en mi rostro, a pesar de eso no hacía el mayor ruido por lo que no sabía realmente si estaba haciéndolo bien pues en la mayoría de las ocasiones ellas mostraban si les gustaba lo que les hacia

— que acaso nunca te han enseñado a comer un coño como es debido puta? — pregunto irritada frotándose con fuerza y descaro en toda mi cara, sentía su humedad permitiéndole deslizarse sobre mi rostro

A su vez podia sentir la lengua de alguno de los chicos surcando mi piel limpiando a su paso todo rastro de los hombres que me habían usado, uno estaba en mis muslos donde se encargó de limpiar mi coño y mi culo con su lengua habilidosa a la par que el otro limpiaba mi vientre lo que me hacía retorcerme bajo la mujer que seguía masturbándose conmigo

— vean al juguete de Darren, en cuanto se acercó a el coño de la chica su polla dejo de estar dura — algunos asistentes parecían divertirse pues rieron

— largo de aquí niño, quizá tu Amo te encuentre un trabajo más útil — ordeno Alice apartando al chico que lamía mi vientre

— y ve a este chico, quizá si la zorra no nos llena podríamos jugar con el, ve como lame el coño de esta puta —

— ni lo sueñes Alice, es mi cachorro y estará ocupado — anuncio Sara antes de dejar de sentir aquella lengua entre mis pliegues

— déjala respirar Hanna — menciono Raina, la mujer rubia le hizo caso pues se apartó de mi rostro dejándome ver nuevamente todo lo que me rodeaba, solo estaban las tres chicas y ni una señal de Luke por lo que supuse estaría junto a Sara

— la puta siquiera sabe en verdad como satisfacerme y es tan inútil como se podría esperar si fue entrenada por Darius — menciono Hanna

En un abrir y cerrar de ojos las tres mujeres estaban sobre mi, Alice y Hanna se recostaron a un lado mio, acercando sus rostros a mis pechos, mientras que Raina se colocó justo entre mis piernas

Casi al mismo tiempo mis pezones fueron capturados por los dientes de las dos mujeres, sentía como comenzaron a chuparlos, succionaban con ímpetu y causaban que dolieran aunque eso me iba excitando más y más

Cada una aferraba mi pecho con sus manos, sus labios húmedos por la saliva que dejaban besaban mis pezones y su lengua era muy buena provocando en movimientos rápidos que mis pezones se pusieran duros

Era una muy buena vista la que tenía de esas dos mujeres dándole toda su atención a mi cuerpo que estaba más que receptivo

Sentí como una lengua recorrió mis pliegues desde mi clítoris haciendo círculos lentos que me hicieron incorporarme ante la sensibilidad de mi cuerpo, hasta justo la entrada de mi coño

— la puta está muy sensible — puntualizó Hanna antes de volver a tomar mi pezón izquierdo y yo solo seguia sintiendo la lengua de Raina en mi coño

No tarde mucho en sentir esa oleada de calor que recorrió mi cuerpo partiendo de mi coño y avanzando con fuerza por el resto de mi cuerpo, la sensación era muy fuerte pues Raina no paro en ningún momento

Podía sentir como mis lágrimas recorrían mis mejillas al seguir siendo torturada con esa lengua entre mis piernas

— veamos si me puede dar otro más — Raina no se detuvo más que para decir aquello, sentí como seguía su lengua en mi clítoris, cada roce, cada movimiento intensificaba mis lágrimas y mi placer

Mis jadeos, mis gemidos y gritos ante tantas sensaciones hacían que las tres mujeres se centrarn aún más en causarlos

No tarde mucho en volver a sentir ese calor recorrer mi cuerpo entero mientras las tres mujeres no se detenían en lo absoluto

Al mismo tiempo mi cuerpo fue dejado de lado y las tres se pusieron de pie, sentía mis piernas temblar, mis lágrimas me impedian ver con total claridad y mi cuerpo estaba muy sensible

Al recuperarme un poco pude ver a la mujer llamada Raina usando un arnés con una verga de silicón bastante grande y muy realista de un color negro que concordaba bastante con su piel, se acercó a mi con una sonrisa mostrando su dentadura perfectamente blanca

— alguna vez ha usado tu coño una mujer? — me limite a asentir, Sara, Elizabeth y un par más lo habían hecho pero con cada una era diferente

— yo pienso comprobar lo que dijo Hanna sobre esta chica — la mujer que hasta el momento controlaba todo se aproximó a mi, pensé que ocuparía el lugar de Hanna pero en su lugar se sentó para después recostarse y abrir las piernas justo enfrente de mi rostro

