38. D. & L. Dos son mejor que uno

 

Mi pelvis chocaba con los bordes de la mesa, mis brazos los sujetaba el a mi espalda, mis pechos estaban presionados contra la madera y su polla me embestía desde atrás entrando en lo más profundo de mi coño que estaba lleno de fluidos

— quien eres? — pregunto palmeando mi trasero con fuerza de forma continua

— su puta Amo — respondí gimiendo al ritmo en el que me follaba

— mi putita — afirmo aferrando mis caderas, después de soltar mis brazos sin detener sus embestidas

— te gusto que te vieran siendo follada? — su pregunta me hizo recordar lo ocurrido en el club al que me había llevado

— si Amo — respondí imaginándome nuevamente ahí, siendo follada y observada por completos desconocidos

— deseas que se repita lo de Qadesh? — tiró de mi cabello que se enredo en la mano

— lo deseo Amo — respondí entre jadeos

— quisieras que te vieran en este momento como eres follada por tu Amo? Que vean como lo estás disfrutando? —

— si Amo — No me di cuenta en qué momento había tomado el teléfono y le hizo una llamada en video a Eric

— vas a mostrarle lo buena putita que eres conmigo — me dió su teléfono sin dejar de follarme

Aleje el móvil estirando mis brazos para que el hombre en la pantalla pudiese ver mejor, el hombre estaba recostado seguramente en su cama

— vaya putita te gusta que Darius te folle el coño con fuerza cierto? — pregunto — mírame, mira a la cámara —

Obedecí a su orden, mire a la cámara y pude observar como el hombre lo disfrutaba al igual que yo, seguramente se estaba masturbando por el teléfono se movía un poco aunque bien podía ser yo quien lo estuviese haciendo al ritmo de las embestidas de Darius

— por qué no te guardas la polla y vienes Eric, podemos pasarla mucho mejor los tres —

— que dices tú putita? — pregunto Eric — después de todo dos pollas son mejor que una en tu coño —

No podia responder, la forma en que Darius me follaba y el climax comenzaba a llegar me nublo cualquier otro sentido, sentí su polla palpitar al mismo tiempo que su semen era expulsado con fuerza dejándome llena

Estaba a nada de terminar pero sabía que no me dejaría hacerlo, esa había sido su advertencia el viernes cuando acepte quedarme el fin de semana en su casa, que si me portaba bien, obedecía y lo complacía como el deseaba me dejaría tener un orgasmo el domingo antes de irme

Tomo el teléfono de mis manos, después de decirle a Eric que se diera prisa corto la llamada, yo aún estaba en la mesa recargada

Mis lágrimas comenzaron a salir debido a la frustración constante de quedarme a medias, mis manos aferraron las orillas de la mesa

— de pie putita — ordenó acomodando su verga dentro del boxer que era lo único que usaba

Me levanté de la mesa, se colocó frente a mi recargandose en la orilla de la mesa justo donde había estado yo, pude sentir mis lágrimas recorrer mis mejillas, lleve mis manos a mi cara pero antes de limpiarlas el ordenó lo contrario

— no las limpies — me detuvo las manos y las bajo

— lo lamento Amo, no quiero llorar pero... —

— me gusta ver tus lágrimas, se que no son de dolor o de tristeza — menciono — estás lágrimas son diferentes y deseo verlas, no las quites de tu cara, entendido? —

— si Amo — seguían corriendo silenciosas por mi rostro, el me rodeo con sus brazos para después besar mis labios

— quiero saber algo y que me respondas con honestidad —

— lo que mi Amo deseé — me sorbi la nariz y baje la mirada

— quiero saber si te gusto ser observada por Eric al igual que en Qadesh — me hizo mirarlo levantando mi barbilla con un dedo

El simple hecho de su mención causo en mi un estremecimiento al recordar el como aquellas personas habían disfrutado de mi cuerpo ya fuese follandome o bien solo observando cómo era un objeto para el placer de sus miradas lujuriosas al igual que con su socio

— si Amo — respondí mordiendo mi labio — me gustó bastante el ser usada de esa forma en su club... Y ahora con Eric —

— a mi también me gustó lo ocurrido en Qadesh — comento jugueteando con mis pezones

— si Amo, se que no debería gustarme el que varios hombres me utilicen de esa forma pero... — me interrumpió

— no deberías? — pregunto — quien lo dice? —

No quería mencionar a mi madre estando desnuda y menos después de haber sido follada por el hombre frente a mi tan dulcemente

