36. D. & L. Confías en mí? (Parte 2)

 

Cerro la oficina con llave, estaba como si nada mientras yo estaba con mi ropa, sin bragas y aún bastante agitada por lo ocurrido hacia un momento, camine a un lado de el hasta el auto, subió sus cosas al maletero, me hizo subir las mías

— no ocuparas nada, solo dame tu teléfono —

— planeas secuestrarme y déjarme incomunicada? — pregunté dándole mi móvil

— no, pero no creo que lo quieras dejar en el auto y ya que tú estarás un poco ocupada a dónde vamos , me tomaré el atrevimiento de guardarlo en el bolsillo — lo guardo en el pantalón y me acompaño a la puerta del copiloto, me ayudó a subir y fue el a su lugar

Al momento de subir pude sentir entre mis piernas ese vacío y esa necesidad de terminar lo que había quedado a medias

— puedo saber a dónde vamos? — mi mano que estaba por tocarlo fue detenida

— primero cuida el como me hablas, el que estemos fuera de la oficina no cambia nada — apretaba mi muñeca — unicamente cuando estemos con alguien más me puedes hablar de esa forma —

— si Amo, lo lamento —

— reformula tu pregunta — soltó mi mano y la suya fue a mi pierna, comenzó a recorrerla al mismo tiempo que subía mi falda

— puedo saber a dónde vamos Amo? —

— es una sorpresa putita — sus dedos se aventuraron a mi entrepierna, ya que me había escondido la ropa interior tuvo acceso fácil a mi clitoris que estaba bastante sensible, sabía como tocarme para hacerme jadear, ansiar una caricia, un toque

— es verdad lo que me dijiste Dar... Amo — aclare la garganta y arregle la pregunta — es verdad todo lo que me dijo Amo? —

— sobre que? —

— sobre el grabarme y compartirme con Eric o más personas —

— te parecía que mentía o que estaba bromeando? — preguntó sin enojo, a veces parecía estar tan tranquilo al hablar que no se percibía ningun atisbo de emoción

Su rostro era serio pero con una ligera sonrisa quizá divertido de mi nulo conocimiento de esto

— no Amo, es solo que los vídeos... Yo... Si se llegasen a subir a algún lugar... Mi familia... Mi madre... Ella es... Jamás me lo perdonaría —

— primero que nada, antes de que sigas con eso de tu madre — se orillo en el camino y dejo el auto encendido pero en Parking — eres abogada, así que dime cómo te protegerias de algo así —

— quizá con... —

— quizá? — en esa palabra en verdad lo escuché irritado — algo tan importante no puedes decirme quiza... como lo harías? —

— con un acuerdo de confidencialidad Amo —

— entonces que te preocupa? —

— en verdad firmaría un acuerdo Amo? Uno sobre todo esto —

— si te hace estar más tranquila y hace que me permitas grabarte mientras te follo o te folla alguien más claro que sí — me guiño un ojo y volvió al camino

— Amo... —

— si? —

— compartirme con alguien más... Eso es correcto? —

— es correcto si tú así lo decides — me gustaba el que hablara tan tranquilo mientras jugaba entre mis pliegues y torturaba mi clitoris haciéndome jadear — jamás te haría hacer algo que no quisieras —

— gracias Amo — comenzaba a retorcerme en mi asiento, sentía pequeñas descargas desde mi clitoris al resto de mi cuerpo

— alguna vez lo has hecho? Follar con dos personas al mismo tiempo? — solo negué con la cabeza mientras mordía mis labios disfrutando de la sensación de sus dedos — y te gustaría probarlo? —

La verdad era que en mi cabeza estaban las palabras de mi puritana y conservadora madre, pero muy en el fondo de mi pasaba la imagen de el, de Darius follandome o viéndome follar y sonaba bastante atractiva la idea

— solo si me promete que si no me gusta puedo pararlo —

— nunca haríamos nada que no quieras... Recuérdalo, pero permitete probar las cosas antes de que digas que no — asenti sonriéndole, en parte tenía razón, no podía decir no a algo que no había probado