Me hizo una seña para acercarme a ella, me coloque entre sus piernas en cuatro aún temblando, mientras ella prácticamente me estaba invitando a jugar con mi boca en su coño

— espero y sepas que hacer putita por qué si no habré gastado en vano mi dinero y tú trasero pagará las consecuencias —

Mi rostro fue lentamente a entre sus muslos, mi lengua salió lentamente de mi boca y recorrió su coño que tenía una ligera capa de bello canoso, me abrí paso entre sus pliegues separando sus labios para tener un mejor acceso a ella

Podía oírla jadear, contener unos cuantos gemidos apretando los labios, una de sus manos fue a mi cabeza sujetándola mientras que la otra jugaba con sus pechos

Raina aprovecho aquella posición para colocarse detrás de mi, sentí como el miembro de silicón comenzó a frotarse en mis pliegues empapándose de fluidos

Un par de dedos fueron introducidos en mi coño, podía sentir que entraron sin dificultad al estar sumamente mojada y seguramente aún con residuos de semen

Podía sentir como aquellos dedos me follaban, entraban y salían mientras mi boca seguía enfocada en complacer a Alice

Un tercer dedo acompaño a los otros dos a mi interior abriéndome más, la vara eléctrica hizo contacto con mi piel, mis pechos fueron los afectados sintiendo los pequeños toques que me hicieron respingar y retorcerme en un inútil intentó de alejarme

Alice gemía al igual que yo, ella me alentaba a seguir y era menos estricta que Hanna, los dedos de Raina eran ahora cuatro y cada vez intentaba entrar más en mi coño, sabía lo que buscaba y no tardaría en hacerlo

Mientras que Hanna se divertía con aquella vara tocando mi piel la cual causaba pequeños toques al tener contacto con mi piel, en mis pechos, mi espalda e incluso la piel al rededor de mi entrada más estrecha cosa que me hacía gimotear y moverme más

— la perra tiene el coño listo para mi — anuncio Raina para los presentes antes de hacer entrar toda su mano en mi interior, no fue brusco pero sentí la intromisión que me hizo gemir con fuerza

Mi boca al estar ocupada solo produjo vibración sobre el coño de Alice que se retorció bajo de mi acercando más sus caderas a mi rostro

Podía sentir entrar y salir la mano de Raina, no era para nada doloroso, solo extraño pues nunca había sentido un fisting y era algo curioso el sentirse llena de esa forma

Su mano libre se encargaba de azotar mi trasero mientras que la otra entraba y salía de mi coño ahora con una facilidad asombrosa mientras que mis gemidos eran quizá alarmantes de lo fuerte que salían de mi

— te gusta? — pregunto Raina, solo moví mi cabeza en una afirmación mientras que la mujer tras de mi azotaba mis nalgas y seguía follandome de aquella forma

Su mano fue de pronto sustituida por aquella verga de silicón, sentí como de una estocada se introdujo en mi coño

La mujer que aferraba mis caderas no detenía sus embestidas en ningún momento, cada vez eran más fuertes, más rápidas, podía sentir como azotaba mis nalgas con sus manos sin parar en ningún momento

Alice gimió escandalosamente mientras el climax llegaba con fuerza en su cuerpo, sentí como su cuerpo temblaba ante su orgasmo, a pesar de esto nunca me pidió alejarme de ella por lo que seguí

Hanna disfrutaba de aquella vara tocando mi piel y Raina no paraba de azotar me y follarme, estás tres mujeres exigían más de mi que todos los hombres que me habían usado hacia un rato

Cada vez los azotes eran más fuertes, más seguidos y seguramente mi trasero estaba de un buen tono rojizo pero no paraban, ninguna de las tres

Mis lágrimas era otra cosa que no paraba a pesar de que no eran de dolor, solo eran muchas cosas que salían totalmente de mis manos y mi sensibilidad que estaba a flor de piel

Unos dedos aferraron mi cabello tirando de el, era Raina que me aferraba atrayendome más y más a ella en cada estocada

De la nada nuevamente todas se alejaron de mi, lo cual provocó que me sintiese vacía, no sabía si debía momerme por lo que solo relaje los músculos de mi cuerpo quedándome en la misma posición en la que me dejaron, no tarde mucho en ser tomada del cabello por alguien que inclino mi cabeza y me llevo hacia un armatoste que sujetaría mi cuerpo impidiendome moverme y dejándome expuesta totalmente, mis piernas apenas y lograban sostenerme, aún así llegué a aquel aparato