— es solo que no es bien visto Amo — respondí

— por quien? — hizo una diminuta pausa sonriendo — por tu madre? — me límite a asentir

Me llevo de la mano desde el comedor hasta una habitación frente a la suya en la que no me había dejado entrar ayer, abrio la puerta que no tenía ningún tipo de llave puesta mostrándome un cuarto muy parecido al que estaba en Qadesh

— entra —

Pude observar todo lo que tenía en el, cinturones, palas con letras que formaban palabras como

"BITCH"

"SLUT"

"SLAVE"

"WHORE"

Otros que parecían látigos formados por muchas tiras de cuero negras

— crees que está mal que tenga todo esto en mi casa? — pregunto Darius detrás de mi

— no lo sé Amo, es mal visto por muchas personas pero... — mal no estaba, me daba un poco de pánico pensar que cualquiera de esos objetos podía usarlos en mi

— te gusta lo que estamos haciendo no? — asentí mientras sentí el roce de sus manos en mi piel desnuda — si ambos estamos haciendo lo que nos gusta crees que tiene algo de malo? —

— todo esto es abrumador Amo, al menos yo jamás había conocido a alguien que tuviese estos gustos y... —

Mi voz fue interrumpida por un beso en mis labios y un fuerte agarre en mi trasero

— deja de pensar en el que dirán, nadie tiene por qué saber lo que ocurre cuando te vas a la cama con alguien, puedes ser una puta en la cama con quién tu desees y eso no afecta cualquier otro momento en tu vida —

Me tomo en brazos haciéndome rodear su cintura con las piernas, me llevo hasta la cama que estaba en esa habitación

— Eric no tarda en llegar putita — advirtió — voy a dejar que te folle mi mejor amigo hasta que esté saciado de tu coño, voy a dejar que folle tu boca hasta que se venga en esa linda boca de putita que tienes, el será tu Amo y obedeceras cada orden que te dé como si yo las diera, entendido? —

— si Amo — pensé en Eric, el hombre que desde que había llegado a la oficina de Darius se me había insinuando, aún así en cuanto Darius dijo no el se retiró lo que me tranquilizó sabiendo que Darius controlaría la situación y si algo me había demostrado era que no ocurriría nada que no me gustaría

Esperaba que Eric le llamara indicando que había llegado o bien que tocará la puerta, en lugar de eso el simplemente entro a la habitación donde estábamos, no parecía asombrado por lo que deduje que ya había estado aquí con anterioridad

— hola tetas lindas — me saludo comenzando a quitar su ropa

Ahora está situación era diferente, yo estaba viendo todo lo que ocurría, como Eric se desnudaba, podía ver su erección contenida en el boxer y a Darius recargado contra el muro observando toda la escena que por lo visto lo excitaba bastante por su erección también contenida

Yo seguía en la cama, ví como Eric se acercó a la cama bajando su boxer, su polla era casi del mismo tamaño que la de Darius pero más delgada, tenía el bello púbico más largo que el de mi Amo

— ven acá putita — me acerque a el, me ayudó a ponerme de pie — de rodillas, deja tus manos atrás y chúpamela —

Lentamente baje hasta quedar de rodillas frente a el y abrí mi boca para introducir su polla lentamente

Su sabor era diferente pero no desagradable y sabía a limpio por lo que supuse que se había bañado antes de venir

Su mano recogió el cabello que caía cerca de mi rostro lo aferró al igual que el resto a la parte de atrás de mi cabeza, lo cual hizo que el comenzará a llevar el ritmo

— Me gusta tu boca sobre mi polla puta — metio su verga hasta el fondo de mi garganta, aferró mi cabeza para que no pudiese alejarme

Cuando el aire comenzó a ser necesario mi desesperación fue tan grande que comencé a golpearle en sus piernas

— suficiente Eric, recuerda que es nueva — advirtió Darius, en cuanto lo hizo el hombre me soltó

— bien — menciono un poco molesto pero entendió — sube a la cama putita y colócate en cuatro —

Subí a la cama aún jadeando por el aire, logré sentir las manos del hombre recorrer mis piernas desde mi trasero hasta el interior de mis muslos

Me permití gemir en cuanto sus dedos llegaron a mis pliegues, podía sentirlos húmedos al igual que mi coño

— eres una puta que disfruta de ser tratada como una zorra cierto? — sus dedos comenzaron a masturbarme, mi instinto fue buscar aún más sus manos, deseaba correrme y quería que me hiciera llegar al orgasmo

— Eric... — le llamo mi Amo — mi puta no puede correrse hasta el domingo antes de irse así que solo déjala caliente, frustrada y con ganas de más —