Se estaciono, me hizo bajar y me llevo a la entrada de lo que parecía un edificio común y corriente pero que ya una vez en su interior se leía en letras grandes y rojas como color neón "Qadesh Club"

— confías en mi? — preguntó tomando un antifaz de una caja

— si Amo — respondí un poco nerviosa

— entonces colócate esto y espera —

En cuanto me coloque el antifaz quedé completamente a oscuras, el quedar sin la posibilidad de ver, hacía que mis otros sentidos se agudizaran

Trate de buscar algún olor característico en el aire, podía jurar que olía a vainilla y quizá un poco a canela, no era ostigante pero si constante

Por otro lado se escuchaba un poco de música a lo lejos, era de ambiente pero con un toque sensual en el ritmo

— recuerdas tu palabra de seguridad? — escucharlo de pronto cerca de mi oido me hizo respingar

— si Amo —

— entonces deja de pensar y solo disfrútalo pequeña puta, se que te va a encantar lo que estás a punto de experimentar —

No volví a escuchar hablar a mi Amo pero me guiaba por la habitación, podía escuchar sus pasos detrás de mi mientras me sujetaba por los hombros llevándome

Sentí como subió mi vestido quitandomelo, ya que no use sostén y mis bragas el las tenía quede completamente desnuda, aunque no estaba haciendo frío sentí como mis pezones rápidamente se edurecieron

— te colocaré unos audífonos, por lo que no podrás escucharme, te amarrare pero siempre estaré aquí a tu lado entendido? —

— si Amo —

— no lo pienses, solo disfrútalo — fue lo último que le oí decir antes de que la música comenzará a sonar ensordeciendome

Subió mis manos y las ató con lo que parecían esposas pero no metálicas si no de cuero, como las correas de hacia un momento, me dejó extendida, siguió con los pies dejándome como una "X"

Sentí como sus manos recorrieron mi cuerpo, las deslizó por mis pechos acariciando mis pezones, bajo por mis caderas y llegó a mis nalgas

Sentí un azote, me permiti jadear y gritar ante tan abrupto trato

— Amo... — sabía que no recibiría respuesta o al menos no la escucharía

De pronto sentí como mis pezones fueron atrapados por algo que los mantenía presionados y sensibles, aún estaba ajustandolos cuando un segundo par de manos recorría mi trasero para después palmearlo con bastante fuerza

Estaba siendo usada por mi Amo y un segundo hombre? En qué momento esto estaba ocurriendo? Sería Eric? Después de todo fue el que había mencionado

En lugar de sentirme incomoda o querer detenerlos quería que siguieran, estaba siendo atendida por dos hombres que sabían perfectamente como tocarme

Uno de ellos jugaba con mis pezones aprisionados entre las pinzas, tiraba de ellos con la cadena que los unia, los retorcía y lo único que lograba en mi era sacar gemidos, jadeos y un par de súplicas además de que mi coño estaba aún más húmedo si es que eso era posible

Mientras el otro par de manos no dejaba de nalguarme, podía sentir el ardor en mi trasero, seguramente ya comenzaba a tornarse rojo, ambas manos impactaban al mismo tiempo

Podía sentir como mis fluidos caían entre mis piernas, jamás me había ocurrido algo parecido y no sabía que esto era posible

— Amo por favor.... — me gusta lo que estaba sintiendo pero deseaba más, deseaba ser follada, que me llenarán y acabarán con este tormento de quedar a medias

Un tercer par de manos comenzó a recorrer mis piernas en dirección a mi coño

En qué momento tres hombres jugaban con mi cuerpo?

No pude evitar retorcerme ante la idea de que estaban tres hombres jugando con mi cuerpo desnudo, que estarían viendo ellos en mi? mí sorpresa? lo caliente que estaba?