Me hizo subir en el para sujetar mi cuello, fue cuando ví que era Sara, así que ella también había pagado por mi

— hola gatita, veo que te lo pasas muy bien — su voz era un susurro para que fuese una conversación entre solo nosotras

— si señora — respondí bastante adormilada debido al agotamiento

— recuerdas tu palabra? — solo asentí, la verdad era que no quería usarla, a pesar de todo lo intenso que me estaban haciendo me gustaba y mi cuerpo demostraba cuánto me exitaba todo esto

— tu amo solo me envió a decirte que está sumamente orgulloso de ti pequeña gatita y recordarte que tú palabra la puedes usar en cualquier momento y yo quería venir y no perderme de la diversión de usarte aunque también te tengo en casa — me guiño un ojo antes de seguir atandome

— Sara toda tuya — dijo Alice alejándose de nosotros y llegando con un sumiso que en cuando ella se sentó se colocó a sus pies para que pudiese subirlos sobre el

Hanna siguió a Alice, a decir verdad parecía que se movía detrás de ella siempre o que hacía exactamente lo mismo que la otra mujer

Solo quedaban Sara y Raina, la amiga de Darius comenzó a azotarme con solo la mano en los muslos y mi coño con golpes firmes y certeros, Raina estaba sujetando una vela encendida sobre mi aguardando a qué las gotas de cera cubrieran mi piel

Mis ojos estaban cansados, me sentía sumamente agotada pero a su vez cada azote me hacía despertar y a su vez disfrutaba del ardor sobre mi piel ante la caída de la cera caliente en mis pezones, mi vientre, mi coño y en cuanto dejo caer unas cuantas gotas en mi clítoris un orgasmo me hizo quedar casi inconsciente de lo fuerte y diferente que había sido a todos los demás

Un rostro familiar apareció en mi campo de visión, un rostro que no quería ver, un rostro de la única persona que en verdad me generaba conflicto y la cual no quería cerca mio

— arena — dije mirando a Sara pero antes de siquiera completar la palabra ya estaba Darius soltandome de aquellas ataduras

— pero si pague por ella, igual que el resto — dijo la pelirroja

— te devolverán tu dinero, sabes que no te quiero cerca de ella y de mi — Darius me cubrió con su saco dejándome sentada e interponirndose entre ambas

— pero mi dinero vale lo mismo que el de los demás —

— no para mí — le respondío para después ver a Andel — eso es todo — anuncio Darius

— parece que eso es todo damas y caballeros — anuncio el hombre que me había anunciado y vendido

Se aproximó a nosotros, le tendió el anillo de matrimonio a Darius y este se lo coloco en el dedo nuevamente

— gracias —

— gracias Darius, un muy buen espectáculo, bien decías que tú esposa no nos iba a decepcionar — tomo el dinero y se lo entrego a Darius

— es de ella...— me señaló para que el hombre me diese el dinero a mi

— no tengo donde guardarlo — me sonreí un poco y aproveché para limpiar un par de lágrimas de mi rostro

— en ese caso yo lo guardo, nos vamos? — me preguntó guardando el dinero que al parecer me pertenecia

— Darius — le llamo Sara, me dejó un momento con Andel para hablar con ella

— y? Te divertiste? — el hombre cambio su expresión totalmente hacia mi, ya no me miraba como un pedazo de carne, ahora me veía como a una chica normal a pesar de todo lo que acababa de ocurrir

— si, bastante intenso y más de lo que esperaba a decir verdad —

— sabes que todo lo que te dije era parte del juego cierto? — a pesar de estar casi desnuda no me intento tocar y guardo en todo momento su distancia

— si lo sé, pero gracias por aclararlo — mire a Darius que a pesar de estar hablando con Sara en ningún momento me perdió de vista y menos a Elizabeth que no alejaba su vista de nosotros — lamento que esto arruinara la diversión —

— a decir verdad chica no faltaba mucho para que terminarás inconsciente así que mejor que vean que te vas por tu propio pie — me guiño un ojo

— cierto, aún así... —

— olvídalo, después haré que Darius te traiga y te folle la otra mitad — me imaginé el que volviese a pasar esto y me recorrió una sensación de adrenalina en el cuerpo

— no digo que pronto pero si puede volver a pasar... Podrías decirle que aún no paga lo que le debes — ahora era yo la que le guiñaba el ojo

— eres increíble mujer — se alejo cuando Darius volvió a mi lado

— vámonos, Sara y Luke se irán con nosotros —

Comentarios