— no... No Amo por favor — supliquevolteando a verlo, hubiese querido reclamarle por haberle dicho pero lo único que observé en cuanto nuestros ojos se cruzaron fue su sonrisa divertida

— cállate zorra — advirtió Eric sacando sus dedos de mi interior — voy a divertirme mucho contigo —

— puedo azotarla? — pregunto el hombre caminando por la habitación

— hazlo, yo te diré cuando sea suficiente y que no sea fuerte —

El hombre tomo una especie de látigo, tenía un mango cubierto en cuero parecía entre tejido y de la punta que usaría conmigo salían muchas tiras del mismo cuero

— sabes contar putita? — pregunto sonriéndome

— si Amo, se contar — sentí como la adrenalina comenzaba a recorrer mi cuerpo

— cuántos? — pregunto Eric mirando a Darius

Mi Amo iba a decidir cuántos golpes me daría su mejor amigo y yo solo estaba bastante agitada por qué nunca me habían golpeado con algo así

— quince —

— ya escuchaste puta, serán quince y queremos oírte contarlos —

El primer golpe me cayó totalmente de sorpresa, mi trasero ardió pero logré sentir que no dolían como yo esperaba

— uno — comencé a contar, en cuando el número salía de mi boca el siguiente golpe llegaba — dos... Tres... Cuatro... —

El golpe llegaba exactamente en el mismo punto que el anterior por lo que para el golpe ocho mi trasero ardía bastante y seguramente ya estaba rojo, mis lágrimas nuevamente se hicieron presentes

— vamos puta no tengo todo el día — advirtió Eric al no recibir número — o comenzarás de cero y está vez te daré diez más por no saber contar —

— once... Doce... — los dedos de mis pies se encogían al recibir el impacto mis manos en puños aferraban las sábanas de la cama y mi cabello ocultaba mis ojos llorosos

— tres más putita — advirtió como si no supiera cuántos restaban, mi Amo se recostó en la cama viéndome

— catorce... Quince... — esos dos últimos habían sido bastante más fuertes que el resto, me deje caer en la cama

Pude sentir como mi Amo acariciaba mi cabeza de la misma forma que lo haría alguien con un perro, no me molestó, al contrario era una muestra de cariño en este papel como "puta" y me conformaba con eso

— que buena zorra tienes aquí, está sin entrenar y tolero mis quince azotes — elogio Eric, pude ver a mi Amo con cara orgullosa sonriendo

— te lo dije, ella es perfecta — menciono Darius

— deberías llevarla a Qadesh — sugirió Eric

— ya lo hice — respondió mi Amo mirándome y guiñando un ojo — un día te invitaré —

De pronto Eric me rodo en la cama y el quedando sobre mi, se colocó entre mis piernas, podía sentir su polla muy cerca de mi coño, ansiaba que me follara, que me tomara, saber que Darius lo vería me hacía desearlo aún más

— pidemelo puta — ordenó tomando mi rostro por mis mejillas — pídeme que te folle como la puta que eres —

Sus dientes encontraron mis pezones, primero uno y después el otro, ambos fueron presionados por sus dientes y tirados fuertemente arrancando un leve grito de mis labios ante el ardor causado por el abrupto trato

— folleme por favor — suplique

— pidemelo mejor puta o le diré a tu Amo que no te deje correrte el domingo — amenazó y la verdad era que en el fondo sabía que si Eric se lo pedía a Darius este aceptaría

— por favor Amo, folleme hasta que se venga en mi coño o en mi boca, deseo sentir su polla llenandome — de dónde salían esas palabras? No lo sabía pero no quería siquiera imaginar la idea de que me dejarán sin poder tener mi orgasmo

De una estocada Eric se enterró en mi coño, ansiaba tenerlo dentro y al sentir como comenzó a follarme me hizo gemir, me hizo jadear, me hizo gritar al ritmo en el que me cogía

Llevo mis manos arriba de mi cabeza, pensé que las detendría pero en su lugar fue Darius quien las tomo para que su amigo estuviese libre

Sus manos estaban a los lados de mi cuerpo sosteniendo su cuerpo mientras su pelvis chocaba contra mis muslos, su polla se deslizaba dentro de mi y su boca solo torturaba mis pezones, los succionaba y mordía hasta que el simple roce de su lengua era agobiante

Mis ojos buscaron a los de Darius, podía ver lo mucho que disfrutaba al verme con Eric, sus ojos irradiaban deseo y lujuria, se inclino para besarme