Comenzaba a gustarme la idea de varios hombres usandome a pesar de lo poco ético que esto sonaba

Soltaron mis piernas dejándome aun atada de las manos por lo que casi quede suspendida en el aire

Alguien, aún no sabía quien, me tomo de las piernas y me hizo aferrarme a sus caderas al mismo tiempo que su polla dura se introdujo en mi

Un fuerte gemidos fue arrancado de mis labios, al menos eso suponía debido a que siquiera yo podía escucharme

Las embestidas eran acompañadas de azotes, trató rudo a mis pezones y alguien aferrando mi cuello con fuerza cortando un poco el paso del aire, lograba sentir la cadena golpetear mi piel al ritmo de las embestidas

Confía en mí había dicho Darius y en verdad lo hacía

Cada estocada era mejor que la anterior, cada vez estaba más cerca del orgasmo, podía sentir como mis paredes comenzaban a tener pequeñas contracciones que mostraban lo cerca que estaba mi climax

Alguien apartó los audífonos de mis oídos, pude escuchar no tres o cuatro voces si no un pequeño bullicio de hombres y mujeres que reían, platicaba algunos apostando sobre si aguantaría un par de minutos más

El repentino sonido me hizo perder un poco la cabeza, no sabía dónde estaba mi Amo, no podía escucharlo y eso me hizo sentir agobiada por lo que volteaba hacia todas direcciones a pesar de ser inútil

— tranquila pequeña puta, disfrútalo — menciono de pronto cerca de mi Darius

— Amo que está pasando? —

— pasa que vas a ser follada por tres amigos míos y por mi — menciono — querías un orgasmo no? —

— si Amo — respondí jadeando, era lo que más ansiaba en este momento

— tendrás varios entonces — advirtió

Las embestidas del hombre en mi coño se hicieron más firmes, lentas y profundas hasta que ambos llegamos juntos al orgasmo, podía sentir mi cuerpo convulsionar en una oleada inmensa de placer

Mis gemidos y jadeos fueron intensos pero algunas risas y vítores los disminuyeron bastante

En cuanto aquella persona salió de mi y dejo mis piernas caer, un segundo hombre las elevó una vez más colocándose en la misma posición en que me habían tenido para introducirse en mi coño lleno de fluidos y que aún tenía pequeñas contracciones

— la puta de Darius es sin duda alguna una delicia — menciono el hombre que me estaba follando en ese momento, su voz era más grave y parecía mayor que Darius

El hombre tomo la cadena que unía las pinzas y la llevo a mi boca

— abre — ordenó dando pequeños golpeteos en mis labios, sentí la cadena tirar de mis pezones, me hizo sujetarla con los dientes, lo que hizo que quedarán en tensión constante

El dolor acompañado de la forma en que aquel desconocido me follaba me hizo correrme por segunda ocasión, fue fuerte y mucho más intenso que el primero

El hombre tardo menos en correrse dentro de mi que el primero de ellos pero al hacerlo un tercer orgasmo abrazador me envolvió

Cuando mi coño dejo lentamente de contraerse al rededor de su polla salio de mi

Cuando bajaron mis piernas logré sentir como el semen de ambos hombres se deslizaba de mi coño por mis piernas, ese líquido blanquecino recorría lentamente mi piel

— permite que mi zorra limpie a la tuya Darius —

Eso quería decir que había más como yo? Otras mujeres siendo usadas de la misma forma que yo lo era

De la nada sentí como una lengua recorrió desde mis pantorrillas, fue subiendo lentamente, timpiando el camino que dejaban a su paso la combinación de mis fluidos y el semen de aquellos dos hombres

El imaginar a otra mujer, quizá adesnuda siendo "obligada" a limpiarme me hizo exitarme aún más, así que había más chicas que disfrutaban de que hombres como Darius las follasen y tratarán como putas

Su lengua estaba en mis muslos muy cerca de mi entrepierna, podía sentir su aliento calido muy próximo a mi clitoris

— devora ese coño como si la vida te fuera ello zorra, lamele el coño — escuchaba piel siendo impactada por algún objeto, no era la mía por lo que supuse que sería a la mujer que estaba haciéndome un muy buen sexo oral

Sentía su lengua suave y húmeda recorrer mis pliegues, torturaba mi clitoris con movimientos rápidos

— haz que la puta de corra en tu boca — le ordenaron, obedeció al instante pues su velocidad aumento, era demasiado intensa la sensación y trate de alejarme pero alguien se colocó detrás de mi y aferró mis caderas para no tener escapatoria

— a dónde putita? Ella aún no termina contigo — era Darius, el me sujetaba para que aquella mujer siguiera follandome con su lengua — te gusta? —

— si Amo —

— quieres que pare? — preguntó besando mi cuello

— no Amo por favor —

— abre las piernas entonces — ordenó, a pesar de la sensación de desesperación al estar tan sensible obedeci, separe mis piernas

Sujetaron mis piernas esperándolas aún más para que me fuese imposible cerrarlas

Su lengua por fin había logrado el orgasmo en mi, mi coño ahora vacío comenzó a contraerse ansiando aún más la polla de mi amo o de alguno de los presentes, deseaba ser tomada, ser cogida

Me gustaba sentirme usada, eran sensaciones nuevas pero que disfrutaba, agradecí que Darius me llevará a mis límites, hubiese sido algo que no tan fácil hubiese aceptado pero ahora quizá podría repetir

Mis gemidos, mis jadeos, mi cuerpo bañado en sudor y mis múltiples orgasmos habían Sido fulminantes, estaba cansada, rendida en el deseo, placer y cansancio y si me mantenía en pie era únicamente por las cadenas que me aferraban las muñecas

Sentí a mi Amo dar la vuelta, sabía que era el pues sus manos no se alejaron de mi piel, se colocó al igual que los dos hombres que me habían follado y fui penetrada por su verga dura

No dejaba de gemir, de suplicar, tener muchos orgasmos era agotador pero deseaba más, quería más de el, de esto

— bienvenida a Qadesh — menciono las palabras acompañadas de embestidas al mismo tiempo que apartaba el antifaz de mi rostro

Después de que mis ojos se adaptaron pude ver al menos cincuenta personas, tanto sentadas en sofás con mesas frente a ellos, algunos acompañados de hombres y mujeres desnudos que eran usados como reposa pies, servían bebidas o los follaban en la comodidad de sus lugares

Este lugar era un paraíso para lo prohibido

— Amo por favor — mencioné escondiendo mi rostro en su cuello — ya no puedo más Amo —

— dame un orgasmo más, solo uno más — dijo, no tarde mucho en cumplirlo, no es que tuviese opcion pues el controlaba la situación, si hubiese querido me podrían follar todos los aquí presentes pero el decidía quien me usaba, el decidía sobre mi cuerpo y era sumamente caliente el saber que el tenía elección sobre mi cuerpo

Fue abrazador, intenso, sentí que casi perdí la conciencia o al menos mi cuerpo quedó rendido

Me soltaron de mis amarres y el se encargo de tomarme en brazos

— gracias Amo — susurré sintiendo como nos íbamos de aquella habitación

— de nada, ahora vamos a darte un baño e iremos a casa —

Con cuidado fui depositada en una tina que tenía agua caliente pero perfecta en temperatura, tenía sueño y sentía que los ojos casi se me cerraban

— Amo... — le llamé mientras el limpiaba mi cuerpo con una esponja bastante suave

— si? —

— no puedo llegar así a casa — pensé en lo que diría mi madre, si supiera lo que acababa de ocurrir en esa habitación seguramente se moriría — no puede verme así —

— iremos a mi casa — respondió sin preocupación — hasta donde sabe tu madre te quedarás a dormir en casa de Theo —

Una vez fuera de aquella tina me vistió, no con la ropa que usaba al momento de llegar si no con una más cómoda y genérica

— vámonos de aquí — en cuanto me sentó en el auto lo inclino un poco hacia atrás

Subió y comenzó a conducir

— gracias Amo — susurré quedándome dormida

Comentarios