Sentí su lengua invadir mi boca, era un beso lleno de dominacion y deseo, en cuanto se alejo de mi rostro Eric me tomo por las mejillas y me hizo verlo

— te gusta putita? — pregunto — te gusta que Darius vea como te follan? Que vea lo puta y zorra que eres? Te gusta? — asentí y un golpe en mi mejilla me hizo verlo con ojos abiertos

— si Amo, me gusta que me folle — respondí mordiendo mis labios tratando inútilmente de contener mis gemidos

— Darius me ayudas? Así podremos llenarla por completo —

— su culo quedará intacto hoy, pero sigue follandola y yo ocuparé su boca —

Darius bajo su boxer y libero su erección, se arrodilló cerca de mi rostro acercando su polla a mi boca

— la quieres putita? — pregunto golpeándome los labios con su polla

— si Amo —

— entonces abre la boca y chúpamela — ordenó, en cuanto abrí los labios el se introdujo hasta el fondo con un ritmo lento permitiendo me respirar

Ambos hombres me follaban, me cogían el coño y la boca sin detenerse, sabía que lo único que buscaban era vaciarse en mi y yo lo deseaba bastante

Me gustaba la forma tan ruda que me trataban, mi mente quedaba en blanco o al menos no podía pensar con claridad, solo me permitía sentir

Sentir sus pollas deslizarse en mi interior, mis fluidos y mi saliva haciendo ruido al ritmo que tomaban

— listo Eric? — pregunto Darius — no aguantaré mucho con esta boquita en mi verga —

— hazlo — gruño Eric apretando los dientes

Logré sentir en casi una cordinación perfecta como Eric llegaba exactamenteal mismo tiempo que Darius al orgasmo

El semen de ambos entro en mi, por un lado Eric lleno mi coño con varias descargas que golpeaban en mi interior mientras que el de Darius golpeaba el interior de mi boca, podía sentir aquel líquido caliente y blanquecino en mi lengua y mis mejillas

— Quédatelo en la boca, no lo tragues aún — ordenó Darius masturbandose para sacar hasta la última gota

Ambos salieron de mi interior dejándome una vez más a medias, no podía tener mi orgasmo y era muy frustrante

— ven aquí puta — Eric se recostó a un lado mío y me hizo subir a el, pensé que me haría sentarme en su polla pero en lugar de eso me hizo acercar mi coño a su rostro

Podía sentir su semen deslizarse desde mi interior mientras el hombre bajo de mi se encargaba de hacerme un oral

Darius me beso, abriendo mi boca y tomando parte de su semen con su lengua, su sabor y mi sabor se mezclaron en ese beso

— quieres correrte? — pregunto Darius apenas apartando sus labios, por lo que solo pude asentir

— Eric — le llamo a su amigo que seguía jugueteando con su lengua entre mis pliegues — haz que se corra si crees que lo merece... y si no solo déjala a punto —

— Amo... — me silencio con un dedo en mis labios

— no digas nada y disfruta las atenciones que recibes — me besaba, no dejaba de hacerlo, disfrutaba el momento, el como ambos se encargaban de mi cuerpo

Comencé a mover al ritmo mis caderas, tratando de encontrar el alivio que me habían negado ambos hombres

Eric se alejo de mi justo antes de que tuviese mi orgasmo

— no Amo... Por favor... Por favor... — suplique — no paren por favor, deseo terminar —

— y lo seguirás deseando putita, Darius y yo estamos satisfechos por el momento, así que por qué no mejor te levantas, vas por un par de tragos, nos los llevas a la sala y si eres una buena chica dejaré que te corras mañana antes de que me vaya — Eric comenzó a vestirse y Darius lo imitó

Me hicieron salir frente a ellos seguramente para asegurarse de que no me tocará sin su permiso

— es una delicia dulce tu secretaria Darius, entrenala y seguro que podremos jugar más con ella antes de que termine en tu oficina —

— no es solo una secretaria Eric — me tomo por la cintura y me acerco para rodearme con sus brazos — es mi novia —

— vaya, en ese caso... — me tendió la mano — me alegro que este imbécil te encontrará, la última vez no le fue muy bien —

— gracias Amo — respondí dándole la mano

— Eric por ahora — se colocó detrás de mi, ambos hombres me presionaban entre ellos, comenzaron a besar mi cuello y deslizar sus manos en mi piel desnuda

— ve por lo que te pidió Eric, sirvete algo tu también y vamos a la sala, más tarde seguirás jugando contigo putita —

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